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La radio que nació para desalentar a los soldados ingleses

Política

Se llamó Liberty y su tarea era secreta
Silvia Fernández Barrio y Enrique Mancini fueron convocados por el gobierno militar para sumarse a la estrategia de inteligencia contra las tropas enemigas
Reivindican su papel

Si la Segunda Guerra Mundial tuvo a la Rosa de Tokio para desalentar a las tropas aliadas, la Guerra de las Malvinas tuvo a radio Liberty.

Catorce civiles participaron de esta estrategia comunicacional cuyo objetivo fue horadar la moral anglosajona.

Silvia Fernández Barrio y Enrique Alejandro Mancini fueron dos de los civiles que participaron de la operación, que hoy desean contar aquello que quedó guardado bajo un pacto de silencio o por pura discreción.

La primera, que había sido parte de "60 minutos", trabajaba entonces en el programa de Badía "Sábado de todos"; el segundo, permanecía en el famoso ciclo de noticias de ATC.

"Un día estoy en "Sábado de todos" y me dicen: "Te llaman del comité militar". "¿Qué hice?", fue lo primero que pensé -cuenta Fernández Barrio-. "¿Para qué me llamarán?" Me llevan a un lugar y me dicen: "Hemos hecho un estudio de inteligencia, usted es la persona más confiable, y que sabe inglés. ¿Se acuerda de la Rosa de Tokio?" "Sí", contesté. "Bueno, queremos una especie de Rosa de Tokio pero se va a llamar Liberty". Y ahí nace radio Liberty".

-¿Eras la más confiable para quién?

-Confiable para los argentinos.

-Pero el objetivo era que lo escucharan ingleses...

-Obviamente. Pero te imaginás que querrían a alguien que no les dijera cualquier cosa a los ingleses. No me preguntes a mí, pero me imagino que en una guerra habrá espías, habrá gente que manda información. Me imagino que sería confiable porque entendían que yo no les iba a jugar para el otro lado.

-¿De quién estaba a cargo la operación?

-Teóricamente, el encargado de la operación Liberty era el Servicio de Inteligencia del Ejército que se peleaba con el Servicio de Inteligencia Naval.

-¿Quiénes lo hacían?

-Eramos todos civiles.

-¿La línea editorial era militar?

-Ellos daban una línea pero después entre el que la escribía y yo, la línea la cambiábamos. Si era una línea cruel o era una línea dura, no la pasábamos así. La pasábamos mucho más suave, no hablábamos nunca ni de muertos ni de cosas feas. Nos tirábamos más a que extrañaran a su país y que no vinieran a unas tierras de las cuales no tenían ni idea. Y eso lo debemos haber hecho entre el 7 y el 14 de junio.

-¿Tenías posibilidad de decir: "No, no lo hago"?

-Sí, absolutamente. Podría haber dicho que no.

-¿Por qué no dijiste que no?

-Porque entendí que estaba haciendo algo pacífico y que a lo mejor podía ayudar. Yo creo que cuando tu país está en guerra, no tenés demasiado tiempo para pensar de qué lado te vas a poner. A mí me ponen la marcha de Malvinas y se me caen los lagrimones por lo que viví, por lo que como inocentes criaturas creíamos, por el daño que se le hizo a tanta gente. A mí se me hiela el corazón.

Alejandro, el memorioso

Las precisiones acerca de Liberty las brinda la prodigiosa memoria del locutor y conductor Enrique Alejandro Mancini, que coordinaba la grabación y aportaba, con material propio, la música irlandesa, galesa, inglesa y hasta de los Beatles, que se incluía en la transmisión.

A través de la onda corta, Liberty llegaba hasta Londres, Nueva Zelanda, Australia, aquellas metrópolis que podían identificarse con las tropas inglesas. Y recuerda Mancini que tanto inquietó al Parlamento británico que crearon otra radio, con el mismo objetivo, pero como no tenían una vasta discoteca argentina, pasaban siempre discos de Juan D´Arienzo.

-¿Dónde se hacían las grabaciones?

-Grabábamos en el piso 14 de lo que es el edificio de Radio Ciudad de Buenos Aires. Se grababa de mañana muy temprano, un rollo de 45 minutos, aproximadamente. Una vez listo lo pasaba a retirar en moto un oficial de policía de la provincia de Buenos Aires, y lo llevaba bajo su responsabilidad a la planta transmisora de Transradio Internacional. Ahí se difundía por distintas frecuencias a las que a veces se sumaban la ondas cortas de Radio Nacional. Siempre se cambiaba de frecuencia, en distinto metraje de onda corta, para evitar la interferencia de la inteligencia británica.

-Fernández Barrio, que hablaba inglés, era la locutora.

-Ella hablaba muy bien el inglés americano, por lo cual un traductor irlandés le marcaba el tono victoriano, la pronunciación inglesa. Los textos los escribían varios, pero el más importante era un autor de libretos de radio y TV, a veces actor, habitualmente de comedietas televisivas.

-¿Qué se decía?

-El contenido de la programación era un texto muy sentido, sobre las bajas que tenían los ingleses, donde se manifestaba el pesar por su muerte. Le hablaba, por ejemplo, al padre de un soldado británico caído y le decía que entendía su pesar porque había muerto su muchacho, que él iba a ir hoy a ver el Tottenham pero que no iba a estar más con su hijo que vino a entregar su vida para defender una factoría que estaba a 14.000 kilómetros de la metrópoli. Decía que en el cuarto se iban a encontrar solos los discos, como éste, que escuchaba su muchacho, y se pasaba el tema en cuestión que podía ser un tema de los Beatles.

Las emisiones de radio Liberty se prolongaron hasta 48 horas después de la caída de Puerto Argentino. Ese día, recuerda Mancini, se hizo una despedida bilingüe, en inglés y en castellano: "Se perdió una batalla, pero no el propósito de recuperar las islas, porque las Malvinas han sido, son y serán argentinas". .

Por Miriam Molero Para LA NACION
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