Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

La crisis de la educación

Piden las empresas egresados que sepan pensar y razonar

Cultura

Lejos de exigir una formación altamente especializada para cubrir puestos calificados, el mercado de trabajo le exige al sistema educativo nada menos que egresados que sepan pensar y desarrollar la capacidad de razonamiento.

Tan preocupados se muestran los empresarios por la formación general de quienes acceden al mundo profesional que para cubrir el déficit que perciben en los graduados han desarrollado sus propios circuitos de aprendizaje en el proceso de incorporación de personal.

A esas conclusiones llega un informe de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), realizado por la Fundación Centro de Estudios en Políticas Públicas, que evaluó a las cabezas de las áreas de recursos humanos de 17 empresas de primera línea, con presencia en por lo menos siete países de la región. El trabajo fue confeccionado para una reunión de viceministros de Educación de América latina, realizada en Washington, para discutir sobre la vinculación del sistema educativo con el mundo laboral.

El informe revela que para suplir las deficiencias que presentan muchos egresados del secundario y de la universidad, las empresas han desarrollado un circuito propio, con mecanismos de ingresos pautados para una época del año, programas de carreras, competencias y evaluaciones, que constituyen en sí mismos un sistema educativo paralelo.

La devolución del resultado de la investigación a los propios encuestados -todos ellos con poder de decisión en las empresas- reflejó la preocupación de éstos por la profunda brecha que hoy separa al mundo del trabajo del universo educativo.

La presentación estuvo a cargo del presidente de la fundación, Gustavo Iaies, acompañado por el ex ministro de Educación Andrés Delich en el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Ambos son autores de la investigación, junto con Luis Karpf y Juan Ruibal.

En el verano último, el equipo mantuvo entrevistas con los responsables de recursos humanos de empresas industriales, agroindustriales, de alimentos, bebidas, artículos personales, comunicaciones, servicios financieros, consultoras y gráficas, entre otras compañías de primer nivel, que prefirieron mantener sus nombres en reserva.

Las demandas

"Lo que le pedimos al sistema educativo no es una formación específica para determinada área laboral, sino competencias básicas mínimas, gente que sepa pensar, con capacidad para desempeñarse en ámbitos interdisciplinarios", planteó un directivo de una empresa nacional con presencia en el exterior.

Otra voz fue contundente: "Hace unos años, el hijo de un obrero salido de la escuela primaria del Gran Buenos Aires podía llegar a ser presidente de una empresa multinacional. Hoy, un pobre egresado de la zona sur del conurbano está condenado a ser un paria social por toda su vida, desgracia en la que arrastra a toda la familia".

Hubo coincidencias en que la brecha que separa al sistema educativo del sector laboral es cada vez más grande. "El agua donde se puede pescar es cada vez más chiquita", fue la metáfora elegida por uno de los participantes. "Lo que el sistema educativo ofrece, a las empresas no les sirve", plantearon los directivos. Muchos se ven forzados, admitieron, a llevar gente experimentada a puestos técnicos menores, lo que se conoce como el problema de la devaluación de credenciales.

Mano de obra capaz

Al recoger las inquietudes del mundo empresarial, el ex ministro Delich advirtió: "Ustedes no necesitan la formación altamente especializada de un operario muy técnico, sino mano de obra con habilidades mínimas y capacidad para aprender".

El diagnóstico contrasta con el proclamada política oficial de dar prioridad al fortalecimiento de la enseñanza técnica, cuando los principales déficit se registran en la capacidad lingüística, las operaciones matemáticas y la comprensión lectora. "Se necesitan mínimas condiciones lingüísticas para completar un formulario", se quejó un empresario.

"El mundo del trabajo exige competencias. Y el Ministerio de Educación certifica títulos que no necesariamente reflejan el dominio de esas competencias", dijo otro empresario.

La subsecretaria de Programación Técnica y Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo, Marta Novick, apuntó: "La vieja escuela primaria garantizaba competencias básicas que habilitaban para el mercado laboral, aprendizaje que hoy no garantiza el secundario".

Desde la perspectiva educacional, Iaies y Delich acotaron que con la escolarización masiva de chicos registrada en los últimos años, la mayoría de ellos procedentes de sectores postergados, se amplió la composición social del alumnado.

Novick advirtió, en ese sentido, que hoy conviven en el sistema educacional un circuito de excelencia con escuelas que ofrecen posibilidades de inclusión y otras que se mantienen en la exclusión.

Esa mirada contó con el respaldo de la diputada nacional Silvia Esteban (PJ-Santa Cruz), presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara baja, quien expuso la necesidad de fortalecer la formación de personas con capacidad de pensamiento y sentido crítico. Quedó flotando la sensación compartida de que hoy, a contramano de otros tiempos, la escuela no ofrece garantías de avance social.

Al compartir el crítico escenario, el subsecretario de Coordinación Administrativa del Ministerio de Educación, Alejandro Morduchowicz, advirtió: "Las escuelas privadas tampoco se salvan de esto". Y agregó: "Pensamos que tenemos docentes de calidad y no es tan así. Hay maestros y profesores de ocho o diez puntos, pero también muchos de cuatro y que ganan 300 pesos".

Cerró el debate la necesidad de encontrar espacios comunes de debate y planificación fortalecer la capacidad de gestión de los ministros de Educación provinciales, que tienen a su cargo la gestión directa de las escuelas. "La realidad los ha llevado a convertirse en resolvedores de problemas y muchos no tienen en claro hacia dónde tienen que ir", observó Iaies, al concluir el encuentro. .

TEMAS DE HOYDólar hoyPresupuesto 2015Conflicto en Medio OrienteCrisis energética