Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

La entrevista

Diego Palleros: "Menem sabía la verdad sobre las armas"

Enfoques

Desde Sudáfrica, el intermediario en el contrabando de armas a Croacia y a Ecuador revela por primera vez en una entrevista a fondo detalles del negociado. Involucra al ex presidente y a su gabinete, y afirma que pese a que las amenazas de muerte y de prisión lo obligaron a huir durante ocho años, en marzo vendrá a declarar

Carlos Menem llegó a culparlo de "desviar" las armas argentinas a Croacia y Ecuador, mientras una campaña lo presentaba como el responsable máximo del contrabando de armamento del Ejército, realizado entre 1991 y 1995 con tres decretos secretos de Menem y sus ministros. Prófugo durante ocho años, el teniente coronel (r) Diego Palleros, que hoy tiene 77 años, nunca declaró en la causa de las armas. De haber declarado lo que dice desde Johannesburgo en esta entrevista efectuada por e-mail, habría reforzado la confesión del ex interventor en Fabricaciones Militares (FM) Luis Sarlenga contra Menem y su gobierno, y en 2001 a la Corte menemista le habría costado mucho más beneficiar al ex presidente, a Emir Yoma y al ex jefe del Ejército teniente general (r) Martín Balza, cuya fuerza proporcionó el 90 por ciento del armamento contrabandeado.

Acusado de contrabando calificado y amenazado de muerte, en 1996 Palleros huyó "porque iba a declarar con el juez (federal Jorge) Urso y ya tenía fecha, pero entonces el juez (penal económico Marcelo) Aguinsky decidió sin escucharme que iría preso en la causa que él había abierto".

Palleros ya estaba retirado cuando actuó de intermediario en las operaciones con Debrol y Hayton Trade, dos empresas offshore uruguayas en las que fue la cara visible de una veintena de socios italianos, brasileños y argentinos. Ahora que su abogado Isaac Wieder logró que lo eximieran de prisión tras un año de pugnar en la Justicia, Palleros regresará en marzo a declarar ante el juez penal económico Julio Speroni y a buscar editor para su libro de memorias Solo contra todos.

Al responder a casi cien preguntas y repreguntas, Palleros hizo gala de un estilo enfático y coloquial.

--¿Qué es un intermediario?

--Tiene la representación de FM, consigue un comprador y lo presenta a FM. No decide nada y, si hay una venta, cobra la comisión.

--¿Cómo empezó la operación?

--En 1991 fui a visitar a mi cuñado Alberto Barrenechea a Sudáfrica y un italiano amigo suyo, Vicenzo Bondi, me informó que los croatas necesitaban armarse con urgencia. Bondi, nacido en Florencia, vivía en Sudáfrica y se dedicaba a las joyas, el oro y los diamantes. En FM me respondieron que los interesados debían ir a Buenos Aires. Viajamos Mikulic Zeljko, Bondi, Barrenechea, Franco Vezzosi, el brasileño Romualdo Pizzini y yo.

--¿Quiénes eran Zeljko y Vezzosi?

--Zeljko creo que era jefe de policía de la capital croata, Zagreb. Vezzosi era muy amigo, casi hermano de Bondi, y fue el verdadero y permanente contacto con los croatas. Fue Vezzosi quien solicitó a Bondi buscar material para sus amigos croatas. Vezzosi, un florentino de alma, comerciante, integró el grupo de amigos de Debrol y viajaba mucho a Croacia. También estaba el italiano Aldo Marchilli.

--¿Con quién se reunieron?

--En FM nos reunimos con los coroneles Haroldo Fussari y Carlos Núñez (gerentes de FM, luego procesados) y tres más, y cuando íbamos a concretar de pronto FM exigió un certificado de destino final (indica qué país compra el armamento), pero no aceptó el de Croacia que ofrecía Zeljko. Zeljko no entendía. Nos pedían uno de otro país. Viajamos de urgencia a Panamá. FM nos adelantó el borrador del texto que firmó el viceministro de Justicia y Gobierno (José) Aleman en los términos solicitados por FM. Zeljko tuvo que pagar 60.000 dólares por ese documento.

--¿Por qué FM no aceptó el documento croata, si la ONU aún no prohibía las ventas?

--Eso pregúnteselo a FM. Allí, todos sabían que Panamá no tiene fuerzas armadas. Croacia abonó a través de Debrol 4.400.000 dólares por ese primer embarque amparado por el decreto presidencial secreto 1697 que FM obtuvo gracias al certificado de Panamá. El certificado no era serio, pero sí indispensable para lograr el decreto presidencial que autoriza el trámite aduanero. Hubo otro certificado de Panamá y uno de Venezuela.

--¿Por qué cesaron los embarques hasta junio de 1993?

--Creo que porque Zeljko desapareció imprevistamente de la escena. El 28 de abril de 1993, cuando Sarlenga ya estaba al frente de FM, nos pidió, casi nos rogó reiniciar las operaciones, y a Debrol le costó mucho encontrar otro interlocutor válido. Fue Vlado (Vladimir) Zagorec, alto funcionario del Ministerio de Defensa. En la interrupción también influyó la muerte imprevista de Bondi. Se lo reemplazó en la empresa con Vezzosi.

