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Rechazan las expresiones de Mario Bunge sobre la ciencia

En una entrevista con La Nación , había dicho que "ya no hay científicos" en el país

Martes 05 de junio de 2001

Las expresiones del físico Mario Bunge de que "ya no hay científicos en la Argentina" -publicadas ayer en La Nación - cayeron mal y produjeron rechazo en varios investigadores de nuestro país.

La mayoría de los expertos consultados admitió ayer que el sistema científico local atraviesa graves dificultades, pero que el escenario que dibujó Bunge tampoco es el real. Por otro lado, los investigadores no se mostraron sorprendidos por el sello que el pensador argentino radicado en Canadá imprimió a sus palabras.

"Hace estos comentarios por soberbio -disparó Mario Albornoz, profesor de la Universidad Nacional de Quilmes-. Estamos mal, pero no es lo que dice Bunge; sus afirmaciones ridiculizan tanto la situación, la hacen tan grotesca, que se convierte en inmanejable", agregó.

Mario Bunge
Mario Bunge.

En una entrevista publicada ayer por La Nación , Bunge sostuvo, además, que "la universidad argentina afuera no se conoce", que los científicos que "pudieron irse lo hicieron" y que hay una falla "cultural y política" en nuestro país.

Sus expresiones no pasaron inadvertidas en el mundo científico. "No estoy totalmente de acuerdo con lo que ha dicho Bunge -dijo Eduardo Charreau, director del Instituto de Biología y Medicina Experimental-. Siempre ha sido cáustico (mordaz, agresivo) con sus observaciones."

Bunge "da a entender que la ciencia desapareció de la Argentina desde hace muchísimos años -continuó Charreau-. La realidad es que sí la pasa mal. Pero hay científicos que siguen haciendo sus aportes al conocimiento universal", explicó.

El físico Daniel Bes también criticó las expresiones de Bunge y consideró que la figura del físico radicado en Canadá "no merecía el maltrato que él mismo le infligió".

"Compartimos muchas de sus críticas al manejo que la sociedad argentina hace de su sistema científico -agregó Bes-. Pero, a pesar de ello, hay muchos más que seis físicos que publicamos en revistas internacionales".

Bes destacó que, según la guía Science Citation Index (SCI), que incluye datos sobre las publicaciones científicas de nivel internacional, los investigadores argentinos realizaron 4878 de las 973.286 publicaciones relevadas, equivalentes al 0,50% del total mundial. Bes explicó que producción local aumentó más de cuatro veces con respecto a los 1047 trabajos de 1975. Sin embargo, indicó que, en ese mismo lapso, Brasil aumentó de 1098 publicaciones en 1975 a 11.709 en 1999.

También Albornoz retrucó con cifras: "Lamento que Bunge se traicione a sí mismo. Dice que la verdadera ciencia es la que se puede medir y no da un solo dato empírico que surja de la realidad", dijo.

El futuro

¿Cuál es el panorama hacia adelante? Según Albornoz, si a partir de 2002 el país creciera un 5%por año -siguiendo las estimaciones del Ministerio de Economía-, la ciencia tendría que crecer a un ritmo del 9% para alcanzar, en 2010, el nivel que hoy en día tienen los españoles.

De todas formas, y siguiendo esa línea de razonamiento, la inversión alcanzaría el 0,66% del producto bruto interno (PBI), cuando el gobierno de Fernando de la Rúa prometió -durante su campaña- que llegaría al 1% del PBI. Este panorama es, para Albornoz, "algo improbable, porque el sistema científico tendría que estar creciendo casi el doble que el país".

El investigador Luis Quesada Allué tomó con más tranquilidad las polémicas expresiones publicadas ayer: "Conociendo a Mario Bunge, interpreto que no quiso decir exactamente lo que dijo. El es un poco tajante con las afirmaciones. Lamenta mucho la situación y habla del problema que nos preocupa a todos: el retroceso relativo de la ciencia", dijo.

Y continuó: "No es que no estemos creciendo. Lo que sucede es que el porcentaje es mucho menor que el de otros países y eso nos deja en desventaja".

Palabras polémicas

"Ya no hay más científicos, porque la universidad argentina está diseñada para formar abogados", dijo el físico y pensador Mario Bunge, de 81 años.

"En el exterior poco se conoce (la universidad argentina). Muy de vez en cuando aparece algún investigador que logra algo de notoriedad, pero eso sucede cada vez menos."

"Cuando me fui del país (en febrero de 1963) había casi un centenar de físicos que publicaban en revistas de circulación internacional; hoy hay seis. Fundamos la Asociación Argentina y llegamos a ser 600. Ya no queda nada de eso."

Amalia Eizayaga

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