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"Tarzán", un clásico inolvidable

Mabel Landó y Oscar Rovito evocan el trabajo en la escuchada tira de las tardes de Splendid

Domingo 21 de diciembre de 2003

A comienzos de la década del 50, empieza a emitirse por Radio Splendid, un programa que despierta de inmediato el fervor de la audiencia menuda y al que se iría sumando, de manera contundente, también la adulta. Así surge "Tarzán", el programa que cuenta con la actuación central y excluyente de César Llanos (Tarzán), pero al que también aportan, con gran repercusión, los personajes de Juana (Mabel Landó) y Tarzanito (Oscar Rovito), quienes representaban de lunes a viernes durante quince minutos ( primero a las 17.30 y luego a las 18) las aventuras del "rey de la selva" y su familia, en una eficaz adaptación del clásico de Edgar Rice Burroughs.

LA NACION reunió a dos personajes clave de este ciclo que, como se recordará, contaba con el auspicio de una leche chocolatada, que dio lugar al inolvidable slogan "Tarzán y Toddy para todos". Se trata de Mabel Landó y Oscar Rovito, que hoy confiesan con orgullo 72 y 63 años, respectivamente.

"Es una pena no contar con la presencia de todos los integrantes del programa -dice en el inicio de la charla Oscar Rovito- porque César Llanos falleció hace alrededor de seis años y mucho tiempo antes desaparecieron los otros integrantes del grupo "de la selva", como Alfredo Navarrine (el profesor Philander) y Miguel Banni (el profesor Darnot). En verdad, del único que en la actualidad no tenemos ninguna información es de Juan Carlos Dusó (interpretaba al indio Wali, el gran amigo de Tarzán): lo último que nos había llegado era que se había dedicado a la producción televisiva, pero sin ningún dato concreto."

Elegidos por casualidad

"Yo estudiaba en el Conservatorio de Arte Dramático -cuenta con entusiasmo Mabel Landó- cuando acompañé al Palais de Glace, a una amiga que iba a dar una prueba para entrar en el radioteatro de Carmen Valdez y Roberto Airaldi. Recuerdo que, como faltaba la compañera de Luis Medina Castro me pidieron que diera pie a los textos que él debía interpretar. En resumen: la que resultó seleccionada fui yo. Poco tiempo después me avisan que estaban buscando una voz femenina para interpretar a Jane y de allí en más sigue la historia conocida para mi felicidad, aunque no tanto para la de Nelly Beltrán quien lo interpretaba anteriormente.

"Yo resulté elegido (tenía 12 años) -apunta Rovito- a través de un concurso organizado por la revista Billiken, cuyo slogan era: "Buscando al Tarzanito argentino" y recuerdo que llegamos dos a la final. El otro chico tenía el físico más acorde con el del hijo de Tarzán, pero se quedaron conmigo, porque al parecer reunía más condiciones artísticas. Nunca imaginé lo que ese personaje iba a significar en mi vida. Todavía me sorprende cuando algún abuelo me reconoce por la calle y le dice fervorosamente a su nieto: "Ves, ése es Tarzanito". El chico me mira, no entiende nada, porque me observa delgado, ahora con poco pelo y no sé qué asociación puede hacer con la figura de Tarzán. Pero igual me reconforta."

-¿Qué recuerdos vienen ahora a la memoria de esos años radiales?

Mabel Landó: -La popularidad. Sentíamos que nos escuchaba todo el mundo. El programa se emitió primero a las 17.30 y llegaron tantas cartas (sacos y sacos diarios) pidiendo que comenzara más tarde porque los chicos no habían llegado aún de la escuela, que se vieron obligados a cambiarlo de horario. Además, nos pagaban bien. En esa época yo vivía en Avellaneda, e iba y volvía en taxi: todo un lujo.

Oscar Rovito: - Creo que es bueno mencionar a dos figuras a quienes les corresponde gran parte de este suceso: Antonio Luza, el productor y empresario de la firma que producía Toddy y el guionista y adaptador Jorge Rey (este último un hombre muy exigente que más de una vez hasta me hizo llorar). Fue una época de gran felicidad. Yo vivía en Paso del Rey, iba al colegio a la mañana, mi madre luego me acompañaba a la estación a tomar el tren. En Plaza Miserere, me esperaba mi padre y junto a él llegaba a los estudios de Radio Splendid, en Uruguay 1237. Se quedaba conmigo hasta el final y juntos regresábamos a casa. En verdad le debo mucho a mi padre, que se dedicaba al dibujo publicitario y a raíz de esa profesión, para muchas promociones gráficas, él colocaba mi cara en el cuerpo del Tarzanito norteamericano, que era más atractivo que el mío.

Landó: - Varias de esas fotos se realizaron precisamente en Paso del Rey, a orillas del río Reconquista y otras en Punta Lara. Esas localidades fueron las escenografías ideales, para los avisos. Hasta esos ámbitos nos trasladábamos y nos vestíamos de Tarzán y Tarzanito, con los famosos taparrabos y yo con ese vestido bastante osado para esos años, que dejaban al descubierto mis piernas.

