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Madonna: otro disco, otro hijo

"Music" llegó al primer puesto en ventas en 25 países, y Rocco, el bebe, fue declarado uno de los 20 solteros más codiciados

Jueves 26 de octubre de 2000

LOS ANGELES.- Todos los personajes a los que supo jugar Madonna parecen estar inventados a su exacta medida: la chica pueblerina que sueña con convertirse en estrella, la desenfrenada cantante de los años ochenta, la artista que al lucir sus crucifijos provoca irritación entre los católicos, la estrella que coquetea con la estética porno, la recatada actriz de look Evita y, en los últimos años, la madre madura y devota.

Hace apenas dos meses que vio la luz el pequeño Rocco Ritchie (hijo de la cantante con el director de cine inglés Guy Ritchie), y poco más de uno que "Music", el decimocuarto álbum de su prolífica historia musical, fue puesto por primera vez en las bateas. Ambos despertaron prácticamente la misma euforia: a pocas semanas de nacer, Rocco fue simpáticamente elegido por las mujeres británicas como uno de los 20 solteros más codiciados, y "Music" debutó primero en ventas en 25 países del mundo.

Madonna luce increíblemente feliz y aún más increíblemente serena y en línea para una mujer de 42 años que acaba de dar a luz sendas creaciones: su segundo hijo -que se suma a su bienamada Lourdes, de cuatro años e hija del ex entrenador físico de la diva, Carlos León- y su nuevo álbum.

Quien la observe atentamente, podrá descubrir en esa seductora, pero sobria imagen que hoy posee, enfundada en una falda negra y en un ceñido tapado de piel violeta, a aquella misma veinteañera desprejuiciada que bailaba con los desprolijos mechones rubios cayendo sobre la cara y que calzaba un viejo par de borceguíes negros.

De hecho, una vez que entra en el lujoso cuarto del hotel Bel Air, una especie de paraíso escondido en esta ciudad entre las colinas de Hollywood y las cálidas arenas de Malibú, Madonna se sienta cómodamente en un sillón, entrecruza las piernas y saca a relucir sus características medias negras de red, las mismas que tan bien supo lucir desde sus primeros pasos como diva pop y que tanto mejor ha grabado en el recuerdo de sus seguidores.

-¿Cómo ha impactado en tu carrera el hecho de ser madre?

-Cuando tenés hijos cambia todo. Sencillamente, uno empieza a mirar la vida de una forma diferente, a tener un sentido de apreciación más profundo por el concepto de la vida y de los seres humanos. A partir de allí, creo que todo lo que uno haga va a estar cargado de esa conciencia superior que uno recibe cuando es madre o padre. De ese modo, creo que mi música ha variado desde el nacimiento de mi hija Lourdes, y el cambio se acentuó aún más con la llegada de Rocco.

-Cada nuevo disco parece explorar una zona interior de Madonna diferente y siempre trae novedades, siempre sorprende al público y a la crítica de una manera particular... ¿Eso no genera una constante pregunta sobre qué vendrá después, qué hará Madonna en su próximo álbum, cuál será su próxima imagen...?

-Puede ser que sí, pero yo no pienso en ello. Estoy tan ocupada con mi presente que no puedo proyectar a futuro cómo va a seguir mi carrera... ¿Quién sabe lo que va a ser de mí y de mi carrera dentro de dos o tres años? Ya veremos... Pero seguramente sí, también será diferente...

-La agitación que ha despertado el nacimiento de Lourdes, hace cuatro años, y ahora de tu segundo hijo Rocco, han hecho de algún modo que ellos también cobren parte de ese protagonismo que mamá Madonna tiene. ¿Creés que eso afecta de algún modo la intimidad de tu familia?

-Sí, evidentemente la fama siempre afecta la intimidad, de una familia, de una pareja, o de una sola persona. Creo que mis hijos son muy pequeños hoy como para sentirse mal o presionados por este protagonismo, y que a medida que vayan creciendo esto se convertirá en su vida normal. No conocerán otra cosa que ser hijos de una mujer que es cantante, y que es conocida, y que sale en las revistas. No creo que los afecte, porque puertas adentro tienen una familia normal, donde nadie es "famoso" y donde las cámaras no existen.

-¿Leés lo que se escribe sobre vos, lo que los medios publican?

-A veces sí. Pero ésa es otra de las cosas que no me preocupan. Hay mucha gente seria en los medios y mucha otra que no lo es, así como sucede en todas las otras industrias. Lo bueno es que la gente no es tonta, y sabe cuándo un medio le miente y cuándo puede confiar en él.

-¿Qué música escuchaste mientras estabas haciendo "Music"?

-Mmm... Básicamente, mucha música electrónica que está haciéndose en Europa ahora, especialmente en Londres, pero mis influencias musicales vienen de todas partes del mundo. Me gustan el flamenco, la música gitana, la música hindú, y el folk, el pop, la electrónica... Ultimamente creo que la música se ha vuelto mucho más internacional, y por eso las influencias de la gente dejan de ser estrictamente los sonidos relacionados con sus raíces... En mi caso, creo que eso se nota mucho en mis dos últimos discos: tanto "Ray of light" como "Music" tienen mucha mezcla de sabores, de culturas diferentes que se traducen en melodías...

-¿Vivir en Londres, una ciudad con un movimiento musical tan fuerte, te da impulsos para renovarte constantemente a raíz de lo mucho que escuchás?

-Sí y no. Hace muchos años que la música que viene generándose en esa ciudad despierta un particular interés en mí, y puede ser que mi mayor permanencia en Londres me haga sentir más cerca de ese ambiente creativo. Sin embargo, también vivo mucho tiempo del año en Nueva York, o aquí, en Los Angeles, así que creo que mis nativas influencias norteamericanas van a seguir estando presentes.

