0

Néstor Andrenacci, señor de los coros

El director propone una novedosa modalidad de trabajo en el Orfeón de Buenos Aires
0
15 de abril de 2004  

Si la floreciente actividad coral en la Argentina mantiene en su cúspide un altísimo nivel, parte de este mérito le corresponde, sin duda, a Néstor Andrenacci.

El fundador y factótum del Grupo de Canto Coral (GCC) viene marcando rumbos y garantizando calidad artística desde hace tres décadas a la par de un reducido pero destacado grupo de colegas como Carlos López Puccio, Antonio Russo o Christian Hernández Larguía, entre otros.

En el GCC, Andrenacci tiene su propio "hogar coral", el espacio ideal para la experimentación y para pulir el particularísimo color vocal que lo caracteriza: un sonido limpio, sin vibrato y con una afinación perfecta.

Pero, sobre todo, a Andrenacci nada de lo coral le es ajeno. En la actualidad es director de otros cuatro coros, que observan no sólo repertorios diferentes, sino también perfiles muy variados; agrupaciones que van del canto aficionado al profesional, y del repertorio camarístico al sinfónico-coral.

Son el Coro del Banco Nación, el Trilce (que forma parte de la Dirección de Bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires), el Coral Del 99 y, desde el año pasado, el histórico y tradicional Lagun Onak. Además de la dirección en sí, Andrenacci creó un sello editor de partituras corales y otro de discos y ejerce la docencia en la Universidad Católica Argentina.

Experiencia inédita

Por si fuera poco, se propone realizar una experiencia inédita en nuestro país, con la creación del Orfeón de Buenos Aires.

El Orfeón surge como consecuencia de la estrecha colaboración de Andrenacci y el GCC con el clavecinista y director de la Academia Bach y Festivales Musicales, Mario Videla. "Videla quiere hacer oratorios con una concepción estética que implica la utilización de coros más grandes que el GCC. Por eso estábamos convocando a más gente, pero entonces ya no era el GCC. Con la creación del Orfeón decidimos hacer la experiencia, muy usual en Europa y sobre todo en Alemania, de los coros de proyecto."

--¿En qué consisten estos coros de proyecto?

--El Orfeón es un coro virtual. La novedad es que no existe como coro estable, sino que se constituye para un concierto determinado. Esto implica una dinámica de preparación del concierto mucho más acotada que la habitual, con menos ensayos. Esto tiene sus beneficios y sus inconvenientes. Implica un nivel de lectura y un compromiso de los participantes muy alto. Como el coro tiene pocos ensayos, se supone que todos conocen su parte desde antes. Para el coreuta el beneficio es que sabés que son siete u ocho ensayos y llega el concierto. Hay gente que vive en el interior o que no canta porque no puede sostener la actividad en todo el año, pero sí sumarse al Orfeón.

--¿Cuáles son los proyectos iniciales del Orfeón?

--Tenemos cinco: "Juditha Triumphans", para coro femenino, de Vivaldi; un programa para coro masculino que dirigirá Robert Sund, un especialista en este tipo de grupos; luego tenemos un Oratorio de Haendel y "Carmina Burana", de Orff, con la Filarmónica, y un concierto con música báltica dirigido por Werner Pfaff.

--¿Por qué Orfeón?

--Para rescatar la tradición de los coros de oratorios. En España se llaman Orfeones: el donostiarra, el catalá. Es el modo en que se los concebía a fines del siglo XIX y comienzos del XX.

--En la actualidad divide su tiempo entre cinco coros con perfiles diversos. ¿Son complementarios?

--A mí me gusta mucho dirigir y hacer música y el contacto con la gente. Cada coro tiene su proyecto y su perfil. Por ejemplo, el Lagun Onak es uno de los coros más tradicionales y antiguos de aquí. Tiene dos vertientes: el repertorio sinfónico coral, que durante muchísimos años fue "el" coro para esto. Y luego la música vasca, que tiene tradición y también presente. Tendremos como invitado a Xavi Bustos, y haremos un oratorio con Antonio Russo.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios