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Gags y romance: dos estrellas taquilleras

Amor a segunda vista

Espectáculos

Sandra Bullock y Hugh Grant, por primera vez juntos en una comedia

Sandra. Norteamericana. Actriz. 38 años. Larga trayectoria. Llegó a la cúspide de la fama conduciendo un autobús trepidante en "Máxima velocidad" (Jan de Bont, 1994), pero no se convirtió en dura de matar, sino en aspirante a reina de la comedia (si es romántica, mejor). Chica inquieta, desde hace algún tiempo es también productora de sus películas. Después de probar suerte en el thriller con "Cálculo mortal" (Barbet Schroeder, 2002), Sandra Bullock reaparece ahora con "Amor a segunda vista", otra comedia romántica, en la que tiene a Hugh Grant como el galán de turno.

Hugh. Británico. Actor. 42 años. Larga trayectoria. Se dio a conocer en circuitos de arte y ensayo con el drama homosexual "Maurice" (James Ivory, 1987). Por aquel tiempo, Hugh Grant rodó en España "Remando al viento" (Gonzalo Suárez, 1987). Sin embargo, estaba llamado al cine de masas, demostrando especiales dotes para la comedia (si es romántica, mejor). Instalado en Hollywood, hace una tras otra. La última, "Amor a segunda vista", en la que tiene a Sandra Bullock como la enamorada de turno.

Los dos actores juegan y bromean con la prensa a propósito de un supuesto affaire entre ellos. Siempre van de risitas y nunca se sabe exactamente cuándo hablan en serio y cuándo no.

-¿Cómo surgió la idea de trabajar juntos en una comedia?

Grant: -Conocí a Sandy en persona hace un par de años y no es ningún secreto que llevábamos mucho tiempo intentando hacerlo juntos (risas)... trabajar, quiero decir trabajar juntos. Leímos muchos guiones y casi todos nos parecieron horribles, hasta que al final Marc Lawrence escribió éste, que nos gustó. Era muy romántico y divertido, nos pareció fantástico porque algo así es muy difícil de encontrar.

Bullock: -Es verdad, resulta difícil encontrar comedias bien escritas y lo es aún más para una mujer. Es muy complejo y en ese sentido envidio a los hombres. Marc nos escribió el guión, pero no sabíamos qué estaba haciendo. Y resultó ser un trabajo muy bueno, creo que para escribir una buena comedia el trabajo tiene que ser un tanto artesanal.

Grant: -Yo estaba desesperado por trabajar con Sandy y queríamos una comedia. Aunque es cierto que hay muchas, la mayoría son muy malas. Lawrence es de las pocas personas que saben hacerlo bien, así que aprovechamos.

-Pero, ¿por qué creen que es tan difícil dar con una buena comedia?

Bullock: -Porque hace falta poner algo en juego, y la mayoría no lo pone. Para conseguir una buena comedia romántica hace falta una pizca de drama, que los personajes tengan algo que perder. Además, el guión tiene que estar elaborado muy cuidadosamente, los diálogos deben ser graciosos pero naturales.

Grant: -Creo que antes de la revolución sexual era más fácil hacer un buen guión de comedia porque había cosas prohibidas, había que insinuar sin mostrar, y así era más fácil conseguir el romanticismo. Ahora parece forzado mantener a los personajes lejos de la cama demasiado tiempo. Para mí ése es el mayor problema.

-Siendo Sandra Bullock la productora, ¿también les preocupaba la presión de la taquilla?

Grant: -¿La presión de la taquilla? Sí, eso es nuevo... en realidad me gustaría volver a aquellos tiempos de "Remando al viento". Esa nueva costumbre de la recaudación del primer fin de semana es muy negativa. Antes era al revés. La película se estrenaba y poco a poco iba subiendo. El primer fin de semana no era nada tan definitivo. No me gusta esa presión por hacer taquilla en el momento del estreno, aunque admito que el dinero sí que me gusta.

Bullock: -La gracia es que dentro de unos días "Amor a segunda vista" superará los 100 millones de dólares en Estados Unidos, una cifra que en Hollywood nos encanta, pero no sabemos lo que ocurrirá con la película en el exterior...

