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Polémica condena contra el ex intendente de Morón

Rousselot fue encontrado culpable, pero no irá a prisión

Política

El tribunal le impuso un año de pena condicional y tres de inhabilitación

El ex intendente de Morón Juan Carlos Rousselot se mostró más que satisfecho con la pena de un año de prisión condicional y tres de inhabilitación especial para ejercer la función pública que le impuso ayer el tribunal oral número 4 de Morón, por su responsabilidad en el uso irregular de fondos y en la comisión del delito de amenaza.

Aunque el ex mandatario dijo que "esperaba la absolución", las opiniones coincidían en que la pena iba a ser más drástica. Pero tanto los defensores de Rousselot como los fiscales -que habían pedido una pena de siete años de prisión- apelarán el fallo ante el Tribunal de Casación de la provincia de Buenos Aires.

Como sucedió en cada una de las incontables oportunidades en las que el ex intendente concurrió a los estrados judiciales, los vínculos con las disputas internas del PJ no estuvieron ausentes.

A diferencia de sus dichos cuando fue detenido, en marzo del año último, el tono de las acusaciones contra sus opositores partidarios fue menguando hasta limitarse a su irreductible enfrentamiento con el senador provincial Horacio Román en la arena local.

Menem, interesado

Ayer se hizo evidente el cambio en el discurso del ex intendente. Seguramente por consejo de sus defensores, para no granjearse la enemistad del tribunal.

Momentos antes de la lectura del fallo, Rousselot remarcó otra vez la independencia de los jueces que, entonces, tenían en sus manos la decisión sobre su suerte inmediata.

Pero aceptó que el ex gobernador "Eduardo Duhalde estuvo interesado al principio" en la marcha del juicio. También dijo que mantuvo una conversación con el ex presidente Carlos Menem.

Según contó, Rousselot le dijo al titular del PJ: "Quedate tranquilo porque confío en que el fallo va a ser justo"; y Menem le respondió: "Que te vaya bien, después me contás".

Ayer, el tribunal -presidido por Pedro Rodríguez- estableció que en 1998, en el intento de traslado del hospital municipal a un edificio de la Fuerza Aérea, se cometió el delito de "malversación de caudales públicos", y que Rousselot fue responsable por desviar arbitrariamente dinero del patrimonio municipal para realizar la obra.

Pero no consideró que hubo beneficio personal, más allá del pretendido rédito político, que se consideró no justiciable.

El tribunal consideró "partícipe necesario" al ex secretario de Servicios Públicos Néstor Achinelli, y le impuso dos años de "inhabilitación para ejercer cargos públicos".

En cuanto a la amenaza, el tribunal sentenció que Rousselot le dijo a un ex funcionario: "Si quieren tiros, van a tener tiros; les voy a mandar a mi gente y van a tener tiros".

El representante legal del municipio, Angel Fanjul, calificó el fallo de "híbrido, porque no lo condena ni lo deja libre", y, aunque aceptó el cambio en la calificación, aseguró que la pena pudo "ser más fuerte".

El actual intendente, Martín Sabatella (Alianza), opinó que es "imprescindible que (Rousselot) devuelva la plata que malgastó, porque le pertenece a la comunidad". Y consideró el fallo como un "primer paso contra la imagen de impunidad que envuelve a Rousselot".

Los observadores coincidieron en que en los tiempos que vienen el ex intendente andará "de proceso en proceso", debido a las numerosas causas pendientes.

La defensa de Rousselot tomó el fallo con buen talante, pero reconoció que es un mal precedente y recurrirá en Casación.

Un hombre cercano a los representantes legales de Rousselot comentó antes del fallo: "Esto ya está cocinado, le falta la sal". Luego de escuchar la pena, suspiró aliviado y dijo: "Zafamos, me alegro por él". No era el único que esperaba una pena más drástica.

Contra esas previsiones, Rousselot no se retiró en un Seat modelo 97 -auto oficial de la policía bonaerense-. Se fue en una camioneta de un adherente: una Chevrolet 74, despintada y en mal estado.

El mismo vehículo que, por cuestiones de imagen, usó para llegar hasta la sala en la que se desarrolló el juicio en su contra. .

Gustavo César Ríos
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