--¿Intervino el traficante sirio Monzer Al Kassar?

--No tuvo nada que ver. No lo conocimos ni negociamos con él ni siquiera a través de terceros.

--A partir de 1993 todo cambió al usarse el material de los cuarteles del Ejército: cañones de 155 milímetros, obuses italianos Oto Melara, morteros y munición.

--Los croatas pidieron los cañones y FM nos dijo que estaban en sus catálogos. FM ofreció los Oto Melara y se vendieron usados y reacondicionados, y Croacia los aceptó.

--¿Parte de los embarques argentinos a Croacia fueron a Bosnia y los pagó Irán?

--Es muy posible que Bosnia, con la ayuda económica de Irán, haya negociado algunos productos recibidos por los croatas, pero todo lo que FM vendió, lo pagó R. H. Alan, una empresa oficial del Ministerio de Defensa croata. Nuestras empresas no tuvieron relación con Bosnia.

--¿Conoció al iraní John Pashai, que vendió armas de FM a Irán?

--Nunca lo conocí.

--¿Menem y los ministros firmantes de los decretos sabían la verdad?

--Siempre supieron que el material iba a Croacia. No hay ninguna posibilidad de pensar siquiera que toda esta operación de entre 45 y 50 millones de dólares no fuera conocida, aceptada y apoyada por todos los funcionarios intervinientes, hasta el presidente Menem. Sarlenga dijo la verdad: todos sabían cómo y a quién se vendía. Si no, nada se podría haber hecho, y menos en esas magnitudes durante cinco años.

--¿Se entrevistó con Menem?

--No. Una vez, ante testigos, le pregunté a Sarlenga: "¿El Gobierno sabe que le vende a Croacia?" Me respondió: "Lo invito este fin de semana a una finca a comer un asadito con Menem y sus funcionarios, así comprueba que tenemos la aprobación y el apoyo". Le respondí que no era necesario, que confiaba en su palabra. Ahora todos lo abandonaron: nadie sabía. No lo dude, él dijo toda la verdad. Todos sabían.

--Si sabían, ¿hubo contrabando?

--Contrabando es entrar o sacar del país mercaderías sin control ni impuestos. FM transportó y exportó el material, pagó impuestos y preparó la documentación que decía: "Envío de FM de la Argentina para entregar a R. H. Alan en Rijeka, Croacia". ¿Dónde está el contrabando? ¿Un contrabando sin contrabandistas? ¿Puede el Estado engañarse a sí mismo? ¿Cómo pueden ser responsables las empresas intermediarias que no vendieron? Para mí, fueron ventas directas de país a país: exportó FM, que dependía de Defensa, e importó R. H. Alan, del Ministerio de Defensa croata.

--Usted criticó a Menem porque no admitió las ventas.

--En mi libro hago una crítica muy grande a Menem y a su gente. A Croacia la abastecieron diez países, pero sólo en la Argentina hubo una megacausa. Ellos podrían haberla evitado si hubieran tenido el valor de decir la verdad desde el inicio.

--A diferencia de otros países, aquí casi todo el armamento no era de FM sino del Ejército, como los cañones y los obuses italianos. Balza dijo que no supo nada.

--Es muy posible que el general Balza, Defensa y todos los funcionarios intervinientes supieran que se estaban vendiendo esos cañones. Sarlenga no pudo dejar de informar a sus superiores. Ahora, ¿por qué FM vendió los cañones del Ejército? No sabemos. Son cuestiones internas de FM o del Ejército. Nunca nos enteramos de las tratativas entre FM y el Ejército.

--En julio de 1996 usted le escribió al juez Urso que se pagó una coima en la cuenta de la offshore uruguaya Daforel a "un alto empresario vinculado al máximo poder político". ¿Era Emir Yoma?

--Una pregunta interesante y oportuna. Yo no transferí esos 400.000 dólares. Fue FM y usted publicó los extractos bancarios que lo demuestran. Nosotros nunca conocimos a Daforel ni a Yoma. Ese escrito lo presentó mi anterior abogado (el ex juez Néstor Blondi) cuando yo estaba prófugo.

--Blondi me dijo que viajó a Singapur y habló con usted antes de presentar el escrito.

--Es indudable que Blondi aprovechó alguna información: que se habían pagado 400.000 dólares, que eran parte de la comisión que nos pagaba FM, con una transferencia a Daforel hecha desde FM, pero no por mí, como dice el escrito. Leí en un diario que Sarlenga obtuvo el número de cuenta a través de Lourdes Di Natale, secretaria de Yoma.

--¿Se pagaron sobornos?

--Nunca, y nadie los pidió. ¿Por qué pagarlos si FM estaba desesperada por vender y pagaba jugosas comisiones? Además, intervenían 40 funcionarios de tres ministerios y una secretaría de la Presidencia. No se pagaron sobornos a Menem, ni a su entorno, ni a nadie.