-"Music" se encuentra entre los diez primeros álbumes más vendidos de los Estados Unidos, un lugar que también fue ocupado últimamente por propuestas absolutamente diferentes y de artistas muy jóvenes, como Britney Spears o Eminem. ¿Escuchás la música que hacen ellos?

-Sí, y me gustan ambos porque expresan su actitud a través de la música. Eminem expresa su agresividad y Britney su dulzura... Siempre es refrescante encontrarse con jóvenes que hacen música o que se comportan de un modo levemente diferente del que la gente espera. Algunos músicos de mi generación se sienten amenazados por las nuevas bandas de adolescentes, o los nuevos músicos jóvenes... Para mí está bien que haya una propuesta musical para todos los gustos. Eminem, Britney, N´Sync y todos los demás son tan nuevos, apenas están empezando a vivir, que no podemos juzgarlos. Son demasiado jóvenes para ser juzgados...

-Hay quienes comenzaron a llamar a Britney "la nueva Madonna", porque en un video promocional de una entrega de premios prácticamente montaba en cámara un strip tease...

-¿En serio? Bueno, yo nunca hice un strip tease en ninguna entrega de premios -dice riendo-. ¿Qué puedo decir al respecto? Que Britney es increíblemente sofisticada para su edad, y que ojalá yo hubiera sido sofisticada como ella cuando tenía 18 años.

El boom latino

Madonna toma frágilmente la copa con agua helada que se levanta frente a ella en la mesa y bebe con pequeños, mesurados sorbos. Hace una pausa, y en su mente parece seguir girando el tema de esta nueva generación de músicos adolescentes que capturan los primeros puestos en los rankings ante el asombro de muchos.

"Afortunadamente -arremete-, no sólo es música infantil la que vende, y por eso hay álbumes excelentes, como "Kid A" -el nuevo trabajo de Radiohead-, ubicados en los primeros puestos."

-Maverick, tu sello discográfico, va a abrir una subdivisión exclusivamente dedicada a la música en castellano. ¿Es en respuesta al auge latino que existe hoy en la música en los Estados Unidos?

-No. Es realmente una inquietud mía. Yo siempre amé la música latina, creo que está en las raíces de toda la música, esa pasión latina que tantas otras razas y culturas quieren imitar pero no pueden, sencillamente porque no forma parte de su raíz... No pensé en ello como una jugada estratégica de mercado ni mucho menos. Me gusta que la buena música y los buenos artistas, de cualquier parte del mundo, encuentren canales de difusión.

-Hace días se anunció oficialmente que "Music" va a ser presentado en vivo y que vas a organizar una gira que comenzaría por los Estados Unidos y Europa. ¿Cómo va a ser el show?

-Evidentemente, con mucha menos parafernalia de la que la gente está acostumbrada a ver en un show de Madonna. Básicamente, porque montar un espectáculo grandilocuente insume mucho tiempo de gira, y eso es algo que yo no quiero ni puedo permitirme en este momento de mi vida, con dos hijos pequeños. No obstante, esta gira va a ser muy especial para mí, porque voy a aprovechar para hacer algo que hace mucho tiempo no hago, y que es tocar en pequeñas salas, en clubes. Me fascina, me atrae muchísimo, la idea de pensar en que voy a tener un clima más íntimo en los shows, que es también lo que este disco propone. "Music" es un álbum para bailar y para escuchar en una disco.

-Muchas veces, y a pesar de las indiscutibles muestras de respeto por parte del público, otros músicos tildaron la música de Madonna como un poco débil, o como demasiado comercial. ¿Creés que sos respetada como música por la industria discográfica en general, por tus propios pares?

-Yo siempre he sentido que sí, que mis pares me han respetado, aunque bueno, como en todos los casos, debe de haber gente que no valora lo que yo hago. No sé, no presto mucha atención a esas cosas. Realmente, debo decir que me di por vencida en buscar el respeto de la gente hace muchos años ya. Cada uno tiene que hacer lo que quiere y de la mejor manera posible... Siempre he sido criticada por algo a lo largo de mi carrera, por mi forma de vestir, por mis creencias, porque resultaba demasiado contestataria para ciertos sectores sociales y demasiado tibia para otros.

-En realidad, la tibieza no es una condición muy asociada con Madonna. Por el contrario, muchos asumen que en algunos momentos de tu carrera la mayor constante eran los escándalos...

-Puede ser, pero eso es más bien fruto de todo el aparato que se mueve en torno de las personalidades famosas que a la propia persona en sí. Mi vida personal no es un escándalo, tengo fortunas y tragedias como cualquier otra persona: estuve casada (con el actor Sean Penn) y mi matrimonio fue un total fracaso. Tengo la dicha de hacer lo que me gusta hacer y ganar dinero por ello, tengo hijos... Y si alguna vez mostré más explícitamente el erotismo que yo encontraba en la música fue porque sentí que mi arte o mi creatividad estaba más ligada con el sexo en ese momento, pero siempre entendido desde una estética de lo bello; no hay motivos para entender lo sensual como algo oscuro o erróneo. Y en aquel momento muchos lo entendieron y muchos otros desvirtuaron todo el concepto de ese álbum ("Erótica") y de esa etapa de mi carrera.

De cualquier modo -concluye-, espero no ser identificada solamente con una persona que en una época se sacaba la ropa en público. Todo el mundo sabe que hay mucho más en ser Madonna que simplemente quitarse la ropa.

Valeria Agis

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