Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Información general

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Una forma de escapar del "corralito"

Crecen las transacciones en los bancos de empeño porteños

Información general

El Ciudad hizo 1400 negocios en 48 horas; cara y ceca de la crisis

Por   | LA NACION

 
 

Dora Martínez es una jubilada del barrio de Paternal que se acercó ayer al microcentro porteño para que el banco le otorgara un préstamo. Su jubilación no le alcanza y la salida que eligió es el empeño.

"Empeñé dos medallas con cadena, un anillo y un par de aros de oro. De jubilación cobro 167 pesos. Tengo que pagar la luz, el gas, la comida y no me alcanza. La verdad es que no me queda otra", dijo Martínez a LA NACION.

Esta es otra de las imágenes que muestra la crisis económica por la que atraviesa la Argentina. Las cifras indican que el empeño es otra de las alternativas que los argentinos eligen para sobrevivir y, hoy por hoy, también para conseguir efectivo en medio del corralito bancario.

"Entre ayer y hoy (por anteayer y ayer) se registraron 1400 operaciones, aunque este aumento puede deberse a que los empeños estaban suspendidos desde el 20 de diciembre", informó Jorge Suárez, gerente de la cartera encargada de los empeños del Banco de la Ciudad de Buenos Aires.

El directivo indicó que la cifra representa casi el doble de lo normal. Sin embargo, analizó la situación con cautela: "No creo que pueda decirse que nuestra clientela se duplica. Hay que esperar. Tal vez, como no hay créditos en el mercado, los buscan acá".

El banco tiene dos líneas de préstamos para este tipo de consignación. Uno puede ir pagándose en cuotas. Y el otro da un tiempo máximo de 180 días para la devolución del dinero, con 3,5% promedio de interés mensual. Si la suma no se paga, el bien va a remate.

Es común escuchar que los clientes pidan más dinero que el que la entidad les ofrece. Es el caso de un hombre, de unos 50 años, que arrastraba dos valijas repletas de vajilla y cubiertos. Apenas escuchó el precio, guardó sus pertenencias y se fue.

Año tras año

Alicia Busto es técnica en administración de recursos humanos y trabaja medio turno. Esperaba en el subsuelo de la sucursal que la llamaran desde la caja para pagar los intereses por las joyas que dejó en consignación. "Hace años que rescato y vuelvo a empeñar. Me vine abajo. Lo que tengo, lo tengo en la cartera", confesó.

Otra de las razones por las que la gente recurre más al banco para pedir estos préstamos es el aumento en el precio del gramo de oro.

Por caso, antes se pagaban 6 pesos el gramo de oro 18 kilates y a partir de ayer el precio subió a 9 pesos.

José Mongelli es un jubilado que busca empeñar unas medallas y una pulsera que muestra con extremo cuidado. "Vine a ver cuánto me dan. Tal vez el precio suba porque aumentó el oro", dijo.

Las nuevas medidas económicas que restringen el retiro de efectivo también atañen a los créditos pignoraticios o empeños.

"Hasta los $ 1200 se paga en efectivo. Si la tasación supera ese monto, se abre una caja de ahorro al cliente", afirmó Suárez.

Cuando el bien va a remate, lo que se paga de diferencia respecto del préstamo bancario se devuelve al dueño. Los montos en este caso también se modificaron. "Hasta los $ 300 pagamos en efectivo. Superada esa cantidad se extiende un cheque", continuó.

Más del 90% de los préstamos está representado por joyas y alhajas. El resto del dinero se presta a cambio de cuadros, jarrones, vajilla y algunos electrodométicos que se toman en las sucursales de Flores y Núñez.

En agosto del año último la cartera había observado una disminución sostenida en los empeños. Pero al llegar a diciembre se equilibró y alcanzó el promedio anual que registra el banco.

"Entre las sucursales de Núñez, Flores y la del microcentro del Banco Ciudad se manejaron $ 19 millones, con un total de 96.000 operaciones. Al final se mantuvo el promedio anual", informó. .

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYNarcotráficoInseguridadFeria del LibroLos números del IndecElecciones 2015