Asumió la directora del Museo Mitre
María Gowland fue puesta en funciones
En un acto realizado ayer en el Museo Mitre, el secretario de Cultura, Rubén Stella, puso en funciones como directora de la institución a la licenciada María Gowland.
La nueva directora dijo que su designación representa "un honor, una responsabilidad y un desafío", y subrayó el honor "porque el hombre que aquí vivió y murió fue uno de los grandes constructores de la Nación".
Stella expresó que la "difícil, dolorosa, angustiante y peligrosa crisis por la que atravesamos" ya no acepta sueños pequeños. Agradeció la gestión del doctor Jorge Carlos Mitre, que dirigió el museo durante tres décadas, y del profesor Rodolfo Giunta, a cargo en los últimos meses.
El amplio auditorio del Museo Mitre resultó pequeño para la concurrencia reunida y muchos asistentes debieron permanecer de pie. Entre otros, asistieron el presidente honorario de la S.A. LA NACION, doctor Enrique Luis Drago Mitre; Matilde Noble Mitre de Saguier; el presidente de la S.A. LA NACION, doctor Julio Saguier; el director de LA NACION, doctor Bartolomé Mitre; el director de Patrimonio y Museos, Juan Martín Repetto; el vicepresidente de la Academia Nacional de la Historia, Roberto Cortés Conde; el presidente de la Asociación Amigos del Museo Mitre, Alberto Rodríguez Galán; el titular de la Institución Mitre, Carlos María Gelly y Obes, representantes de academias, fundaciones y distintas organizaciones no gubernamentales.
María Gowland expresó que Mitre fue grande, ante todo, por los valores en que fue educado. Y recordó que su padre, don Ambrosio Mitre, renunció a su pensión vitalicia de comisario de artillería para destinarla a los gastos de la guerra con el Brasil, quedándose con el sueldo de tesorero "que le bastaba para vivir".
Destacó luego el afán de unión nacional que trasluce la correspondencia entre Mitre y Urquiza, publicada durante la gestión de Jorge Carlos Mitre.
Afirmó que Mitre, traductor del Dante, poeta, novelista, historiador, "rehuía los comités. Prefería los actos de gobierno o su banca de legislador. Fue un demócrata pero no un demagogo". El pueblo le creía y su grandeza moral originaba su popularidad.
Destacó la responsabilidad de cuidar esa casa de 1785, que Mitre alquilaba en 1859 sin saber que viviría allí hasta su muerte. Al concluir su presidencia, en 1868, no tenía dinero para comprarla. Y una comisión popular la compra y se la regala. Allí comenzaría en 1870 el diario LA NACION.
Gowland subrayó la tremenda actualidad de los ideales de Mitre. "Su afán de construir una nación no ha sido en vano. La Argentina fue fundada. Quizá nos quepa hoy rescatarla de la crisis." .
