Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Apoyo virtual

Por Mercedes Jones

Sábado 08 de febrero de 2003

En la Argentina, donde hasta hace unos años menos del uno por ciento de los habitantes tenía acceso a Internet, y el cincuenta y dos por ciento de los directivos de las ONG no se relacionaba amigablemente con las computadoras, el logro y la idea desarrollada por Mercado Libre marca un punto de giro entre la realidad vivida por muchos y el inicio de una nueva manera de hacer las cosas. Tal como parece, la novedad es de doble vía y alcanza a todas las partes involucradas en el proyecto.

Para las empresas, el camino de la responsabilidad social (RS) puede, en su forma más avanzada, ser incluido como parte de la estrategia del negocio. Para las ONG, es una forma innovadora de superar uno de sus grandes desafíos: conseguir recursos genuinos. Ejemplos como el de Mercado Libre nos demuestran que trabajar con una ética de la responsabilidad es un proceso de final abierto, en el que las empresas van transitando un sendero hacia un mayor compromiso con el bien común. Esta ganancia de doble vía no queda totalmente garantizada de una vez y para siempre. Requiere de varios complementos, tanto por parte de las entidades voluntarias como por el lado de las empresas: confianza, continuidad y compromiso.

Al mismo tiempo, esta relación puede crecer como una forma distinta de contribuir en forma saludable al crecimiento del propio negocio. Esto exige el equilibrio entre las prioridades corporativas, los intereses de los empleados y las necesidades de la comunidad.

Por otra parte, que para las ONG sea “no sólo recibir”, sino pensar las formas de enriquecer la relación con los clientes y colaboradores, con los empleados y con las empresas con las que se asocian. ¿Cómo? Informándoles los resultados y logros, haciéndolos partícipes de la misión, utilizando con eficacia los recursos, haciendo que crezca la confianza, rindiendo cuentas, haciendo más transparente la relación. Dice Agustín Merello que “la mejor manera de conocer el futuro es construirlo”. Creemos firmemente que una de las formas de hacerlo es desarrollar el campo de la RS, esta capacidad imaginativa, esta energía social que no busca una sociedad mejor mañana, sino una sociedad más justa hoy. Esto implica que las organizaciones de la sociedad civil y las empresas puedan moverse desde la RS hacia la anticipación del futuro, realizando estrategias conjuntas, de manera de complementarse en esta tarea pionera.

Mercedes Jones es socióloga, con amplia experiencia en desarrollo de la sociedad civil y responsabilidad social desde los ámbitos privado, público y universitario.

Te puede interesar