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Lecciones para que las ONG puedan ser oídas

Para que participen de la elaboración de políticas públicas

Lunes 10 de septiembre de 2001
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LA NACION

Son las que más cerca están de los problemas de la gente. Su creatividad para optimizar los recursos -cada vez más escasos- es la envidia de cualquier empresario. Los políticos anhelan su credibilidad. Las entidades civiles tienen mucho potencial. ¿Por qué no son escuchadas a la hora de diseñar políticas públicas?

Para enseñarles a incidir y tener voz en sus comunidades, el Foro del Sector Social les trajo una "maestra" de lujo: Kay Guinane, una abogada norteamericana, consejera y directora del Centro de Educación Comunitaria de OMB Watch, entidad de monitoreo de la comunidad al Departamento Federal de Presupuesto de los Estados Unidos.

De paso por Buenos Aires, LA NACION entrevistó a Guinane. Con una agenda apretada, la abogada participó de una serie de jornadas de capacitación para integrantes de organizaciones civiles. "Están muy interesados y hay grupos muy activos, así que creo que va a haber buena respuesta", opinó.

Guinane les habló de la importancia de participar en la toma de decisiones de políticas públicas, de la necesidad de promover un diálogo más fluido entre los gobiernos, el sector empresarial y las organizaciones.

Y les dio consejos. Como planificar con antelación y que estén atentas a las necesidades de largo y de corto plazo. "Identifiquen los lugares de gobierno donde se toman decisiones que las afecten, para hablar con esos funcionarios", destacó la experta.

No sólo las instruyó. También les contó su asombrosa experiencia. "En 1960, las compañías de carbón hicieron explotaciones a cielo abierto en Kentucky, sin pagar nada a los dueños de las tierras", relató .

Fue entonces cuando la entidad Kentuckians for the Commonwealth consiguió que se promulgara una ley para detener esta práctica. Guinane fue organizadora de este grupo de movilización comunitaria. "Las compañías mineras impugnaron esta ley, argumentando cuestiones técnicas", siguió la abogada.

La organización logró que se aprobara una nueva ley, que las compañías de carbón volvieron a impugnar, amparándose en la Constitución. La organización montó una campaña para reformar la Constitución y consiguió el voto del 82 por ciento de los habitantes del Estado.

La unión y la fuerza

El Foro del Sector Social lleva adelante un programa nacional de fortalecimiento de la sociedad civil. Comenzó en Córdoba, Mendoza, La Plata y la Ciudad de Buenos Aires; luego, fueron Tucumán y Corrientes.

"La idea es trabajar en el plano interno de las entidades, para que mejoren su gobierno, para que tengan la posibilidad de participar en ámbitos de decisión y que sean tenidas en cuenta", explicó Mercedes Jones, la coordinadora del programa. En esta cruzada, el foro se alió con el Grupo Avina y la Sección Información y Cultura de la embajada de los Estados Unidos.

Hay una palabra que define este nuevo esquema: advocacy . "Es una mezcla de abogar por los derechos y de incidir, de hacerse oír, de influir, comprende un abanico de acciones que hace la organización para defender sus derechos", dijo Jones para definir el significado de este vocablo.

En estos temas, la constancia es esencial. "Las organizaciones tienen esa mirada errónea de ocuparse de lo urgente y no mirar a largo plazo", agregó Jones. Por eso, la lucha de Guinane era tan buen ejemplo.

Un capital insustituible

Según el documento "Indice de desarrollo de la sociedad civil de Argentina", publicado el año último por el Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se calcula que hay unas 100.000 organizaciones civiles en todo el país.

El Foro del Sector Social nació en 1996 para fomentar la participación ciudadana. Lo formaban 25 entidades. Hoy agrupa a más de 3000. Las asociaciones manejan números que hablan de crecimiento y mayor compromiso. Según el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes), existen 52.000 entidades de bien público.

La cifra asciende a 76.000 si se suman las religiosas. Estas entidades funcionan con un combustible único: una encuesta de Gallup dice que tres de cada diez argentinos trabajan como voluntarios en una organización sin fines de lucro.

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