--¿Entonces se pagaban comisiones?

--Sí, algunas comisiones y unos pocos préstamos a personal de FM. Cuando se trabaja con eficiencia y se manejan millones y millones sin comprobantes, ¿se puede negar un préstamo, o una atención con quienes colaboraron y no tenían ningún poder de decisión sobre las ventas? Hayton les envió dinero al final de las operaciones a Sarlenga y a otro funcionario de FM para cubrir desfases que decían tener en dos cajas chicas y para que la Justicia no encontrara faltantes.

--Además de los siete embarques conocidos a Croacia, ¿hubo otros?

--No. Sólo siete, al puerto de Rijeka.

--¿Tiene cuentas en Suiza?

--No tengo cuentas en ningún país.

--¿La pólvora de la Fábrica Militar de Villa María se vendió sin papeles?

--No teníamos acceso a los papeles de FM, pero creo que esa pólvora no figuró en ninguno. Para transportarla se requerían medidas especiales de seguridad que no se tomaron. Se embarcó como mercadería normal.

--El 3 de noviembre de 1995 volaron la Fábrica Militar de Río Tercero, donde se acondicionaban las armas que proporcionaba el Ejército. Allí había un embarque que no pudo salir porque el 15 de marzo de ese año empezó la investigación. Y sin embargo, después del 15 de marzo, los croatas pagaron 5.600.000 dólares por mercadería que no recibieron. ¿El atentado fue para justificar el incumplimiento?

--Un tema delicado. Estoy contra toda violencia, y si a Río Tercero la volaron, ojalá que la Justicia castigue a los culpables. Pero mi olfato me dice que fue un accidente. En cuanto a las transferencias, Croacia siempre pagó por adelantado, salvo el último embarque (del 2 de febrero de 1995), del que abonó el 50 por ciento después de recibirlo. Esto puede explicar el desfase. Todos los embarques se ejecutaron, y Alan recibió toda la mercadería que pagó.

--Otra hipótesis es que el atentado encubrió por un tiempo los cañones y obuses que le faltaban al Ejército. Se dijo --y era mentira-- que el Ejército los mandó a reparar a Río Tercero y no volvieron por la explosión.

--No lo creo. Le reitero que las empresas intermediarias no supieron las relaciones de FM y el Ejército.

--El día de la explosión usted transfirió 1.255.000 dólares. ¿Adónde fue ese dinero?

--No lo recuerdo bien. Pasaron casi diez años y no he vuelto a ver un solo papel. Es probable que sea un pago a Alberto Barrenechea al banco Credit Suisse por su participación en la operación. Creo que es su cuenta, y sus movimientos son normales.

--Pero hacía nueve meses que habían cesado las operaciones.

--Las de FM, pero ese año, 1995, Hayton siguió operando con Croacia con productos adquiridos en otros países. Dejó de operar definitivamente a fines de 1995 o principios de 1996. Repito, no encontrarán nada irregular en las cuentas.

--¿Visitó la fábrica de Río Tercero con croatas e italianos en aviones del Ejército?

--Para la visita de Zagorec a Rosario y Córdoba hubo un avión y un helicóptero, creo que del Ejército.

--¿Piensa que el marino Horacio Estrada, que intervino en las ventas a Ecuador, murió asesinado en 1998?

--No tengo la menor idea. Me pareció una muy buena persona, pero no fuimos amigos ni formó parte de nuestras empresas.

--El último embarque a Ecuador no se concretó. ¿Usted lo compensó con armas de Irán?

--Efectivamente, y fueron adquiridas a través de otro intermediario con un fluido contacto con Irán: Jacques Monsieur, de Bélgica, director de la firma Matimco.

--¿Fue amenazado?

--Cuando el juez Aguinsky quería detenerme, mis amigos, mis familiares y mi abogado recibieron avisos de que atentarían contra mi vida. Y se me informó que a la superioridad yo le era más útil muerto que vivo. Iba a declarar con Urso y había pagado una fianza de 250.000 dólares, que perdí al tener que irme.

--¿Teme que lo maten aquí?

--Sí, perdí toda la fe en mi país. Es mucho y grande el poder político desatado en mi contra. Yo sólo tengo la ventaja de la verdad. Pero la verdadera justicia, la de otros tiempos, todavía no aparece.

El perfil

Descendiente de paz
Diego Emilio Palleros Paz nació en Rosario hace 77 años. Descendiente por vía materna del general José María Paz, fue interventor durante la dictadura en el gremio de los gastronómicos y en Smata.

Coleccionista
Amante de la pintura y coleccionista de cuadros, entregó un Figari ("La visita") como parte de la caución en el comienzo de la causa de las armas. Alguien dijo que el cuadro era falso, pero su autenticidad quedó probada cuando se subastó en octubre último en 70.000 pesos. .

Por Jorge Urien Berri
TEMAS DE HOYColoquio de IDEAReforma del Código Procesal PenalElecciones 2015Elecciones en Brasil