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Dos siglos de música austríaca en el Colón

Toca el Ensamble Pierrot Lunaire

Martes 10 de agosto de 2004

Durante tres días, dos siglos de música de cámara austríaca sonarán en el Teatro Colón. El Ensamble Pierrot Lunaire, de Viena, es el responsable de esta interesante panorámica que estará dividida en tres conciertos temáticos: "La Viena del 1900", mañana, a las 17 en sala principal; "Austria en el siglo XXI", pasado mañana, a las 18, en el Salón Dorado, y "Compositores de la Baja Austria", el viernes, a la misma hora y en el mismo lugar.

Las dos primeras funciones se producen en el marco del VII Festival Internacional de Música de Buenos Aires (Fimba), la primera con entradas de entre dos y cinco pesos, y el segundo con entrada gratuita. El tercero, extraordinario, también tendrá entrada gratuita.

El tríptico del Ensamble se da, además, en el contexto de una gira latinoamericana que los llevará a Cuba, Chile y Venezuela. Una curiosidad de esta embajada musical austríaca es que los fundadores del Ensamble Pierrot Lunaire (nombre de una célebre obra de Schönberg), son argentinos: la flautista Silvia Gelos y el pianista Gustavo Balanesco.

Los músicos se presentarán en el Teatro Colón
Los músicos se presentarán en el Teatro Colón.

En diálogo telefónico con LA NACION, Balanesco señala que a través de estos tres conciertos se podrá observar cómo "tradición" y "vanguardia" siguen siendo el eje de la producción cultural austríaca, desde 1900 hasta el presente.

El recorrido musical se iniciará en la Viena de 1900, aquella en la que, en el estertor del Imperio Austrohúngaro, transitaron Sigmund Freud, Kokoshka, Otto Wagner o Schönberg, como enumera Balanesco. Artistas que generaron una nueva estética y pasaron a ser referentes fundamentales para todo el siglo XX que se iniciaba. "Nos parecía un homenaje clave para comenzar a seguir el desarrollo de la música hasta hoy".

El programa de mañana incluye obras de Schönberg, Alban Berg y Zemlinsky, pero también la sorpresa de Johann Strauss (h.), el célebre compositor de valses. Según Balanesco, su inclusión se debe a lo siguiente: "Strauss es el folklore austríaco; en todos lados se lo escucha. No hay que olvidarse de que los tres compositores más conocidos de la segunda escuela de Viena escribieron transcripciones de varios de sus célebres valses".

Con Strauss y con Alexander von Zemlinsky, que fue durante un breve tiempo maestro de Schönberg, el Ensamble Pierrot Lunaire pretende mostrar los lazos que unieron a Schönberg y los suyos con la tradición musical vienesa más allá de su radical ruptura con el abandono de la tonalidad al comienzo de la segunda década del siglo pasado.

La historia es, evidentemente, un tema "pesado" para los compositores austríacos, que tienen que lidiar con nombres como Mozart, Haydn, Beethoven, Schubert, Brahms y Mahler como ilustres colegas.

Los conciertos de pasado mañana y el viernes se distinguen por el modo en que los compositores incluidos rompen o no con ese caudaloso río sonoro.

En el concierto "Austria en el siglo XXI", "los compositores son muy vanguardistas, han roto con la tradición, en cambio el viernes en la función que llamamos «Compositores de la baja Austria», las obras son más tonales, tienen una estructura clásica, el lenguaje es mucho más accesible para el publico", dicen los músicos.

La división parece responder a una tensión propia de Europa en general: los vanguardistas son compositores que, según explica Balanesco, tienen un perfil internacional. "Muchos viven en otros países, sobre todo en Alemania, y su música se toca en los festivales internacionales de música contemporánea." En dichos encuentros, comenta Balanesco, "se tiende a un lenguaje más experimental y vanguardista".