Más populares que Perón

-¿Que características tenían los personajes?

Landó: -César Llanos, tenía un físico espectacular; no trabajado, sino muy natural, un porte varonil, un pelo fantástico. Es decir muy buen mozo y eso le otorgaba un magnetismo especial. Llamaba mucho la atención. Recuerdo que en la puerta de la radio nos esperaban siempre haciendo cola para pedirnos autógrafos y el fenómeno se redimensionó cuando decidieron que integráramos parte de los desfiles organizados para el Día de la Primavera en la avenida Santa Fe (íbamos arriba de un jeep y parábamos el tránsito). En otros circunstancias lo hacíamos por Gaona y San Martín y luego siguieron las giras por el interior y la formación de clubes en distintos puntos del país así como también de Chile, Paraguay y Uruguay.

Rovito: - Por esos años, corría una versión que hablaba de una frase de Perón referida al público que el programa convocaba: "Pero, caramba, ésos llevan más gente que nosotros". Nos saludaban y gritaban por la calle y nos hacían todo tipo de regalos. César, por momentos, se sentía bastante mimetizado con el personaje. El siempre fue el mejor pago del grupo y en una oportunidad cuando ingresó en el estudio nos invitó a salir a la calle a observar el auto que se había comprado. Era un coche último modelo descapotable, rojo fuego, con tapizado símil cuero de leopardo. La gente se volvía loca cuando lo veía manejando esa máquina, que llevaba estampado su nombre y apellido en letras grandes en el baúl.

-¿Cómo se realizaba la puesta en el aire de cada programa?

Rovito: -Llegábamos casi tres horas antes y realizábamos dos lecturas previas (la última con sonidos). Los efectos especiales, esenciales para el programa, estaban a cargo de Martín Clutet, que luego fue director de cámaras en TV, y en un momento se encargó de esa tarea Alberto Olmedo. En los sonidos de sala había un gran maestro: Ernesto Catalán. Lo que más nos gustaba (las dimensiones de los estudios así lo permitían) era hacer voces en segundo, tercer plano, directamente contra las paredes y lo más divertido, hacer desde lejos, las voces y los gritos de los indios mientras Tarzán y Wali (en primer plano) discutían con los jefes de las tribus. Además, siempre nos llamaba la atención la creatividad de Clutet y Catalán para recrear los pasos entre las malezas, que se lograba con una suerte de gran lampazo, de hojas de papel, removidas dentro de una gran palangana. El paso de Tantor -el elefante de Tarzán- que instaló la famosa frase "huye, Tantor, huye", se materializaba manipulando dos sopapas en fuentones grandes llenas de papel de diario. En cuanto al sonido de los pasos en la arena se lograban haciendo girar dos medios cocos en una caja llena de sal. A esta altura de revelaciones, sería bueno resaltar que el famoso grito de Tarzán fue grabado por un tenor. Y otro secreto muy guardado es que el ciclo duró sólo cinco años, aunque la leyenda diga que fueron muchos más.

Alicia Petti

Quién es quién

Mabel Landó

Dina Mabel Burlando enfatiza que debe su nombre artístico al ingenio de un hombre que conoció haciendo radio: Guillermo Brizuela Méndez. Siguió en este medio interpretando a distintas heroínas de diferentes radioteatros (Radio - Cine Lux - Palmolive) ,junto a la mayoría de los consagrados de este género: Eduardo Rudy, Eva Dongé y Rodolfo Ranni, entre otros. Sus momentos más trascendentes en TV fueron en 1973 cuando encarnaba a "Teresa", la bondadosa novia de "Rolando Rivas, taxista". En la década del 80 fue "Elvira Cantoni", la madre de Carlín en "Amigos son los amigos", con Carlos Calvo, Pablo Rago y un gran elenco. Actualmente forma parte del elenco estable de "Permiso para imaginar", el ciclo creado y dirigido por Alberto Migré que se emite todos los domingos, a las 22, por Radio Belgrano.

Oscar Rovito

Oscar Ricardo Rovito estudió en la Comedia Nacional e hizo su debut cinematográfico en "El hijo del crack", de Leopoldo Torres Ríos y Leopoldo Torre Nilsson. A este film siguieron "El cura Lorenzo", con Angel Magaña y Tito Alonso y junto a la recordada Bárbara Mugica (su esposa en esos años) "Edad Difícil" y "Demasiado jóvenes". En TV participó en "El amor tiene cara de mujer" y en "Copacabana". En teatro actuó en "El violinista en el tejado", junto a Raúl Rossi. Prohibido en la época del Proceso, luego desempeñó una eficaz actividad gremial en la Asociación Argentina de Actores y retornó a los escenarios representando diferentes piezas de autores nacionales. Actualmente revista en el Centro de Formación Profesional del gobierno porteño.

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