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Reality show musical con poco calor

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19 de marzo de 2003  

“Escalera a la fama”, reality show musical. Conducción: Andy Kusnetzoff y Iván Guerrero. Una producción de RGB para Canal 13. Lunes a viernes, a las 19, y función de gala los viernes, a las 22, por Canal 13.

Nuestra opinión: bueno

“Escalera a la fama” no tiene fisuras y, prácticamente, ninguna falla. Es un reality show musical en el que 16 chicos –sobrevivientes de un casting al que se presentaron más de diez mil– se convierten en alumnos de un centro de capacitación artística. Durante la semana practican las consignas de los profesores, y el viernes dos de ellos abandonan el programa, eliminados por la votación del público.

“Escalera a la fama” y “Operación triunfo” se parecen, pero no son la misma cosa. “Operación triunfo” está más ligado a la saga “Gran hermano” mientras “Escalera a la fama” evidencia su parentesco con “Popstars”. “Operación triunfo” es un espacio donde los participantes no sólo aprenden sino que se angustian, mientras “Escalera a la fama” se presenta como un espacio de alegre aprendizaje. “Acá no queremos que lloren. Queremos que canten”, señaló deliberadamente Fernando López Rossi, miembro del jurado y director del centro de capacitación, en su charla inaugural para los 16 chicos de “Escalera a la fama”, en su primer día de clase.

Aciertos

El viernes último, el programa debutó en su versión “show” con la conducción de Andy Kusnetzoff. Esa presentación general no pudo ser mejor hecha.

Cada chico fue antecedido por un brevísimo resumen de su paso por tremendo casting que lo había llevado hasta allí. Cada resumen fue un ejemplo de lo que puede lograr un muy buen editor y un excelente musicalizador. (Las dotes del musicalizador se extenderían, asimismo, durante todo el programa.)

Andy Kusnetzoff se mostró animado, desordenado, espontáneo y, sobre todo, por medio de un permanente buen humor dio pruebas del conocimiento que tenía de cada participante y del cariño que sentía hacia todos ellos.

Shakira no fue un dato menor en esa presentación. Se dejó entrevistar por Kusnetzoff, que la sometió, sonrisa va, sonrisa viene, a un reportaje en el que hasta le preguntó: “¿Estás arrepentida de haber grabado el videoclip con Antonio?” “No estuvo bien”, contestó ella sorpresivamente.

El único inconveniente de la noche de presentación de “Escalera a la fama” fue la excesiva cantidad de participantes. Afo Verde, presidente del jurado, explicó: “Eran dieciséis, pero no pudimos decidirnos, así que elegimos a veinte”.

El viernes último, durante la extensa presentación transmitida por Canal 13, esos cuatro participantes de más se hicieron notar. Los primeros dieciséis fueron presentados con soltura, ritmo y creatividad. Fue toda una hora que duró, diríase, quince minutos psicológicos. Luego cantó Shakira. ¡Pero quedaban aún cuatro chicos más por conocer! Esos últimos quince minutos, en cambio, psicológicamente duraron una hora.

La entrega de lunes a viernes, a las 19, se adentra en las actividades de la escuela artística. Hay algo familiar en todo eso: tanto entre los profesores como entre los miembros del jurado, el público encuentra caras conocidas: Magalí, Fernando López Rossi, Afo Verde y Marcelo Iripino, entre otros. Todos son ex integrantes de “Popstars”.

Mejor, "Popstars"

La puesta en marcha del formato de “Escalera a la fama” está prácticamente en el máximo de su rendimiento. ¿Pero es el formato en sí de interés para el público? ¿Reviste originalidad? ¿Presenta nuevas formas de contacto con el espectador? Sí y no.

En el marco del reality show musical difícilmente alguno pueda superar el nivel de la fórmula “Popstars”. Porque aun en este género del reality show sigue siendo cautivante ver –una y mil veces más, sí– la historia de “Pigmalión”. El compromiso emocional del televidente con las chicas anónimas, ansiosas, temerosas, que pasaron de ser “nadie” a ser “Bandana”, es irreemplazable. Verlo todo por primera vez reserva un goce aún mayor.

La simpatía hacia un personaje se genera en la historia que el televidente y ese personaje comparten. Si no hay historia no hay amor. “Escalera a la fama” y “Operación triunfo” comienzan sin una historia que respalde a los participantes. Es decir, arrancan en frío. La relación se construirá en el devenir de los programas.

La originalidad de “Escalera a la fama” es que deja la descalificación de los participantes en manos del televidente. No hay dos preseleccionados. No hay preferencias del jurado. Hasta pasado mañana, por ejemplo, el público puede llamar por teléfono para indicar quién le gustó más. Es obvio que quienes menos votos consigan quedarán fuera de juego. Este sistema será, probablemente, lo que “caliente” el formato. Siempre en la medida en que los espectadores vivan la “disputa por el espacio” como propia al apostar a su favorito.

  • 15,8 puntos. Hizo, el viernes último, el show de “Escalera...” (Canal 13). No superó los 21,1 de “Babe” (Telefé)
  • 9,9 puntos. Marcó anteayer la entrega diaria de media hora de “Escalera a la fama”. Ganó su franja, cómoda
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