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El dinero que regala la TV

Espectáculos

El deseo de obtener rating a bajo costo y la crisis económica multiplican los ciclos de premios en efectivo

"Dónde hay un mango" se pregunta la letra de una conocida canción popular, y últimamente parece que la televisión tiene la repuesta. El fenómeno de los programas que por medio de diversos mecanismos regalan dinero a sus televidentes se ha multiplicado notoriamente apoyándose en dos necesidades fundamentales: la de obtener rating a bajo costo y la de la gente.

Históricamente, el premio al televidente fue motivo de atracción y fue utilizado de mil maneras diferentes. Sin embargo, en estos tiempos de bolsillos flacos, la vedette es el efectivo contante y sonante. Ya no tiene tanta importancia poner en juego multiprocesadoras, equipos de audio, televisores o viajes. Salvo que se trate de un auto o un departamento, el interés de la gente parece haberse volcado masivamente hacia la plata en mano, y la televisión, ni lerda ni perezosa, se lanzó a satisfacer a sus consumidores.

Las cifras millonarias siempre fueron un imán para la audiencia, de hecho "El juego del millón" fue el que instaló a Susana Giménez al tope de las mediciones. Hoy, hablar de sortear millones no convence ni a productores ni a anunciantes, sobre todo porque se pueden lograr buenos resultados con cifras mucho menores y, encima, obtenidas de los mismos bolsillos de los televidentes. Sin duda, los concursos telefónicos montados mediante la utilización del 0-600 se transformaron en la tabla de salvación para más de un programa. Ya no resulta extraño ver contenedores transparentes llenos de los tradicionales cupones que se producen a partir de este sistema en programas de todo tipo y hasta en entregas de premios, como sucedió en la última emisión del Martín Fierro donde los televidentes podían votar por el ganador en tal o cual terna a cambio de un premio en dinero.

Susana, que supo vérselas negras con los concursos telefónicos, no abandonó el sistema. Si bien ahora la atención está puesta sobre las preguntas y respuestas de "El invencible", su 0-600 sigue funcionando y sus televidentes, previo aporte de tres pesos más IVA el minuto, pueden participar por diez mil pesos (que es lo mínimo que ganan con sólo nombrar a la conductora cuando los llama) más un pozo acumulado de su tablero telefónico que se incrementa semana tras semana y que actualmente ronda los veinte mil pesos. Ahora, además, sirve de intermediaria a la empresa responsable de subterráneos para sortear una casa cada quince días.

Gerardo Sofovich fue otro que le dio fama a los 0-600. Como en años anteriores con "La noche del domingo", este año por medio de "Hacete la América" anima a ganarse de 10 a 25 mil pesos y hasta dos autos con solo decir: "Hola Gerardo", en caso de salir sorteado. Como si todo esto fuera poco, también jugando al jenga con famosos crea "pozos" de dinero para los televidentes. En la última emisión, la competencia entre Daniel y Eduardo, de "El bar", dejó un "plus" de casi once mil pesos y la jugada del conductor con Soledad Pastorutti otros doce mil. Si bien son cifras importantes, difícilmente asusten al conductor que, según manifestó, ya lleva contabilizados medio millón de cupones por llamadas.

Ingrediente atractivo

Pero lo sorprendente es que el uso de los 0-600 ya dejó de ser patrimonio de Susana y Gerardo y se extendió rápidamente a otros ciclos, y no sólo a los de entretenimientos como "Fugitivos", sino también a los de espectáculos y los magazines de interés general de la tarde. En "Intrusos", siguiendo una modalidad que había iniciado Lucho Avilés en "Indiscresiones", entregaban entre ocho y diez mil por programa, llegando a 22 mil en una oportunidad. Actualmente, discontinuaron la entrega en función de la organización de un nuevo juego cuyo premio también será dinero en efectivo. En "Rumores", el promedio es de cinco mil diarios, con un máximo que alcanzó los diez mil. En "Venite con Georgina", la suma en juego por día ronda los cuatro mil pesos, con picos que doblaron esa cifra. Maru Botana también matiza sus recetas con un ingrediente conocido: plata. En su caso, cinco mil diarios, más el infaltable pozo acumulado.

