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Atender a las personas con discapacidad

La oferta educativa debe ser acorde con sus requerimientos y conveniencias

Sábado 21 de agosto de 2004

Cuando hablamos de inclusión de las personas con discapacidad en la educación nos encontramos reflexionando sobre dos cuestiones. La primera es si todos los niños que padecen una discapacidad tienen acceso a la escuela.

El sistema educativo cuenta con escuelas para niños con necesidades educativas especiales desde 1885, fecha en que se creó la primera escuela de educación especial, el entonces llamado Instituto Nacional de Sordomudos (hoy Escuela N° 28, Profesor Bartolomé Airolo).

La Dirección de Educación Especial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene en la actualidad una matrícula de 3613 alumnos en colegios especiales. Además se suman 8192 chicos de escuelas de recuperación, hospitalarias y domiciliarias.

La segunda cuestión es la posibilidad de integrarse a la escuela común. Ya la declaración de Salamanca en la Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas Especiales (1994) reafirma el compromiso de una Educación para todos, reconociendo la necesidad de impartir enseñanza a todos los niños, jóvenes y adultos con necesidades educativas especiales dentro del sistema común.

La norma rige también en nuestro país por medio de la ley N° 22.431 de 1981 de Protección General al Discapacitado, donde se establece que la persona con discapacidad puede realizar su "escolarización en establecimientos comunes, con los apoyos necesarios provistos gratuitamente".

Las personas con necesidades especiales deben tener acceso a las escuelas convencionales, pero siempre dentro de sus posibilidades.

La decisión última debe ser aplicada según la singularidad de cada caso. Stella Caniza de Paez, profesora de educación especial y magister en integración de personas con discapacidad de la Universidad de Salamanca, comenta: "La persona con discapacidad merece nuestro absoluto respeto. Tiene derecho a estar incluida, pero siempre pensando en lo que es beneficioso para ella. Ese derecho es universal, mientras que su ejercicio es singular".

Existen alumnos con una discapacidad motriz, por ejemplo, que no tienen una necesidad educativa especial, pero que no pueden acceder a la escuela común porque necesitan una rampa o ascensor inexistentes. Y también hay chicos con múltiples discapacidades que en muchos lugares de nuestro país no tienen una escuela adonde ir.

Para lograr una buena inclusión escolar es necesario atender varios puntos fundamentales: adquirir una adecuada integración en el proyecto curricular, orientar y acompañar a la familia, brindar asesoramiento a las instituciones educativas y promover el abordaje interdisciplinario.

La Asociación para el Desarrollo de la Educación Especial y la Integración (Adeei) tiene como base apoyar los procesos que se generan en las distintas etapas de la vida de las personas con necesidades especiales, brindándoles una respuesta integradora para su inclusión escolar, social y laboral.

Las responsables de la Adeei, Ana Brusco y Graciela Ricci, ponen énfasis en el concepto de apoyo pedagógico para alcanzar eficazmente la meta de la inclusión.

Si bien el eje de trabajo es el alumno, el contexto escolar y las situaciones donde se desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje asumen una primordial relevancia en la tarea para que sea exitosa.

La integración debe ser un recurso, pero no un fin en sí mismo. La prioridad debe ser pensar siempre en el niño, su presente y un futuro lo más autónomo y feliz posible.

Florencia Saguier

Adeei: Arcos 3063, Capital Federal, anabrusco@fibertel.com.ar

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