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Los laureles de mañana

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LA NACION
Miércoles 25 de agosto de 2004

Desconfiar de lo que ocurre naturalmente es aconsejable. Cuando las cosas llegan gratis, como nadie sabe cómo hizo para lograrlas, tampoco sabrá cómo conservarlas. Ese credo guía a Marcelo Bielsa y también lo comparte el cuerpo técnico de los equipos juveniles que conduce Hugo Tocalli. Para entender, así, que la actualidad de la Argentina no es casual. Sino consecuencia de la credibilidad, el orden, la discreción y el compromiso. Quizás, el mejor legado de José Pekerman.

Los distintos seleccionados de fútbol se acostumbraron a pertenecer a la elite. Incluso, en ocasiones, pese a las urgencias de los clubes, siempre interesados en imponer sus apetencias económicas que distorsionan la etapa formativa. Desde hace un año y medio que la Argentina no baja del cuarto puesto en ningún torneo. El recuento es apabullante: campeón sudamericano Sub 20, en Uruguay; campeón sudamericano Sub 17, en Bolivia; campeón Sub 17 en un cuadrangular, en Corea del Sur; tercero en el torneo Esperanzas, de Toulon; medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo; tercero en el Mundial Sub 17 de Finlandia, y cuarto en el Mundial Sub 20 de los Emiratos Arabes. Todo, en 2003. Y este año, la Argentina se consagró en el Preolímpico Sub 23, en Chile; terminó segunda en la Copa América, en Perú, y, ahora, en los Juegos Olímpicos de Grecia, está a 90 minutos de saldar una histórica cuenta pendiente.

Los números corroboran el arrollador ritmo de las selecciones Sub 17, Sub 20, Sub 21, Sub 23 y la mayor en los certámenes que se disputaron en los últimos 20 meses: jugaron 59 encuentros, ganaron 43, empataron 10 y sólo cayeron seis veces. Casi un 80% de eficacia. Con 131 goles en favor y 47 en contra. Sin contar las eliminatorias sudamericanas, donde el equipo de Bielsa, segundo y sin apremios, camina rumbo a la Copa de Alemania 2006.

El estilo de conducción reservado del cuerpo técnico juvenil, siempre preocupado por optimizar una estructura que apuntale a varias proyecciones, aparece reflejado en Lux, Mascherano, Lucho González, Tevez, D´Alessandro, Rosales o Coloccini. Porque 14 de los 18 futbolistas que están en Atenas crecieron en las selecciones menores. Y lo mismo ocurrió con los 11 valores que hace una semana ganaron el amistoso en Japón.

Con el hábito de desaparecer en los éxitos y no esconderse en las derrotas, se volvió una costumbre saber poco de Tocalli, Tojo y Cía. Ellos están ocupados en los laureles de mañana.

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