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Otra droga para cáncer de ovario

Se indica después de una recaída

Lunes 05 de julio de 2004

Desde hace más de 20 años, el investigador alemán Jacobus Pfisterer trabaja sobre una enfermedad difícil: el cáncer de ovario. "Y justamente por eso es que lo hago -afirma-: porque si bien existe un riesgo bajo [de alrededor de 1 cada 100 mujeres, aclaró], suele diagnosticarse en forma tardía y por eso tiene pobre pronóstico. En los últimos años hubo importantes avances y especialmente se mejoró la calidad de vida, concepto muy importante que tiene en cuenta los aspectos físicos, psicológicos y sociales."

El profesor Pfisterer, que dirige el Departamento de Ginecología de la Universidad de Kiel, Alemania, dirigió un estudio que demuestra que una droga ya utilizada para otros tumores, la gemcitabina, en combinación con el carboplatino, probó que aumenta la sobrevida libre de enfermedad y el alivio de los síntomas en 356 mujeres con cáncer de ovario. Las pacientes recayeron luego de más de seis meses de la cirugía y quimioterapia iniciales; ésta última, basada en platino.

El nuevo esquema demostró que a los seis meses de tratamiento el 72,2% de las pacientes tratadas con la combinación de gemcitabina y carboplatino tenía su enfermedad detenida y controlada, en tanto lo habían logrado el 47,5% de las que recibieron sólo carboplatino.

Foto: LA NACION

Este nuevo esquema está a la espera de aprobación de la FDA (agencia regulatoria de los EE.UU.) para el tratamiento del cáncer de ovario de segunda línea. En tanto, la FDA y la Anmat (autoridad regulatoria en nuestro país) sí aprobaron la gemcitabina asociada al paclitaxel para el cáncer de mama metastásico: las pacientes en quienes se probó vivieron más y con menos molestias.

El investigador dijo que la mitad de las mujeres con cáncer de ovario tiene recaídas y que el desafío es hallar indicadores precoces. "En cáncer de ovario no existe un recurso como la mamografía en cáncer de mama -dijo-. No da síntomas específicos tempranos; por eso se la llama la enfermedad que susurra. Cuando aparece, por ejemplo la ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), el problema ya está avanzado."

La mayoría de los casos ocurre en mujeres de 55 a 60 años, y aclaró que el riesgo genético existe en sólo un 5% de los cánceres de ovario. El doctor Pfisterer negó que la hiperestimulación ovárica que se realiza en tratamientos de fertilización aumente el riesgo de esta enfermedad. "Ningún estudio halló relación", aseguró.

Gabriela Navarra

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