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Un antiedificio que va en busca de la luz

El arquitecto Moshé Safdie es el encargado del nuevo proyecto para el memorial de las víctimas del nazismo

Miércoles 22 de enero de 2003

En Israel, Moshé Safdie es el arquitecto de la memoria. Nacido en Haifa, y de padre sirio, se empapó del judaísmo -más oriental que europeo- como miembro de una mayoría en un país en formación, a diferencia de otros arquitectos judíos que, por el hecho de vivir en la diáspora, conformaron su identidad con el sentimiento de pertenecer a una minoría.

Pero también es el diseñador elegido para importantes obras en Boston, Toronto y Montreal; y el seleccionado por el gobierno Sikh del Punjab, India, para diseñar su importante Museo Nacional, entre tantos otros temas.

La última vez que estuvo en Buenos Aires, en la Bienal de Arquitectura BA/95, mostró la Galería Nacional de Arte de Canadá en Ottawa y la Biblioteca Popular de Vancouver. En 1997, avanzaba la construcción de Mamilla, el conjunto comercial-hotelero-residencial jerosolimitano que está hoy en parte terminado, tanto el hotel como el barrio residencial (ver suplemento del 28 de mayo de 1997).

Consultado sobre el proceso de diseño del nuevo edificio para Yad Vashem, en construcción, Moshé respondió: "Es un nuevo edificio que recibe al visitante, reorganiza el programa de visitas y todo el movimiento; crea un recorrido. El pabellón que se está terminando es la recepción y allí al lado estará el túnel de luz que atraviesa la colina de Norte a Sur y organiza el recorrido. El conjunto ya tiene muchos edificios. No quiero contar el Holocausto con arquitectura tradicional; más que con un edificio, quiero que se desarrolle en un antiedificio".

El concepto de un museo más iluminado con luz natural antes que artificial, con materiales más claros -sobre todo en museos memoriales , documentales y evocativos de sucesos históricos muchas veces trágicos- parece sustituir el antiguo concepto de grandes espacios lúgubres y sombríos.

En el Memorial de los Niños del Holocausto, que también pertenece al conjunto de Yad Vashem y fue inaugurado en 1987, Safdie empleó el recurso de un recorrido por trincheras a cielo abierto para desembocar en espacios pequeños tipo gruta, con efectos lumínicos sofisticados donde se concentra el conmovedor mensaje.

Los grandes cambios de Yad Vashem

El Museo Yad Vashem está produciendo una gran reorganización que incluye un nuevo edificio de recepción; un nuevo museo histórico que reemplazará al museo existente; un hall de los nombres, y galerías para el arte del Holocausto y distintas exhibiciones. Habrá también un nuevo parque de estacionamiento para ómnibus, adyacente a la nueva plaza de ingreso. Todo el programa busca expandir el actual espacio de exposición permanente y acomodar la complejidad del servicio al público.

El Museo Histórico es un volumen prismático de 18 m de alto y 200 m de largo que atraviesa la cima del monte de Yad Vashem. La iluminación cenital cubre todas las galerías y refuerza la sensación de realidad que persigue el diseñador. El Hall de los Nombres está ubicado al final del museo y es un espacio cónico con 10 m de desarrollo donde se registran los nombres de todas las víctimas conocidas del Holocausto.

Daniel Casoy

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