La región conocida como la Baja Austria se encuentra al noreste del país y limita al norte con la República Checa y al Este con la República Eslovaca. El concierto dedicado a los compositores de esta región muestra que, sin distinción de generaciones, se ha preservado, dentro de un espíritu más localista, la antigua tradición centroeuropea.

-¿Hay polémica entre unos y otros?

-Hay un enfrentamiento sano en torno de las diferencias de estilos y corrientes. En todo caso yo veo estas tendencias como una contradicción sana. En Francia se va mucho más para adelante. Aquí hay contradicciones muy grandes. La tradición tiene un peso muy grande y lógico, está el teatro imperial y la ópera de Viena. Pero hay cosas muy interesantes además de eso. Al respecto, vale la pena mencionar la escena independiente austríaca, allí hay grupos de autores, compositores, compañías de ópera, que han dado lugar a muchas producciones contemporáneas, y con el apoyo de las instituciones. Fundamentalmente, hay subsidios para cosas innovadoras. Fue una política de estado dictaminada por el Parlamento hace 25 o 30 años.

-¿El Ensamble Pierrot Lunaire forma parte de ese espacio?

-Si, el Ensamble es un grupo independiente, pero con un fuerte apoyo estatal, como la Cancillería, que posibilitó esta gira, junto con la Fundación Alban Berg.

-¿Cuál es el perfil de esa fundación?

-La Fundación Alban Berg, que administra la herencia del compositor, al igual que el Centro Arnold Schönberg, apoyan proyectos contemporáneos, con especial énfasis en autores vivos. Tiene que haber más del 50 por ciento de compositores vivos en los programas para recibir su apoyo.

Recorrido musical con valses y sonidos actuales

La Viena del 1900: mañana, a las 17. J. Strauss (h.): "Vals del emperador", versión para flauta, clarinete, violín, violonchelo y piano. Berg: segundo movimiento del "Concierto de cámara" para clarinete, Schönberg: "Sinfonía de cámara" Op. 9. Localidades de $ 2 a $ 5.

Austria en el siglo XXI. Pasado mañana, a las 18. Salón Dorado: Mundry: "Dous Venons Nous que sommes Nous", para clarinete, violín, violonchelo y piano. Essl: "Rapprochement" para violín y violonchelo. Neuwirth: "Quassare/Pulsare", para violín y piano. Lang: "Der Tor, die Königin und der silberne Schuh" para flauta y piano. Mashayekhi: "Heiligenstädter Testament", para flauta, clarinete, violín, violonchelo y piano. Entrada libre y gratuita.

Compositores de la baja Austria: el viernes, a las 18. Werner Schulze (1952), "Deux mouvements", para clarinete, chelo y piano; Leopold Brauneiss (1961), "In Schwebe" para flauta, chelo y piano; Ferdinand Weiss (1933), "Cuarteto"; Augustin Kubizek (1918); Trío para clarinete, chelo y piano; Wolfram Wagner (1962); Trío para flauta, violín y chelo; Hannes Raffaseder (1970); "Nach Tulln: Wozu?"; Stefan Albert (1959); Cuarteto para flauta, violín, chelo y piano.

Intérpretes sin fonteras

El Ensamble Pierrot Lunaire de Viena tiene su sede en la capital austríaca y una agenda de más de 80 conciertos anuales en los principales festivales internacionales de Europa y Estados Unidos. Desde su creación, obra de la flautista Silvia Gelos y del pianista Gustavo Balanesco, ambos argentinos se caracterizan por la realización de proyectos temáticos. Una de sus principales metas es la presentación de múltiples corrientes artístico-musicales que caracterizan nuestro tiempo. Son sus integrantes actuales: Silvia Gelos, flauta; Barbara Schuch, clarinete; Florian Wilscher, violín; Aleksandar Timotic, violonchelo; Gustavo Balanesco, piano, es decir la conformación instrumental del célebre "Pierrot Lunaire" para voz y grupo de cámara, de Schönberg.

Por Martín Liut De la Redacción de LA NACION

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