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Descansan en paz gracias a la vigilancia con lentes infrarrojos

Se instaló un sistema de video debido a los robos de imágenes

Martes 12 de noviembre de 2002

ROSARIO.- Los chistes populares que se nutren del humor negro hablan de la inutilidad de colocar tanto timbre como portero visor en las bóvedas. Sin embargo, y no es para reírse, existe un cementerio en Rosario que tiene vigilancia con cámaras y alarmas de sonido.

Los reiterados robos de piezas artísticas que ornamentan las sepulturas en el Cementerio de Disidentes obligaron a las autoridades a instalar un sofisticado sistema de alarma que permite visualizar con videocámaras, sensores con láser e imágenes satelitales la presencia de intrusos durante las horas en que la necrópolis se encuentra cerrada al público.

La decisión fue tomada hace un mes, después de que se descubrió que los amigos de lo ajeno se habían llevado las estatuas de dos ángeles, uno de mármol de Carrara y otro de fundición de bronce, emplazadas en sendos sepulcros del camposanto y valuadas en al menos 3500 dólares cada una.

"Hace un mes notamos que faltaba la escultura de un querubín de bronce de una de las sepulturas situadas a uno de los lados de la capilla", relató a LA NACION el administrador del cementerio, Leonardo Marchi.

Y añadió: "Había sido extraída con cuidado por personas que aparentemente sabían bien lo que hacían y que trabajaron con tranquilidad y paciencia, con el propósito de extraer la imagen sin dañarla".

Figuras de anticuario

"Era una figura pequeña, de unos 50 o 60 centímetros de alto, que no había sido concebida originalmente para ornamentar un sepulcro, ya que no tenía las características propias de las obras de arte funerario", comentó Marchi. "Pero era una estatuilla muy bonita -agregó- que los familiares del difunto habían encontrado, después de varios meses de búsqueda, en lo de un anticuario rosarino."

Marchi contó que una semana más tarde comprobaron que había sido robado otro ángel, más o menos del mismo tamaño, pero de mármol de Carrara. El funcionario reveló que la pieza había sido extraída con igual cuidado que la anterior.

"Los anclajes habían sido cortados con precisión, para no romper la estatua -detalló-. Un trabajo así sólo pudo hacerse de noche porque demanda tiempo y es bastante ruidoso."

Si bien no había sido objeto de robos desde 1989, cuando fueron arrancadas varias placas de bronce, la sustracción de las estatuas de los querubines puso sobre alerta a las autoridades del cementerio, que decidieron reforzar las medidas de seguridad.

Se contrató personal de vigilancia y, además, se adquirió un moderno sistema de alarma, con un costo de inversión de 23 mil pesos, para el camposanto.

El nuevo equipamiento, instalado por la compañía Demarchi Electrónica, fue puesto en funcionamiento esta semana. Se trata de un complejo sistema que combina cámaras de video con lentes normales e infrarrojas que registran imágenes en la oscuridad, con sensores de movimiento de rayos láser, alarmas de sonido y habladas, y un monitoreo permanente por barrido satelital.

"El sistema trabaja igual aunque llueva, haya niebla o humo, y lo más interesante es que, en el caso de una intrusión, puede tomar fotografías satelitales con tal precisión que permite identificar a las personas que ingresan en el cementerio y hasta registrar la chapa patente de un automóvil -aseguró Marchi-. Pero eso no es todo. Si bien no podemos revelarlo por motivos obvios, el sistema prevé otras sorpresas desagradables para los ladrones."

Fundado el 20 de diciembre de 1886, el Cementerio de Disidentes pertenece a las iglesias Anglicana y Evangélica del Río de la Plata. En el predio de 3,5 hectáreas que posee en el límite oeste del barrio Bella Vista cuenta con 6 mil sepulturas.

Allí, los pioneros del fútbol

En su camposanto descansan los fundadores de los clubes de fútbol locales Rosario Central, Colin Calder, y Newell´s Old Boys, Isaac Newell´s, y Malcolm Ross, quien en 1889 impulsó la creación del primer tranvía rosarino.

La profanación de tumbas en los cementerios rosarinos sufrió un incremento en los últimos meses, debido al aumento registrado en el precio del bronce a partir de la devaluación. Actualmente en los depósitos de chatarra se pagan por el metal entre 3,50 y 4 pesos el kilo. Esto hizo que tanto las placas metálicas de las lápidas como los herrajes de los ataúdes se convirtieran en piezas codiciadas por los saqueadores.

Sin embargo, la situación preocupa lateralmente a las autoridades del Cementerio de Disidentes, ya que sus temores son alimentados por la sospecha de que existe un mercado negro de venta de obras de arte funerario. Al respecto, Marchi afirmó: "El que robó las estatuas de los ángeles debe haberlas vendido por monedas, pero el que lo mandó seguramente sabe que estas piezas en el exterior pueden pagarse hasta 50 veces lo que valen acá.

"Hay tumbas ornamentadas con estatuas de mármol de Carrara de hasta dos metros y valuadas en cien mil dólares", reveló, no sin cierta inquietud. El funcionario continuó: "No son fáciles de robar, pero igual son una tentación. El sentido común manda a tomar medidas para protegerlas, aunque haya que hacer una inversión importante".

Los familiares de los que allí descansan, agradecidos.

Ricardo Luque

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