Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Convenio tripartito para planificar el desarrollo costero

Participan la Argentina, Brasil y Uruguay

Martes 01 de julio de 2003

La costa es la nueva frontera que avanza a paso firme. Y en América latina la marcha es acelerada: se construyen nuevas ciudades junto al mar y se incrementan las actividades de producción. Pero el ambiente se degrada: aumentan la erosión costera y la contaminación, y el agua potable escasea.

Por eso, un equipo de investigadores estudiará la relación entre el desarrollo y la utilización de los recursos naturales en las costas de la Argentina, Brasil y Uruguay. Se trata de un proyecto que abarca unos 400 municipios.

"La idea es diagnosticar los problemas, en particular los ambientales y ver cómo se pueden prevenir", explica el doctor José Dadon, investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

Costas argentinas: expansión sin planificación y baja calidad ambiental
Costas argentinas: expansión sin planificación y baja calidad ambiental. Foto: Archivo

Dadon y el doctor Jorge Morello, del Grupo de Ecología del Paisaje y Medio Ambiente (Gepama) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA, dirigen el proyecto Municipios Costeros Latinoamericanos , que integra a investigadores de los tres países y está patrocinado por la Unesco y las universidades del Valle de Itajaí, de Brasil, y de la República, de Uruguay. Se trata de un trabajo interdisciplinario en el que participan geólogos, ingenieros, economistas, biólogos y ecólogos, entre otros.

En la Argentina, los investigadores distinguen cuatro áreas según características ambientales, biológicas, socioeconómicas e históricas: la región fluvial, que comprende los ríos Paraguay, Uruguay y Paraná; la zona del Río de la Plata, la más densamente poblada y urbanizada del país; la pampeana, que atrae la mayor parte del turismo del país y posee los principales puertos, y la Patagonia, con sus recursos naturales bien conservados.

Todas estas regiones tienen problemas comunes, como la privatización del espacio público, la planificación urbana inadecuada o la sobreexplotación de los recursos naturales (como la merluza), entre otros.

El dilema del turismo

El turismo, actividad característica de la costa pampeana, se ha convertido en la industria costera más importante del mundo. Pero tiene sus costos.

Por ejemplo, la eliminación de médanos para la construcción de edificios o de avenidas costaneras incrementa la erosión y vulnerabilidad de las playas. Por otro lado, el aumento de la población turística aumenta las demandas de agua potable. Además, la recarga de los acuíferos se ve dificultada por la impermeabilización de gran parte de la superficie, y porque la descarga pluvial se canaliza hacia el mar.

Los estudios de las costas de distintos países muestran los impactos que tiene el turismo: una región con recursos naturales intactos y una estructura de servicios rudimentaria atrae a pocos turistas adinerados que buscan exclusividad. Luego, se construyen obras de infraestructura, pero el interés de esos turistas decae. Entonces se atraen sectores de menores ingresos con urbanizaciones de baja calidad que deterioran las playas y los servicios, y aumentan los problemas sociales.

La mayoría de las playas bonaerenses, como Villa Gesell, sufren hoy varios de los problemas de las áreas excesivamente urbanizadas: expansión sin planificación, poca infraestructura de servicios, baja calidad ambiental y fractura urbana y socioeconómica.

"Sin una correcta planificación, la urbanización podría afectar toda la costa bonaerense. El resultado sería desastroso: pérdida de recursos pesqueros y de la biodiversidad nativa, aumento de la erosión costera, agotamiento de acuíferos, incremento de la contaminación, mayor vulnerabilidad a los eventos catastróficos", advierte Dadon.

La transformación de áreas costeras para fines productivos y turísticos permite el desarrollo de las economías regionales, pero a gran escala no es sustentable: la sobreexplotación de los recursos conduce a su agotamiento, algo ya reiterado en la historia argentina.

En un artículo publicado en Coastal Management, los investigadores subrayan la importancia de "establecer prioridades para alcanzar los niveles deseados de desarrollo y conservación de los recursos naturales". Dado que no hay políticas específicas, es necesario establecer mecanismos de cooperación y coordinación entre diferentes instituciones. Y promover la participación de la población y de organizaciones no gubernamentales. "La idea es que la gente diga qué es lo que quiere hacer, los técnicos analicen si es posible y cuál sería el costo, y los funcionarios definan las políticas por seguir", concluye Dadon.

Susana Gallardo integra el Centro de Divulgación de la FCEyN, UBA.

Por Susana Gallardo Para LA NACION

Te puede interesar