Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Editorial II

El bosque chaqueño, en peligro

Opinión

Un estudio de especialistas de la Universidad Nacional de Buenos Aires demuestra que la zona chaqueña está sufriendo profundos procesos de cambio, que la ponen en situación de grave riesgo.

La extensión de las superficies cultivadas, en desmedro de las zonas boscosas naturales, es un hecho de fácil comprobación. Hacia 1996 había, en la región, un 10 por ciento de superficie cultivada. Ese porcentaje ha llegado, en el presente, al 19 por ciento, lo que equivale a decir que 9 millones de hectáreas más se han incorporado a la producción agrícola.

El jefe del Laboratorio de Ecología Regional de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA advierte acerca del peligro de perder los bosques subhúmedos de la zona chaco-salteña, así como también los de la frontera con Santiago del Estero, cosa que se advierte en la información satelital disponible. La zona en riesgo abarca más de 50 millones de hectáreas y cubre a vastos sectores de esas provincias, pero también de Formosa, Tucumán, Santa Fe y Catamarca. Muchas de las zonas incorporadas a la producción agraria no están protegidas por leyes que impongan su conservación. El especialista señalado considera que, si el Estado no interviene para ordenar el proceso, se corre el peligro de producir cambios irreversibles, con capacidad para crear daños irreparables. El actual proceso de extensión de la frontera agrícola se ha desencadenado, en los últimos tiempos, como consecuencia de la extrema valoración de que es objeto la soja. En otras épocas ocurrió algo similar con el algodón, también como en una suerte de "fiebre del oro", que puede acabar en cualquier momento, dejando, lamentablemente, males difíciles de revertir.

No se trata, como lo señalan los entendidos, de impedir la expansión de la frontera agrícola, sino de planificar ese desarrollo, atendiendo lo que se sabe acerca de los cambios climáticos y evitando que los fenómenos que hoy se conocen afecten a las zonas que necesitan ser protegidas, pues los procesos de deterioro ecológico avanzan inexorablemente. Como bien se sabe, puede ocurrir un poco de todo: desde las inundaciones catastróficas hasta la desertización de las tierras o la pérdida de especies vegetales y animales indispensables para la sustentación del medio ambiente.

No tenemos, lamentablemente, una conciencia clara acerca de todo lo que esto significa y los gobiernos no siempre se han ocupado, con la necesaria dedicación, de atender las perentorias exigencias del medio ambiente en peligro. Quienes saben y merecerían ser escuchados no siempre reciben la atención que les debería corresponder, lo que es grave, porque la naturaleza no suele ser benévola con quienes no saben atender sus requerimientos. El hombre altera el equilibrio natural y no siempre actúa para ayudar a recomponerlo. Todo esto debe entenderse como un reclamo dirigido a quienes están en condiciones de conseguir que se planifique y se racionalice lo que, desdichadamente, suele quedar a merced del simple interés individual, muy respetable, pero a la vez claramente insuficiente. .

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYElecciones 2015Elecciones en BrasilElecciones en UruguayReforma del Código Penal