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Un coro que nos prestigiará en Alemania

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15 de mayo de 2002  

Concierto del Grupo de Canto Coral, con obras sacras y profanas (anónimos, Gaspar Fernandes, Juan de Araujo y Tomás de Torrejón y Velasco) y populares argentinas (tango y folklore). Dirección Néstor Andrenacci. En la Iglesia Evangélica Alemana, Esmeralda 162.

Nuestra opinión: Excelente

Este es un concierto de despedida del Grupo de Canto Coral, que dirige el maestro Néstor Andrenacci, antes de emprender, mañana, una gira por Alemania. Ocurre que Andrenacci había sido jurado en el más importante Concurso Coral de Alemania hace un par de años, oportunidad en que entregó a uno de los organizadores del Festival de Música Sacra el disco compacto del GCC. Apareció aquí en 1998 y fue galardonado con el premio CAMU, con el título "Convidando está la noche", extraído de la obra del compositor del siglo XVIII Juan García Zéspedes, y el subtítulo "Navidad Musical en la América Colonial".

El impacto fue inmediato: el GCC era invitado para participar en ese festival bienal, que se desarrolla este año. Para ello el Deutsche Musik RAT (Consejo Alemán de la Música) interesó al gobierno alemán para que se cubrieran los gastos de estada, traslado (¡incluso cachet!) del coro argentino. Como si faltase algo, el GCC acaba de grabar y se edita, justo hoy, su disco "Flor del país", con música popular argentina. Precisamente, amén de la música religiosa de las catedrales de América latina que interpretarán durante el festival, el GCC incluirá tangos y folklore en los recitales que ofrecerá en las ciudades alemanas de Hammelsburg, Dieburg, Oberursel Karlsruhe y Maulbronn.

Pues éste es el coro argentino que está cantando en la Iglesia Evangélica Alemana de la calle Esmeralda, y que divide el programa en dos partes: la primera con música de las celebraciones religiosas iberoamericanas y la segunda con tango y folklore.

Frescura y espontaneidad

"Convidando está la noche" es justamente la página pletórica de euforia, encargada de abrir este encuentro en un templo de excelente acústica, llena de jóvenes oyentes.

Allí empieza el descubrimiento de las tangencias de lo popular de herencia hispana, imbricado tanto en los cánticos sacros como en las elaboraciones escolásticas profanas.

Resulta interesantísimo constatar en ritmos como el 3 x 8 o el 2 x 4, tanto en la aludida obra de Zéspedes como en los anónimos, o en las composiciones de Juan de Araujo y Gaspar Fernandes que aquí se cantan, hasta qué punto se dan la mano la raigambre folklórica con la erudición.

Se trata de composiciones del 1600 de inusual frescura y espontaneidad, inspiradas en la música popular, como ese anticipo de huayno que trasunta el anónimo "Cachua a voz y bajo al Nacimiento de Nuestro Señor" , que por ahí nos traen ecos del Renacimiento español, aunque ya en la Europa de aquel mediado de siglo estaba instalado el barroco.

El sabor antiguo se acentúa con el acompañamiento de clave (Alejo García Mendez), guitarra barroca (Miguel de Olasso), chelo barroco (Hugo Tagliavini), violín (Juan Carlos Roqué Alsina), más flauta y percusión (Juan Colombo y Pablo Piccini).

Hay, por cierto, momentos de unción religiosa en "Mi niño dulce y sagrado", de Gaspar Fernandes, "Desvelado dueño mío", de Tomás de Torrejón y Velasco, y "Silencio pasito", de Juan de Araujo, que respiran aromas de música antigua, con giros que sorprenden por su inventiva melódica y por su solidez armónica.

Y se escucharán otros de aliento popular en la marcación ternaria y en el estilo de la época, de contagiosa vitalidad, como "Ay andar" y "Vaya de Gira", ambos de Juan de Araujo,

A veces introspectivas en su pietismo navideño, otras dando rienda suelta a la alegría del folklore, siempre ricas en contenidos musicales y poéticos de cuño antiguo, cada obra atrapa por su riqueza de ideas, del mismo modo en que cuando se descubre un tesoro escondido durante siglos.

Una vez más lo anónimo rescatado y transfigurado por la rica fantasía de músicos cultos, para la posteridad.

El Grupo de Canto Coral también llevará, para dar a conocer en Alemania, música argentina, cuya temática nos muestra en esta ocasión. Composiciones ciudadanas, como "Buenos Aires hora cero", "Introducción al ángel" y "La muerte del ángel", de Astor Piazzolla, y los tangos "Niebla del Riachuelo" y "Naranjo en flor", se ensamblan con temas autóctonos ("Madre del maíz", de Inchausti y Dos Santos, y "Cartas quemadas", del Cuchi Leguizamón y Castilla.) El diverso grado de acierto, en los arreglos de Néstor Zadoff, Mario Witis, Héctor Bisso, Julio Reynaga y Javier Zentner, da cuenta, por ejemplo, de la empatía nocturnal lograda por Zadoff, en "Buenos Aires hora cero", o la alcanzada por Mario Witis al transmitir la melancolía y la exquisitez de "Niebla del riachuelo". Más barrocos y enjundiosos, aunque algo distantes del clima y el meollo poético-melódico-armónico, son los de Javier Zentner.

Son estas joyas de la música autóctona de América latina las que lleva allende los mares un coro afinado, técnicamente irreprochable, expresivamente inspirado y con la alegría de cantar. Coro que constituye uno de los lujos de este país. Ellos nos prestigiarán otra vez en Alemania.

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