Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Tensión política en la víspera del plan

El Presidente seguía reunido anoche con ministros, gobernadores y diputados oficialistas para conseguir apoyo al programa

Viernes 16 de marzo de 2001

Tras un día cargado de versiones, reuniones de alto nivel y un creciente clima de tensión, el presidente Fernando de la Rúa buscaba anoche alcanzar la mayor cuota de aval político para las duras medidas económicas que anunciará hoy el ministro Ricardo López Murphy.

Cerca de las 21, el jefe del Estado convocó a la quinta presidencial de Olivos a sus ministros, a diputados y senadores del oficialismo y a algunos gobernadores de la Alianza, en un intento por terminar de acordar el paquete de medidas.

Fue una reunión estrictamente política. López Murphy no fue;se encontrará hoy por la mañana con De la Rúa para ponerle el último punto al plan antes de anunciarlo públicamente, a las 20.15.

Verani, Lizurume, Rozas y Colombo durante una reunión para interiorizarse por el alcance del paquete de medidas
Verani, Lizurume, Rozas y Colombo durante una reunión para interiorizarse por el alcance del paquete de medidas. Foto: Enrico Fantoni

El ajuste que pretende encarar el nuevo ministro de Economía es resistido por sectores del Frepaso y del radicalismo, cuestionado por gobernadores de la Alianza y condicionado por los mandatarios justicialistas.

Las medidas más cuestionadas son las relacionadas con recortes a subsidios y aportes a las provincias, que según se preveía ayer alcanzarían los 1000 millones de pesos.

Fuentes de la Casa de Gobierno señalaron ayer que los cambios de última hora al plan económico apuntarían a borrar o postergar las medidas más duras.

"Vamos a encontrar el equilibrio en las medidas por tomar", indicó anoche el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, en una conferencia de prensa, pasadas las 22.45.

Entre las medidas en tratamiento se cuentan la eliminación de los subsidios a las naftas en la Patagonia y de fondos de incentivo a la producción tabacalera, más recortes en el presupuesto de la Anses, el PAMI y otros organismos gubernamentales.

Voceros de la Alianza hablaban ayer de una posibilidad de ruptura de la coalición, ante la resistencia del Frepaso de aceptar el rumbo que tomaría la economía con la receta de López Murphy.

La UCR oficializó su formal "apoyo incondicional" al Presidente, tras una reunión de su bloque de diputados nacionales en la que no faltó una amplia cantidad de críticos. En una clara señal de la delicada situación generada en el propio partido del Presidente, el gobernador chaqueño, Angel Rozas, luego de una comunicación con Raúl Alfonsín, que se encuentra en los Estados Unidos, advirtió al Gobierno que el radicalismo "se opondrá a cualquier medida que afecte el bolsillo de la gente".

El jefe del Frepaso, Carlos Alvarez, guardó silencio, pero desde su sector hubo algunas claras señales de cuál podría ser su posición. Su esposa, Liliana Chiernajowsky, declaró a la revista Trespuntos que ella se "retiraría" del Gobierno.

En contraposición, Colombo afirmó anoche que el Frepaso "va a acompañar las medidas", tras ratificar que el plan económico tendría el menor impacto posible en la sociedad.

Turbulencias

En este contexto, la City porteña, los pasillos de la Casa Rosada y del Congreso de la Nación fueron usinas de rumores durante todo el día. Nuevamente surgió la versión de una presunta renuncia del ministro de Economía. Luego se desmintió, pero se dijo que se irían sus pares de Educación, Hugo Juri, y de Interior, Federico Storani. "Qué sé yo, las versiones no las damos nosotros", se molestó De la Rúa al ser consultado por los periodistas sobre el motivo de los constantes rumores, antes de retirarse hacia Olivos.

Storani desmintió varias veces su renuncia. De hecho, tuvo que volver a presentarse ante la prensa por la noche cuando Colombo informó sobre la marcha de la reunión en Olivos.

También trascendió en ámbitos gubernamentales que el titular del PAMI, Federico Polak, renunciaría hoy si se incluye a la obra social de los jubilados en el recorte.

La tensión tuvo un reflejo elocuente en los indicadores económicos: la tasa de riesgo país (sobretasa que paga la Argentina sobre el interés de los bonos del Tesoro de los EE.UU.), que trepó un 10 por ciento en el día para llegar a 843 puntos básicos, lo que representa una suba del 25 % desde la asunción de López Murphy.

La discusión política interna contra las medidas y la presión externa en favor de ellas por parte del FMI dejaron al Presidente y a López Murphy en una situación de incomodidad creciente.

Por eso se decidió convocar a Olivos una reunión nocturna para buscar un consenso de última hora para el paquete que López Murphy anunciará hoy. De la Rúa pretende que durante el anuncio esté presente todo el gabinete.

Ante la resistencia de algunos legisladores a respaldar el ajuste, se insistía anoche en la posibilidad de que De la Rúa lo saque por decreto, una decisión que no convence al FMI.

Eso negociaba anoche el Presidente con el titular del bloque de la Alianza, Darío Alessandro; el diputado Rodolfo Rodil (ambos del Frepaso); el presidente de la Cámara baja, Rafael Pascual (UCR); cuatro gobernadores radicales, Colombo, Storani y sus pares Jorge de la Rúa (Justicia), Adalberto Rodríguez Giavarini (Relaciones Exteriores) y Patricia Bullrich (Trabajo).

Duro golpe

Un virtual rechazo al paquete de ajuste plantearon cuatro de los nueve gobernadores con que cuenta la Alianza tras un encuentro que mantuvieron con el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.

Juan José Lizurume, de Chubut; Angel Rozas, de Chaco; Ramón Mestre, interventor en Corrientes, y Pablo Verani, de Río Negro, se fueron de la Jefatura de Gabinete poco contentos y partieron hacia Olivos.

Sin explicar los motivos de su ausencia, faltaron el jefe del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra; el gobernador de Catamarca, Oscar Castillo; el de Mendoza, Roberto Iglesias; el de Entre Ríos, Sergio Montiel, y el de San Juan, Alfredo Avelín.

Esas ausencias y la retirada en silencio de los que fueron, para hablar directamente con De la Rúa, generaron especulaciones en torno de las dificultades que habría tenido el jefe de Gabinete en conseguir el apoyo de las provincias "propias".

Previamente, Rozas -que además es el vicepresidente de la UCR- había mantenido una reunión con el Presidente en la cual le comunicó que el partido no estaba dispuesto a apoyar medidas que afectaran a la población.

Te puede interesar