Grant: -Creo que la suerte de las películas en el exterior, a veces, tiene que ver con la traducción. "About a Boy" fue un éxito en todo el mundo menos en España. Hablé con el productor al respecto, pero es que desde la traducción del título ("Un niño grande" en vez de "Acerca de un muchacho") ya todo venía mal. Por otro lado, la tendencia es siempre decir que las películas independientes son las buenas y las del star system son las malas, que la gente va a verlas con mentalidad de rebaño, pero hay que admitir que muchas de las películas independientes, de autor, son muy malas. De todos modos, creo que en la misma industria cada vez vamos a ver más directores que han escrito los guiones (como Marc Lawrence). Al menos en Estados Unidos pasa eso, porque la gente empieza a darse cuenta de que muchas veces los buenos guiones caen en las manos equivocadas y se desperdician.

-¿Ha estado tan bien como creyeron que estaría... trabajar juntos, quiero decir?

Grant: -Lo cierto es que ha sido un tanto decepcionante (risas). No, en serio, para mí ha sido el mejor trabajo en colaboración con otra actriz que se pueda esperar. De los que te hacen sentir que es ahí donde tienes que estar. En mi opinión ha sido perfecto.

Bullock: -Me encantan las comedias y siempre intento encontrar formas distintas de hacer una, ya sea romántica o no, pero lo difícil es encontrar alguien con quien actuar en el mismo nivel y con quien haya química en pantalla. No espero conseguir lo mismo con cada actor en cada película, pero en mi opinión esta vez hemos formado un gran equipo. Yo creo que ha sido un gran descubrimiento, así que... (a Grant) si me quisieras otra vez....

Grant: -¿Yo? Hmmm... totalmente de acuerdo, repetir no estaría mal. Eres generosísima. Creo que funcionamos porque a ti se te da muy bien la representación cómica y a mí la verbal.

-Sus personajes en la película tienen mucha influencia en la vida del otro. Durante el rodaje, ¿se influían de igual manera?

Grant: -Buena pregunta. Sandra es ese tipo de persona que intenta cuidar mucho a todos sus amigos. Es muy, muy comprensiva. Yo soy muy, muy neurótico. Por ejemplo, tardo mucho en decidir que estoy listo para rodar una escena y Sandra ha tenido mucha paciencia con eso.

Bullock: -Conocemos al Hugh centrado en sí mismo, pero es un espejismo. En realidad, durante el rodaje siempre nos daba una visión de conjunto, y eso es muy útil.

-Corren rumores de que han tenido un romance...

Grant: -A mí me gustaría decir, ya que tengo esta oportunidad, que ésta es la situación: Sandra está totalmente enamorada de mí y a mí ella me gusta mucho, sólo que para mí no es más que sexo... (muchas risas).

Bullock: -Todavía no he probado el sexo contigo, así que aquí hay un problema. Tenemos una buena relación, es verdad, pero sin sexo. Aún no lo hemos hecho Hugh, eso que dices fue en la pantalla.

Grant: -Sí. Sí que lo hicimos. Te lo callas porque será lo único interesante que aparecerá en tus memorias.

Bullock: -No he escrito mis memorias y juro que jamás voy a escribirlas ni dejar que nadie las escriba. Mis memorias no tienen ningún interés y nunca intentaría fingir que lo tienen. Pero tú seguro que sí lo haces.

-La película se aproxima a los sacrificios de una ciudadana a favor de una causa noble. ¿Tienen algún tipo de inquietudes, luchan por alguna causa?

Bullock: -Soy activista en pro de algunas causas, como el medio ambiente, pero prefiero hacerlo de manera más discreta, no estar en el punto de mira social en estos temas.

Grant: -Personalmente, yo nunca he abogado por ninguna causa como Sandy. Salvo los calzoncillos, nunca reciclo nada pero, ahora en serio, me duele ir a una ciudad extranjera y ver que está sembrada de McDonald´s. En este sentido admiro a los franceses, que pelean por defender su cultura. Creo que debería ser así.

