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Moyano recibirá a Castells en la CGT

El encuentro provoca malestar sindical El líder del MIJD, que irá pasado mañana a Azopardo 802, pretende que se convoque a una huelga Los "gordos" no quieren que use la central obrera como vehículo para sus reclamos

Lunes 09 de agosto de 2004

La confirmación de Hugo Moyano ante los sindicalistas de la CGT de que recibirá pasado mañana, a las 17, al piquetero Raúl Castells en el edificio de Azopardo 802 provocará la primera pelea interna en la central obrera desde su unificación, el 14 del mes último.

Es que la decisión del sindicalista camionero -apoyada por aliados como Juan Palacios, Julio Piumato y Jorge Viviani- no fue ni siquiera debatida en reunión de consejo directivo. Aunque así hubiese sido, habría sido rechazada por el resto de la conducción.

Irritados por la "unilateral determinación", tanto los "gordos" (líderes de grandes gremios) como José Luis Lingeri, Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez (negociadores de la unidad) juzgan "inexplicable" recibir a un dirigente que "está enfrentado con la sociedad y que pide la desestabilización del presidente Kirchner", dijo una alta fuente de la CGT a LA NACION.

La tensión en torno del tema aumentó cuando dirigentes cegetistas se enteraron de que Castells se había reunido dos veces en los últimos días en el sindicato de camioneros para ultimar detalles de la visita. Moyano desmintió ante LA NACION esos encuentros, aunque no desestimó la posibilidad de recibirlo pasado mañana. "No veo por qué la CGT no deba analizar los reclamos de Castells", reflexionó.

El camionero fue contundente: "Todo lo que contribuya a mejorar la situación de los trabajadores ocupados y desocupados, bienvenido sea", dijo.

A todo esto, Castells lanzó la línea sindical del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados y anunció una marcha a la CGT para pasado mañana. Los piqueteros pedirán ser recibidos con la demanda de un aumento del salario básico, la reducción de la jornada laboral a seis horas y la duplicación del monto de las jubilaciones y los subsidios de los desocupados. Al mismo tiempo, Castells reclamará a los sindicalistas que convoquen a una movilización popular y a una huelga general.

"No nos van a encontrar allí. Esta jugada de Castells para llegar con sus reclamos a Kirchner tiene como cómplice a Moyano. Es inconcebible", dijo, irritado, otro sindicalista.

La buena relación de Moyano yCastells se remonta a años atrás, cuando el camionero aún tenía trato con la CTA de Víctor De Gennaro y concurrió a un congreso piquetero. El acuerdo era que no hubiese hostigamientos a Moyano, pero igualmente fue silbado. El único que lo apoyó fue Castells. En el MIJD admitieron que Castells le tiene "cariño" a Moyano porque cuando aquél estuvo preso el camionero participó de marchas en favor de su liberación.

La irritación en la CGT por el encuentro con Castells es evidente y se manifestó durante el encuentro que miembros del consejo directivo tuvieron en la semana con el ministro de Salud, Ginés González García. Allí, Moyano y Barrionuevo aseguraron que la CGT recibiría a Castells, lo que mereció la severa réplica de otra de las secretarias generales de la central, Susana Rueda. "Esa es una cuestión de ustedes. Nadie trató el tema", les gritó, según testigos, y amenazó con renunciar a la CGT si Moyano "se corta solo y pretende hacer a la CGT de intermediario entre Castells y el Presidente".

En diálogo con LA NACION, Rueda dijo que "algunos pretenden fragmentar el poder de Kirchner" y agregó que "quien reciba a Castells deberá hacerse cargo de sus actos".

Interpretación

Sin embargo, otros dirigentes interpretan que Moyano, Barrionuevo y Castells "son aliados de Duhalde y hacen operaciones contra el Presidente". Relativizan así la lealtad de Moyano hacia Kirchner y ponen ejemplos: "Cuando Aníbal Fernández y Oscar Parrilli fueron a la CGT por el aniversario de la muerte de Eva Perón, Moyano los desairó y fue al acto de las 62 Organizaciones, y después de que Kirchner recibió al nuevo consejo directivo cegetista, Moyano viajó por la tarde a Uruguay para visitar a Duhalde".

Aparentemente, en parte de las críticas que hizo el ex presidente en los últimos días al matrimonio Castells no estaría ajena su intención de separarse de cualquier interpretación que lo vinculara por omisión a estos piqueteros. "La desigualdad social -dijo- no se arregla con movilizaciones ni con aprietes ni extorsionando."

Rechazo cuartetero

CORDOBA.– La piquetera Nina Pelozo, esposa de Raúl Castells, no pudo compartir anteanoche el escenario con el cuartetero Carlos “La Mona” Jiménez porque el público la rechazó con una silbatina. Nina quería subirse al escenario para repudiar la “ley seca” que promueve el oficialismo. Pero la gente respondió negativamente cuando “La Mona” le preguntó si quería que la piquetera participara de la fiesta. El músico destacó allí que no compartía esa modalidad de protesta.

Por Luis Laugé De la Redacción de LA NACION

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