Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Finalizó el juicio por la muerte del músico bailantero

Pesquera no fue responsable de la muerte de Rodrigo

Información general

Absolvieron anoche al empresario; el tribunal concluyó que el accidente fue producto de la imprudencia del cantante

El empresario Alfredo Pesquera fue absuelto: no tuvo ninguna responsabilidad en el accidente que provocó la muerte del cantante cuartetero Rodrigo Bueno y de su amigo Fernando Olmedo, hijo del recordado actor cómico Alberto Olmedo.

Así lo resolvió anoche por mayoría el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Quilmes, que concluyó que el deceso del músico, de su amigo y las heridas que recibieron la ex mujer del cantante, su hijo y otras dos personas que lo acompañaban fueron exclusiva responsabilidad de la imprudencia y temeridad de Rodrigo Bueno al conducir su camioneta Ford Explorer la madrugada del 24 de junio de 2000 por al autopista Buenos Aires-La Plata en dirección a esta capital.

El fallo dictado por la opinión mayoritaria de los camaristas Ariel González Eliabe y Margarita Allaza de Iturburu provocó un pequeño escándalo a la salida de los tribunales quilmeños, cuando media docena de fanáticas desencajadas persiguió a la camioneta policial que condujo a Pesquera hasta su casa pegándole con carteles que tenían la imagen del absuelto y del cantante.

La fiscal María Cristina Díaz había pedido que Pesquera fuera condenado a 13 años de prisión porque consideró que había cometido homicidio con dolo eventual o en su defecto homicidio culposo. Es decir, que se debió haber representado la posibilidad de que con su maniobra hubiera provocado las muertes o que, en todo caso, éstas se produjeron por su negligencia al conducir. La acompañaron los abogados representantes de la familia de Rodrigo, aunque los letrados de Pablo Moreno, que iba en el vehículo, y de la ex mujer de Rodrigo pidieron condenas de 5 años de prisión.

Al escuchar el fallo, el calvo empresario llevó los ojos al cielo y juntó las manos como en una oración mientras los secretarios del tribunal leían su absolución. Al concluir, tras dos horas de audiencia, Pesquera se abrazó emocionado con su abogado Fernando Burlando.

Dentro de la sala de audiencias, donde el calor hacía casi imposible respirar, las fanáticas de Rodrigo no tuvieron lugar y ante el resultado del juicio, solo se escuchó el indignado grito de una solitaria admiradora que exclamó: "¡Es una vergüenza!"

Una absolución demorada

Los jueces convocaron a las partes a las 17.30 para leer al veredicto. Pero no comenzaron hasta dos horas más tarde. En ese lapso, la despojada sala de cemento pintada de beige, apenas refrigerada por unos inútiles ventiladores de techo, se hizo insoportable.

Las diez hileras de sillas estaban cubiertas por estudiantes de derecho y el fondo de la sala por los periodistas y bulliciosos camarógrafos y ayudantes que fueron reconvenidos varias veces por el presidente del tribunal, González Eliabe.

Dos secretarios comenzaron a las 19.30 a leer el veredicto y sus fundamentos frente a Pesquera, vestido de traje beige y corbata al tono, que se mostraba ansioso mientras se tocaba nervioso la barba. Primero se leyó el voto del juez Rubén Sánchez, quien se inclinó por condenar a Pesquera por el delito de homicidio culposo. Destacó, asimismo, que había había imprudencia de Rodrigo al manejar en forma zigzagueante, a 144 kilómetros por hora, y alcoholizado, lo que, no obstante, no eximía al empresario de responsabilidad.

El abogado Burlando, para ese entonces, se agarraba la cabeza y transpiraba. No se sabe si por el calor o porque temía lo peor para su cliente.

Pero fue el voto de González Eliabe el que tuvo mayor incidencia. a la hora de llegar al veredicto. Criticó con dureza a la fiscal Díaz, sostuvo que no acertó en la forma de ampliar la acusación y que adoptó ese temperamento para prolongar el juicio, por el interés con que lo recogió la prensa. Descalificó con ironía a los testigos aportados por la querella, a quienes consideró enceguecidos por su idolatría para con el músico o dominados por limitaciones que les impedían explicarse.

A la hora de analizar la responsabilidad entendió que "Rodrigo Bueno causó su propia muerte" por las imprudencias al conducir y enumeró al menos ocho normas de tránsito que violó, como conducir sin cinturón, con un niño en el asiento delantero, sin guardar distancia con el auto de adelante, hacer un manejo temerario y con alcohol en sangre por encima de lo permitido.

Fue lapidario. Lo siguió el voto de la jueza Allaza de Iturburu, que sumó argumentos. Pesquera así salió libre, en una camioneta policial, pero sólo para protegerlo de los fans. .

Hernán Cappiello
TEMAS DE HOYConsejo de la MagistraturaLa relación EE.UU. - CubaEl caso Mariano BeneditElecciones 2015