-¿Qué interés tienen en asuntos políticos? Estados Unidos está por emprender una importante acción bélica...

Bullock: -No estoy a favor de la guerra pero, como todos, no tengo el ciento por ciento de la información, así que no es pertinente opinar. Sin embargo, me pregunto por qué a los ciudadanos norteamericanos no se nos ha pedido ir a votar para saber si queremos, o no, ir a esa guerra.

Grant: -A mí la política no se me da bien... Me gusta la idea del poder y, mucho más la de abusar del poder. Pero no sirvo para ello, mis ideas son extremas, draconianas. Tengo ideas de izquierda y otras de extrema derecha.

-La película es de las primeras rodadas en una Nueva York sin las Torres Gemelas...

Bullock: -No era una película política, pero no nos abstuvimos de mostrar el perfil de la ciudad sin las Torres, incluso en el cartel.

Grant: -De hecho, mi personaje dice en la escena del helicóptero: "Sigue siendo una hermosa ciudad".

Bullock: -Y es que no había que hacer más alusiones. El hecho de mostrarla así, con su reconocible perfil pero sin las Torres Gemelas, ya hace que todo se recuerde. En realidad, la rodamos justo cuando todo acababa de ocurrir.

Comedia romántica

En "Amor a segunda vista" Sandra Bullock y Hugh Grant siguen la ruta de la comedia romántica del tipo millonario-encuentra-chica-pobre, apostando básicamente a la química entre ellos.

A la gente parece gustarle ver cómo dos personas vencen las dificultades, hacen sacrificios, cambian sus ideas, su mentalidad y proyectos de vida solamente porque quieren a alguien. Hollywood no ha pasado por alto esta debilidad de los espectadores y no para de bombardearlos con historias de amor de toda índole y raigambre. No se las ve mucho en los Oscar, no quedan grabadas en la mente de nadie para siempre, pero funcionan en la inmediatez taquillera.

El requisito básico de una buena comedia romántica (de Hollywood) no radica ni siquiera en el ingenio de la historia o en las virtudes del guión. El secreto está en que la pareja protagonista sea famosa y tenga química. Todas las grandes estrellas tienen por lo menos una comedia romántica en su currículum (Julia Roberts y Richard Gere llevan dos, Meg Ryan y Tom Hanks se mandaron e-mails, Jennifer Lopez y Matthew McConaughey planearon boda). Y como para no quedarse atrás, Sandra Bullock y Hugh Grant hacen suma de sus encantos en "Amor a segunda vista", de Marc Lawrence, y coinciden en las carteleras con otra, "Sueño de amor" (ver nota aparte), enésima Cenicienta en la que Jennifer Lopez, de chica pobre, y Ralph Fiennes, de celebridad, prueban su química amorosa.

Cenicienta inmobiliaria

Idílica y arrebatada, como toda comedia romántica que se precie, "Amor a segunda vista" también vuelve a la fórmula de la Cenicienta (cómo olvidar "Mujer bonita"), esta vez una Cenicienta inmobiliaria que pone a Bullock en una encrucijada. Como es usual, ella es pobre y de corazón noble, y él es rico y caprichoso. Inicialmente se odian, pues ella es una activista a favor del medio ambiente que lucha por proteger un centro comunitario que él, magnate de una poderosa inmobiliaria, quiere destruir.

Cuando se encuentra con ella hecha una fiera decide contratarla como su asesora legal, lo que implica no solamente ocuparse de los fondos benéficos de la empresa y otros asuntos legales, sino seleccionar su corbata, llevarle la agenda, cuidarlo y mimarlo. Ella funciona a la perfección en ese papel, pero la situación se hace insostenible y le arroja a su jefe un ultimátum: un preaviso de dos semanas (al que hace referencia el título original en inglés: "Two weeks notice") antes de dejarlo definitivamente. Pero sucede que, sin darse cuenta, ambos se han enamorado... La transformación del rico antipático es la baza del juego, mientras que la conversión de ella en chica rica y afortunada, el premio a su bondad. .

Omar Khan Cinemanía
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