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En la Argentina será un tema polémico

Coexisten opiniones a favor y en contra

Sábado 29 de septiembre de 2001

"Para la mayoría es válido aquello de que venga lo que venga, lo importante es que sea sanito... Pero la realidad es que para algunos puede ser muy importante tener un hijo de determinado sexo", afirma el doctor Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico.

El especialista afirma que en la institución que dirige podrá realizarse en dos meses más el diagnóstico preimplantatorio del embrión. "En ese momento -aclara- la selección del sexo será posible cuando la pareja acepte donar los embriones del sexo que no quiera, para evitar descartarlos."

Por ahora, Pasqualini puede realizar la elección del sexo a través de la selección de espermatozoides, enviando la muestra al Instituto Genetics and IVF, de los Estados Unidos. El médico afirma que el sperm sorting encarece los tratamientos. Cuesta unos 2500 dólares, más la fertilización in vitro (otros 5000).

El doctor Gabriel Fiszbajn, director asociado del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (Cegyr), indicó que personalmente, y en ciertos casos, concuerda con la selección de espermatozoides para elegir el sexo (por ejemplo, si la pareja ya tiene varios niños o niñas), pero coincide no con descartar embriones con igual fin.

"El diagnóstico preimplantatorio del embrión tiene un único justificativo -dijo Fiszbajn-, que es prevenir enfermedades. Se prioriza la idea de un embrión sano, no de uno u otro sexo."

Para la doctora Luisa Barón, médica psiquiatra especialista en trastornos de la fertilidad y directora de la Fundación para la Investigación Médico Psicológica (Impsi), sólo es aceptable éticamente el diagnóstico preimplantatorio del embrión en caso de patologías ligadas al sexo, como por ejemplo la hemofilia, ciertas cardiopatías o distrofias. "No sólo es justificable -dice-, sino que además se hace prevención de una enfermedad que posiblemente lleva a la muerte."

Fuera de eso, la psiquiatra no considera viable darle a la tecnología reproductiva un uso no médico, "como sería elegir el sexo del bebe".

Barón cree, sin embargo, que si la práctica se realizara habitualmente en nuestro país "muchas parejas la utilizarían, especialmente porque en algunas culturas es importante el hijo varón para perpetuar el apellido".

Pasqualini, en cambio, piensa que tan sólo una minoría de parejas querría elegir el sexo del bebe y que debido a eso "no hay que temer por la alteración de la proporción biológica entre varones y mujeres".

Para él, el diagnóstico preimplantatorio del embrión abre otro dilema ético: ¿qué hacer con aquellos descartados por enfermedad?

Gabriela Navarra

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