Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Vuelve el humor en sketches

Seis programas con buen rating rescatan el tradicional formato

SEGUIR
LA NACION
Martes 24 de abril de 2001

Hoy cuesta sacudirse la sensación de que lo único que se puede ver en televisión son reality shows. Sin embargo, existen otros programas que doblan en número a los ciclos de televisión verdad. "La cajita social show"(viernes, a las 23, Canal 13), "Poné a Francella" (miércoles, a las 21, Telefé), "Matrimonios y algo más"(martes, a las 23, Azul TV), "Peor es nada" (martes, a las 22, América), Totalmente remixado"(viernes, a las 23, Azul TV), y "Todo por dos pesos" (lunes, a las 23, Canal 7) son los seis ciclos cómicos que rescatan la clásica tradición de los sketches televisivos.

Hacía mucho tiempo que no coincidían en el aire tantos ciclos basados en este esquema. Claro que si la estructura es similar los contenidos no podrían ser más diferentes. Mientras que "La cajita social show" apuesta a un humor cercano a la sátira social y, en vez de apoyarse en una figura central o capo cómico, elige poner al frente de cada entrega a una figura invitada, "Poné a Francella" y "Peor es nada" sacan su fuerza humorística de la personalidad y el histrionismo de Guillermo Francella y Jorge Guinzburg, respectivamente. Francella, lejos de las comedias costumbristas que ya eran su marca registrada, utiliza su comicidad al servicio de cada uno de los sketches que giran alrededor de situaciones de la vida real que, pintados con un trazo algo más grueso que el realista, causan gracia especialmente por la complicidad que establece el actor con su público. Los pasos de baile y la presentación de cada una de las escenas refuerzan la sensación de que el espíritu de muchas de las figuras históricas del humor nacional sobrevuela el estudio de "Poné a Francella". "Apuntamos a una estructura probada, al sketch clásico y lo hacemos con calidad. Además contamos con un valor agregado, la figura de Guillermo Francella", explica a La Nación Angel Mele, productor general del ciclo de Telefé. Es que para Mele si bien el protagonismo de Francella es excluyente, a su presencia se le deben sumar otros elementos que hacen de su programa el más visto entre los ciclos cómicos. "Tenemos un elenco bárbaro, seis autores de primera línea, un puestista en escena que trabaja con la parte actoral y un seguimiento de libros casi enfermizo. Francella puede hacer graciosa cualquier situación, pero queremos que a un libro muy bueno pueda sumarle su genialidad y no apoyarnos en la genialidad del capo cómico exclusivamente", agrega el productor.

Cada miércoles, desde su estreno, el programa cuenta con un promedio de rating que supera los 15 puntos, una medición de audiencia que lo coloca como líder del grupo de los seis.

Guillermo Francella y Julieta Prandi
Guillermo Francella y Julieta Prandi. Foto: Gentileza Telefé

"El humor está más allá de los géneros temporales. Ahora parece que creció la oferta de ciclos con sketches a la vieja usanza, pero lo cierto es que en la TV siempre hubo programas donde el humor ocupaba un espacio importante. Ahora solo está todo más concentrado", reflexiona Miguel Gruskoin, coordinador autoral de "Peor es nada". Un grupo de guionistas, liderados y guiados por las ideas de Guinzburg, escribe cada semana un programa cuyo eje está repartido entre la rapidez mental y el carisma que el conductor despliega en el piso, en vivo, y la fuerte crítica política y social que se ve en las escenas grabadas. La idea, según contó Gruskoin a La Nación , era armar escenas cortas, de tres a cuatro minutos, en las que el protagonismo se repartiera por partes iguales entre el elenco y la idea.

El contenido del programa intenta mantener un equilibrio entre la sátira y la ironía, que muchas veces llega a ser más que mordaz. "Usamos mucho humor negro y hay gente que quiere ver algo más pasatista que el reflejo de las cosas malas que le pasan todos los días. A veces me pregunto si hay un público para "La familia bonaerense"", razona el guionista. Esa familia a la que se refiere Gruskoin, basada en un sketch del programa norteamericano "The Edge", ya despertó la molestia del gobernador Ruckauf porque retrata en tono humorístico y con más de una exageración cómo manejan el problema de la inseguridad las familias que viven en la provincia de Buenos Aires. Así, mientras la ironía impregna cada uno de los sketches de "Peor es nada" sus compañeros de género suelen transitar otros caminos.

"Todo por dos pesos" elige el absurdo y desde ese lugar apunta sus cañones. Los blancos pueden ser desde las conductoras de TV inexpertas, "Boluda total", hasta los reality shows, que en la versión de Capusotto y Alberti están protagonizados por personajes de Disney.

Aptos para todo público

Tal vez la vuelta de la vieja tradición del sketch tenga que ver con la flexibilidad que éstos admiten. Hay uno para todos los gustos. Si no basta con mirar la grilla de programación de los viernes en el horario central de las 23. Mientras que en Canal 13 se emite "La cajita social show", en Azul Televisión se puede ver "Totalmente remixado", el ciclo protagonizado por Miguel del Sel y producido por Marcelo Tinelli. Allí cada sketch puede ser visto como un número musical en el que el talentoso ex Midachi despliega su capacidad para las imitaciones y la música. En su segundo año en el aire, "Totalmente remixado" parece haber encontrado un espacio propio en la pantalla chica y a su público con él. El programa consigue entre cinco y seis puntos de rating, un buen promedio para esa emisora.

Si se trata de ciclos humorísticos, hay unos pocos referentes que aún siguen ejerciendo el difícil oficio de escribir para la televisión. Entre ellos, gente como Juan Carlos Mesa o Hugo Sofovich, Hugo Moser es el único que logró que su creación, "Matrimonios y algo más" superara las modas de la TV.

Hoy, como todos los martes, a las 23, como muchos años atrás, los sketches que exploran las relaciones de pareja y de paso muestran las generosos curvas de unas cuantas aspirantes a vedettes, estarán en el aire.

"En los años sesenta todos los programas tenían uno o dos sketches. Después se dejaron de hacer por un tiempo y ahora hay una especie de rebrote. Si anda bien uno, los otros lo siguen. Es que alguien se dio cuenta de que la gente está tan castigada que necesita reírse", cuenta Moser a La Nación en un descanso de su tarea, la escritura de los guiones de la próxima emisión de su ciclo.

Para el autor, frente a la buena fortuna de que ahora gozan los sketches en la pantalla chica hay otra cara no tan auspiciosa. "No vi más de cinco minutos de los reality shows y me parecen una porquería. No me entra en la cabeza que éstos sean géneros populares y que tengan fama. Hay 4000 actores sin trabajo y muchos guionistas talentosos que están desocupados, en la casa. Los actores y escritores que trabajan en esos programas son cómplices de esta situación", concluye Moser.

De lo clásico a la renovación

"Matrimonios y algo más" representa al humor más clásico y los números del rating demuestran su vigencia: cada martes, las infidelidades y relaciones de pareja consiguen un promedio de seis puntos. Es que, como dice Moser, la gente necesita la distracción y en ese contexto los programas cómicos ganan protagonismo.

Sus características pueden ser muy variadas, pero por lo que muestra hoy la pantalla chica, el sketch, esa escena humorística que en pocos minutos debe contar una historia y divertir a los espectadores, está de vuelta.

Por ahora, no parece posible determinar si se trata del regreso de un clásico o sólo del interminable movimiento cíclico de la maquinaria televisiva que agota fórmulas sólo para reflotarlas años más tarde, eso quedará para más adelante, cuando las risas se acaben y el show llegue al final.

Te puede interesar