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La agencia norteamericana comenzará a utilizarla en marzo

Tecnología cordobesa en la NASA

Ciencia/Salud

Dos expertos en comunicaciones por Internet lograrán conectar la estación espacial con la Tierra

La NASA, agencia espacial norteamericana, tenía un problema complicado.

Su laboratorio científico Destiny, en la estación espacial internacional, orbitaba a más de 300 kilómetros en el espacio. En la Tierra, 400 investigadores y científicos debían monitorear sus experimentos con regularidad, sorteando la estricta seguridad militar de la NASA y comunicándose vía satélite con la nave desde la base a un costo altísimo.

La NASA necesitaba bajar costos y reducir al mínimo las posibles violaciones a su sistema de seguridad. Pero, ¿cómo?

Una pequeña empresa cordobesa, Voip Group, proveyó una solución simple: Internet. Los científicos se comunicarían con el Destiny desde sus universidades, compañías y laboratorios con ordinarias PC y herramientas de multimedia.

El software diseñado por Voip Group, que en lenguaje informático se llama gateway , conectaría esas computadoras con el centro espacial Marshall, en Huntsville, Alabama, que reenviaría la señal telefónica vía satélite hasta la estación espacial. Desde cualquier lugar del mundo, los investigadores podrían debatir en conferencia y en tiempo real con la tripulación espacial sobre el desarrollo de sus experimentos.

Para la NASA, que atraviesa la última etapa de ensayo del sistema y comenzará a utilizarlo rutinariamente a fines del mes próximo, fue una solución económica a un asunto costosísimo. Para Voip Group, fue toda la diferencia del mundo.

Dos cordobeses

La empresa fue fundada en 1997, pero su historia tiene dos décadas. Es la historia de la relación entre Eduardo Chapeta (40) y Arie Pompas (43), dos cordobeses que iniciaron sus carreras fundando una empresa de informática, en 1980. Chapeta era experto en software;Pompas, en hardware.

La situación económica no era la mejor a fines de la dictadura militar. Pronto, Pompas decidió emigrar a Miami. Chapeta se quedó en Córdoba y avanzó con su empresa, atravesando con cierto éxito los planes económicos del alfonsinismo y la hiperinflación, hasta la convertibilidad. Creó el mayor server de Internet de Córdoba, Powernet, y proveyó de servicios informáticos a importantes empresas locales. Pero el plan de emergencia con que el gobernador Ramón Mestre inauguró su administración, en 1995, lo devolvió casi al punto de partida.

"Con los Cecores (los bonos que emitió Mestre) se me fundió la mitad de los clientes -contó Chapeta a La Nación -. Me dije: no puede ser que los vaivenes económicos y políticos te hagan perder de un día para otro el esfuerzo de años."

Decidió irse a Miami, pero no emigrar. Se reencontró con Pompas y le propuso la idea que se convirtió en Voip Group Inc. en Miami y en Voip Group SA en Córdoba, especializados en comunicaciones telefónicas vía Internet -Voip significa Voice Over Internet Protocol-. La sede cordobesa se ocupa de la producción y el desarrollo. La de Miami es una oficina de ventas.

La razón, más que sentimental, es económica. "Es más barato producir acá y hay excelente oferta de profesionales", dijo Chapeta.

En julio de 2000, el portal alemán Web.de, equivalente a Yahoo para Europa, compró el 12% de la empresa en 3,5 millones de dólares. Web.de (valuado en 2000 millones de dólares)anunció que invertiría 20 millones para instalar en el mercado europeo los servicios y productos de Voip.

Voip no inventó ese sistema ni es la única empresa del mundo que lo ofrece. Lo distintivo de Voip, según Chapeta, es la calidad, la velocidad, la flexibilidad para adaptarse a las necesidades de sus clientes. Así ganaron, dijo, el contrato de la NASA.

Habían perdido la licitación, pero la compañía que resultó adjudicada falló. La NASA volvió a llamarlos. Chapeta envió a un técnico desde Córdoba para hacer una prueba del software en la sede de Huntsville. Había instalado un simulador en Córdoba y las pruebas habían resultado. El técnico llegó a la NASA, enchufó, configuró y conectó. Ganaron el contrato.

Eran sólo 325.000 dólares, pero a los dueños de Voip no les importó. Tienen un acuerdo de mantenimiento del sistema a diez años y esperan instalar el mismo sistema en los otros centros de la NASA en Estados Unidos Cabo Cañaveral y Houston- y en los centros de la agencia espacial europea.

El mayor valor del contrato, para Chapeta, es su valor de acceso a un mercado que parecía imposible para una pequeña empresa de Córdoba. Están en conversaciones con otras empresas del "riñón espacial norteamericano"; con la Boeing, que analiza ofrecer Internet y comunicaciones telefónicas en sus aviones, y con Motorola.

Chapeta asegura que su socio y él cumplieron "el sueño del pibe: tocar con los championes la cancha en que juega Maradona".

La siguiente ilusión

El gobierno de Fernando de la Rúa, que vio sucumbir el mercado de los punto com y con él su esperanza de convertirlos en un producto distintivo de la industria nacional, planea ahora apropiarse de los empresarios de telecomunicaciones. Chapeta y Pompas están en la mira.

Ricardo Campero, encargado de nuevas tecnologías y telecomunicaciones de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (Setcip), anunció a La Nación que liderará una gira por Estados Unidos con 40 empresarios nacionales a fines de marzo. Espera tener a Chapeta y a Pompas en primera fila.

El gobierno pretende aprovechar la reciente designación de la Argentina como "socio estratégico en telecomunicaciones" en Estados Unidos, que entusiasmó al embajador en Washington, Guillermo González. En su reciente paso por Buenos Aires, González informó a De la Rúa sobre el contrato de Voip Group con la NASA.

El plan es instalar a la Argentina en el mundo como una productora de marcas de telecomunicaciones, a la altura de Israel e Irlanda, afirmó Campero. Consideró el éxito de Voip Group de "igual o mayor" dimensión que la venta del reactor nuclear argentino a Australia.

Son planes que exceden el interés de Chapeta, que nunca contó con el Estado para su desarrollo y que no vende productos en el país. Chapeta agradece, sin embargo, que el Gobierno haya demostrado interés.

"Siempre esperé que viniera alguien y me dijera: "Che, qué lindo, ¿te puedo ayudar en algo?" Es lo mínimo, lo normal." Lo ilusiona el ofrecimiento del Gobierno, pero la reestructuración en marcha en la Setcip y la incertidumbre sobre el futuro de Campero lo mantienen escéptico. "Vi muchas cosas en este país", se justifica. .

Por Graciela Mochkofsky De la Redacción de La Nación
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