Los reality shows aportaron lo suyo jerarquizando el 0-600. Lo transformaron de una simple vía de participación en una herramienta de decisión con la que el televidente podía eliminar o favorecer a determinado participante. "El bar TV" distribuyó 130 mil pesos y un 0 km entre sus votantes durante todo su desarrollo. En "Gran hermano" empezaron premiando la votación telefónica con diez mil pesos, luego subieron a veinte mil y después a cincuenta mil, que es lo que ofrecen actualmente. Hasta ahora llevan entregados cerca de 200 mil pesos, cifra que, paradójicamente, se llevará el ganador del ciclo. Además tres marcas comerciales ponen en juego una cifra a ganar por correspondencia y que en la última emisión ascendió a 20 mil pesos, distribuidos entre tres personas.

Por otro lado, recaudan con las nuevas inscripciones, ya que para los que quieran ser parte del nuevo ciclo hay que anotarse por 0-600 (en este caso, sólo por 80 centavos el minuto). "Expedición Robinson", por su parte, apostó a la Internet, ofreciendo el mismo premio del ganador -100 mil pesos- para quien fuera elegido como su "socio" en la Red.

Las preguntas y respuestas son la otra vía para entregar efectivo. En "Quién quiere ser millonario", si bien la tentación por el millón no alcanza para que los participantes se arriesguen más allá de cierta cifra, los montos entregados no son nada desdeñables. Los que no pasan el "sitio seguro" de los 20 mil se plantan una pregunta antes (la de diez mil) con tal de no perder todo lo acumulado y quedarse sólo con los 600 pesos del primer sitio seguro. En la última emisión se distribuyeron 41.200 pesos entre cuatro participantes: dos con 20 mil y dos con 600.

De las promesas a los hechos

En "Audacia", que combina la utilización del 0-600 para el reclutamiento de participantes, la zanahoria es el medio millón, pero en realidad se entrega un promedio de 50 mil pesos por programa, divididos entre tres equipos por emisión que, a su vez, se subdividen lo obtenido entre los integrantes.

Susana Giménez, por su parte, con su "invencible", entrega alrededor de 15 mil por programa, con la posibilidad de que el ganador doble la cifra contestando bien una pregunta extra, algo que por cierto casi nadie acepta, ya que en caso de errar se quedaría con la mitad de lo ganado.

El dinero no será el factor fundamental para la convocatoria de audiencia, pero ayuda bastante. En el caso de la participación a través de 0-600 para ganar hay que nombrar al responsable del programa (Susana Giménez, Gerardo Sofovich, Jorge Rial, etcétera), lo que implica un cierto grado de compromiso por parte del televidente, y eso se traduce en rating.

De hecho, el programa de Sofovich se transformó en uno de los de mayor audiencia de América. En los programas de preguntas y respuestas es la esperanza de la propia fortuna la que ayuda a incrementar la audiencia, por eso, cuando más gana el que participa, más interés despierta. Si los participantes llegaran más cerca del premio mayor, tal vez "Audacia" y "Quién quiere ser millonario" tendrían más que los 10 y 14 puntos de promedio que obtienen respectivamente.

No todo lo que se recauda vía telefónica va para el que gana, como tampoco el que gana en un quiz show se lleva neta la cifra que obtiene; pero haciendo una cuenta rápida, la televisión, a través de todos los programas con 0-600 o de preguntas y respuestas, y contando sólo el efectivo, está entregando alrededor de 400.000 pesos por semana. La cifra es importante, pero está lejos de reflejar el poder económico de la televisión ya que está directamente relacionada con la capacidad de jugar de la gente: cuanto más jueguen, más alta será la cifra. Para la televisión es un buen negocio y una forma práctica de zafar de la recesión. Para la gente, sólo una forma de mantener la ilusión. .

Jorge Vaccaro
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