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La consigna es que no quede nadie sin celebrar la Navidad

Pese a que mermó la ayuda ofrecida por las empresas, crecieron los gestos individuales

Miércoles 25 de diciembre de 2002

No sólo se repartirá pan dulce y sidra. En esta Nochebuena, al finalizar un año duro para los argentinos, las parroquias, movimientos religiosos y fieles se están organizando más que nunca para producir lo que llaman el milagro de Navidad: lograr que los ciudadanos que sufren privaciones y opresiones de todo tipo, por unas horas sonrían, se alegren y celebren.

Numerosos grupos de cristianos saldrán con todas sus fuerzas a las calles para repartir bolsas de alimentos y animar a quienes están solos. Muchos, también, abrirán sus puertas para ofrecer una cena a individuos de la calle.

"Se multiplicaron las parroquias que realizan la cena solidaria en Nochebuena. Casi todas tienen árboles navideños que reciben alimentos", explicó monseñor Jorge Lozano, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario pastoral.

Esto es lo que organizó, por ejemplo, la parroquia San Gabriel Arcángel (Av. Rivadavia 9625, Villa Luro). De las ramas de su "árbol de los pobres", la gente retira papelitos que tienen escritos diferentes productos: leche en polvo, azúcar, por ejemplo. Y entonces dona el producto en cuestión. Durante este adviento juntaron cinco toneladas de alimentos.

La Acción Católica también decidió salir este año a las calles con más vigor y, por eso, realizará cuatro gestos fraternos en Nochebuena, en hogares y hospitales que pertenecen a las cuatro vicarías de la ciudad.

Pero atención: el apoyo no sólo será económico. Las parroquias consultadas aseguran que durante este adviento se viene realizando un trabajo intenso de preparación y apoyo espiritual. En un año marcado por las dificultades, la gente recurrió como nunca al acompañamiento espiritual para sentirse fortalecida.

Un hecho, sin embargo, llama la atención. Si bien algunas parroquias y grupos explican que en esta Navidad solidaria mermó la ayuda económica de empresas, en cambio hubo mayor sensibilidad por parte de individuos de todas las edades -no sólo jóvenes, como ocurría tradicionalmente- que se anotaron para participar de múltiples maneras.

Ser creativos

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Por ejemplo, el grupo misionero de Schoenstatt, Pura Vida, hace dos años lleva adelante la iniciativa "Una Navidad para Todos" ( navidadparatodos@yahoo.com.ar , 4804-9955). El 25, más de 160 personas (diez más que el año último) se juntarán, a las dos de la madrugada, en la sede de Confidentia (Riobamba 1050) y acompañarán a la gente que vive en la calle o a quienes están trabajando -policías, bomberos- y compartirán con ellos un pan dulce y un mensaje de esperanza. En 2001 repartieron casi mil pan dulces, cifra que se pretende superar el próximo miércoles.

Como les costó conseguir fondos de las empresas, iniciaron una campaña en colegios y panaderías para recolectar pan dulce y alimentos. Lo que más sorprendió al grupo misionero es que personas de 70 años y familias enteras se sumaron para salir a la calle en Nochebuena.

Por su parte, fieles de la parroquia Purísima Concepción, de Pacheco, organizaron las cajas de Nochebuena con alimentos y regalos. En 2001 entregaron 180 cajas que distribuyeron en barrios carenciados. Este año ya prepararon 700. ( fliapasman@fullzero.com.ar , 4742-8028).

En Caritas Buenos Aires esta Navidad se propone reforzar el espíritu de fiesta. "El año último no se pudo celebrar por el contexto sociopolítico", comentó su vocero. La institución lanzó la campaña "Un llamado en Navidad 2002", desde el 15 de noviembre hasta el 31 de diciembre, cuyo objetivo es reunir fondos para los programas de alimentación y huertas familiares.

"Decidimos dirigir todos los esfuerzos a las necesidades más urgentes", agregó. Llamando al 0605-111-2345, desde la Capital y el Gran Buenos Aires, se contribuye con cinco pesos que se debitan en la cuenta telefónica. Si no, llamando al 0810-2-2274827, desde todo el país, se colabora a través de la tarjeta de crédito.

Los centros solidarios

La entidad cuenta con un listado de centros solidarios y parroquias que recibirán donaciones hasta el 24, noche en que realizarán una cena navideña para la gente carenciada de las respectivas comunidades.

Estos son: el Centro Misionero San Cayetano del Niño Jesús (Corvalán 3565, Villa Lugano); el Centro Solidario San José (Guaraní 272); el Comedor San Judas (pasaje Valencia 2083), donde ya hay anotadas unas 250 personas (90 más que en 2001); la parroquia Nuestra Señora de la Merced (Reconquista 207), y la parroquia Patrocinio de San José (Ayacucho 1072).

Hay quienes en lugar de cena de Nochebuena ofrecerán un almuerzo el 25. La comunidad de San Egidio organizará dos para los sin techo, prófugos y niños de la calle. "La gran familia de indigentes creció y, por eso, decidimos dar almuerzos en dos sitios. Esperamos más de 400 personas", explicó Marcia Cariola, una de las organizadoras.

La cita será en el centro que la comunidad tiene en el barrio de Barracas y en la iglesia Nuestra Señora del Carmen (Rodríguez Peña entre Córdoba y M. T de Alvear).

"Con este banquete queremos acoger la venida de Cristo, en cada hermano necesitado", explicó la joven Cariola. Para colaborar basta con llamar al 4362-4014.

Por Agustina Lanusse De la Redacción de LA NACION

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