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Lino Patalano: empresario exitoso

Sábado 17 de mayo de 2003

El Maipo es uno de los pocos teatros que lucieron orgullosos un resultado positivo a la hora de hacer el balance anual. Dos de sus propuestas fueron grandes convocantes. Por un lado, Enrique Pinti, con "Candombe nacional", y Norma Aleandro y Sergio Renán, con "Mi querido mentiroso", de Jerome Kilty. Ambas propuestas tuvieron también su temporada veraniega en Mar del Plata y Punta del Este. A estos proyectos teatrales se sumaron los espectáculos de danza de Julio Bocca y otros musicales.

Lino Patalano, empresario de la sala y productor, es un hombre vinculado con el quehacer teatral desde hace casi 40 años y es conocido por ser un audaz que se arriesga con cada una de sus producciones y no se amedrenta con las dificultades y los vaivenes económicos y políticos que repercuten en la actividad.

-¿Cómo fue el balance de 2002?

-2002 superó todas las expectativas. Lo bueno fue no haber parado. Cuando la calle estaba convulsionada nosotros, incluido Pinti, continuamos ensayando, porque era una forma de que no nos agarrara la depresión. Habíamos programado con Les Luthiers y Julio Bocca hacer temporada en Punta del Este y Mar del Plata, y de común acuerdo decidimos que aunque perdiéramos plata la íbamos a hacer igual, porque en definitiva si uno siempre va y gana no puede ser que por las catástrofes políticas y sociales dejemos de presentarnos. Es una forma de resistencia. El arte es la resistencia más feroz que tienen los detractores de este querido país. De ahí que la actividad haya crecido en forma desmesurada. La resistencia del arte es maravillosa, porque además no hace mal a nadie. Al contrario. Por suerte, a pesar de los funcionarios y políticos, seguimos vivos y con proyectos. Muchos productores amigos ven que hace ocho años que no se agotan las entradas y que el margen de utilidad es cada vez menor. Antes con un éxito se podían bancar dos proyectos. Ahora con un éxito apenas podés sostener ese espectáculo y ni te digo si llegás a tener un fracaso. Cuanto más uno hace más suma, y después cuando divide no es tan grave. Resumiendo, hacer lo que a uno le gusta es caro, pero la vida se hace haciéndola. Lo importante es poder subsistir. Hay todo un movimiento artístico de jóvenes que hacen teatro donde pueden, en salas, en la casa, en espacios abiertos. Mientras eso no se muera no se puede morir el país.

Programación a largo plazo

-¿Cuáles son los proyectos para este año?

-Sigue Pinti con "Candombe nacional 2003" y estamos preparando una obra de autor nacional que hace mucho tiempo yo tenía ganas de hacer: "En lo mejor de mi vida", de Alicia Muñoz, con Luis Brandoni, María Cristina Laurenz, Alejandro Awada, Carlos Portaluppi, Valeria Lorca, dirigida por Julio Baccaro. Es un sainete grotesco, actual, porteño. Después, no sé si para fines de este año o principios de 2004, estamos armando con Helena Tritek una antología de la comedia musical argentina. Descubrimos que la comedia musical argentina es anterior al musical norteamericano. Y quizá me adelanto un poco, pero para 2008 quiero hacer los 100 años de la revista. Además, Lía Jelín está armando un Cassano-Gershwin y hay varias producciones con Julio Bocca.

-¿Vienen figuras del exterior?

-Viene la gente de Alvin Alley para montar una coreografía para el Ballet Argentino. Es una gestión que iniciamos hace seis años. Ahora que el dólar está terrible sacás de donde podés, porque no se puede perder la presencia de un tipo creativo como él. Y no somos los únicos, hay un montón de gente que lo hace.

-¿Y qué pasa con la sala alternativa que pensabas construir?

-Es lo único grave. Todo se pesificó menos lo que nosotros tenemos que pagar. Pero algún día se podrá. Más allá de que sea un espacio alternativo, son necesarios una infraestructura y un soporte técnico, si no, es un agujero más. Queremos hacer un taller de trabajo donde pueda haber intercambios y participe la gente del interior, para darle la posibilidad de foguearse sobre un escenario. Quiero que esa sala sea un lugar de expresión a partir de un trabajo creativo, un laboratorio. Quiero un lugar donde los artistas se vean contenidos.

Susana Freire

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