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El FMI pide hacer otro ajuste para contener el déficit fiscal

Hoy llega una misión del organismo con el fin de "volver a encarrilar" el acuerdo por el blindaje

Martes 13 de marzo de 2001

WASHINGTON.- El principal vocero del Fondo Monetario Internacional (FMI), Thomas Dawson, afirmó que, dado el tamaño del déficit registrado en los primeros dos meses del año en la Argentina, el nuevo equipo económico debe tomar medidas de ajuste con el fin de "volver a encarrilar" el programa que le dio acceso al blindaje financiero.

"Los datos preliminares indican una situación fiscal más débil de la esperada en enero y febrero, con la probabilidad de que se excedan en las metas para el trimestre", admitió Dawson durante una conferencia de prensa realizada ayer en la sede del FMI en Washington.

Para acceder a un programa de financiamiento por casi 14.000 millones de dólares, el ex ministro de Economía José Luis Machinea se había comprometido con una meta de desequilibrio fiscal anual para 2001 de 6500 millones de dólares, repartida de manera tal que no debía exceder los 2100 millones en el primer cuatrimestre.

López Murphy, ayer, en la Casa Rosada: deberá adelantar sus medidas al FMI
López Murphy, ayer, en la Casa Rosada: deberá adelantar sus medidas al FMI. Foto: Enrico Fantoni

Pero sólo entre enero y febrero superó los 1500 millones. Para evaluar la situación, partió anoche rumbo a Buenos Aires una misión que encabeza el auditor chileno Tomás Reichmann, según confiaron fuentes del organismo. Reichmann llega hoy, pero inaugurará a partir de mañana la primera ronda de contactos entre los técnicos del FMI y el nuevo equipo económico de Ricardo López Murphy, que se extenderá durante tres días. "Vamos a discutir con las autoridades (argentinas) un plan para volver a encarrilar el programa", anticipó Dawson.

Una fuente de Economía informó ayer que el ministro también recibirá al jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, el argentino Claudio Loser, antes de la asamblea del BID, que comienza formalmente el lunes próximo.

Medidas en la mira

La revisión del primer cuatrimestre no se producirá -siguió- hasta fines de abril próximo, pero las cifras disponibles para los primeros meses ya produjeron alarma en el organismo de crédito multilateral.

"La desviación es lo suficientemente significativa como para requerir que se tomen medidas", afirmó el vocero, que no quiso sin embargo especificar cuáles son los recortes que están en discusión. El objetivo debe ser "asegurar el cumplimiento de las metas anuales", agregó Dawson, que consideró prematuro hablar de un "waiver" (perdón) que la Argentina deberá obtener para garantizar el próximo desembolso, previsto para mayo.

De todas maneras, de sus palabras se desprende que el foco de la negociación estará centrado en las medidas que prepara López Murphy para cumplir con el compromiso anual. "Eso es precisamente lo que las autoridades necesitan evaluar, para ver cómo vuelven a encarrilar el programa", agregó Dawson; y recordó que el déficit deber ser controlado no sólo para que la Argentina cumpla con sus compromisos ante el FMI, sino también con la ley de responsabilidad fiscal.

Cuando el Fondo decidió conceder el blindaje financiero -que con el aporte de otros organismos y del sector privado trepó hasta los 39.700 millones de dólares- su número dos, Stanley Fischer, dijo que el programa había sido diseñado con un objetivo: promover el crecimiento en la Argentina, para permitir que salga de la recesión que ya lleva más de dos años.

Las metas fueron calculadas asumiendo que, gracias al paquete de ayuda internacional, la Argentina crecería este año, por lo menos, un 2,5 por ciento.

Pero la economía sigue por ahora sin dar muestras de recuperación, y eso afectó en los primeros meses el nivel de recaudación, una de las razones por las cuales habrá un desvío en las metas para el primer cuatrimestre.

Problema de corto plazo

"Claramente, queremos lograr el crecimiento; ése es el objetivo del programa, pero existe también la necesidad de enfrentar un problema de corto plazo", consignó Dawson.

No obstante, consciente de las repercusiones que sus palabras pueden tener en la Argentina, el vocero intentó tranquilizar los ánimos: "Todo es susceptible de discusión. El Fondo mira cada caso y observa las implicaciones. Una variación no significaría en ningún momento una suspensión de los desembolsos".

Por María O´ Donnell Corresponsal en Estados Unidos

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