Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Espectáculos

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Jueves 02 de septiembre de 2004 | Publicado en edición impresa

Elemental alegoría política

 
 
 

"La aldea" ("The Village", Estados Unidos/2004). Guión y dirección: M. Night Shyamalan. Con Joaquin Phoenix, Bryce Dallas Howard, Adrien Brody, William Hurt, Sigourney Weaver, Brendan Gleeson, Cherry Jones, Frank Collison, Judy Greer y Michael Pitt. Fotografía: Roger Deakins. Música: James Newton Howard. Edición: Christopher Tellefsen. Diseño de producción: Tom Foden. Producción de Touchstone Pictures presentada por Buena Vista International. Duración: 108 minutos. Para mayores de 13 años.

"La aldea" probablemente sea, incluso para los incondicionales seguidores de ese gurú del suspenso metafísico y sobrenatural que es M. Night Shyamalan, la menos satisfactoria, la más pobre de las cuatro películas escritas y dirigidas hasta el momento por el creador de "Sexto sentido", "El protegido" y "Señales".

Ni siquiera el final sorpresa (el sello Shyamalan) que resignifica todo el relato alcanza a disimular la elementalidad de su alegoría política, la mediocridad de su historia (ubicada en la línea de "Testigo en peligro"), la unidimensionalidad de los personajes y la ya habitual propensión del realizador de origen indio a la pomposidad, la solemnidad y el subrayado, en un nuevo intento por maquillar sus (banales) ideas, expresadas por los actores cual si fueran revelaciones dignas de un genio.

A pedido de la producción del film -que entregó a los críticos un burdo documento donde exige que no se anticipen las intrigas de la trama-, vale decir simplemente que la historia está (supuestamente) ambientada en 1897, en el seno de una comunidad cerrada dominada por un cenáculo de veteranos pobladores y que vive aterrorizada por extraños hechos generados (aparentemente) por unas monstruosas criaturas que habitan el bosque contiguo, a las que se denomina "los inmencionables", aunque se habla todo el tiempo de ellos. ¿Se trata de líderes dogmáticos y fanáticos que manipulan a los vecinos o de hombres sabios que intentan preservar a toda costa la pureza de un paraíso terrenal libre de toda contaminación externa?

Mientras Shyamalan nos contesta ese interrogante -que, de alguna manera, sintoniza con la sensación de psicosis colectiva de un mundo dominado por la inseguridad, la amenaza del terrorismo y el creciente refugio en barrios privados-, dilapida preciosos minutos en construir una convencional e insípida historia de amor entre un joven retraído (Joaquin Phoenix) y una chica ciega (Bryce Dallas Howard). Peor aún es la suerte que corren otros grandes actores como Sigourney Weaver, Adrien Brody, John Hurt, Brendan Gleeson o Michael Pitt, aquí reducidos a sobrellevar con la mayor nobleza y sobriedad posibles papeles sin mínimos matices ni desarrollos y amenazados por diálogos ampulosos, casi al borde de lo risible.

Confusión absoluta

Si duele ver a semejantes intérpretes luchando contra una premisa de guión que no se sostiene (el suspenso está artificialmente sostenido por una altisonante banda sonora, compuesta por James Newton Howard), todavía más triste es ver a un fotógrafo del talento de Roger Deakins ligado a un proyecto como "La aldea". Verdadero poeta de la imagen, este habitual colaborador de los hermanos Coen hace maravillas para iluminar el bosque y las escenas nocturnas, generando imágenes de un lirismo y una sugestión que el relato jamás alcanza a aprovechar en términos dramáticos.

Si el cine de Shyamalan -con sus niños que ven gente muerta, sus héroes de historieta o sus extraterrestres enojados- nunca fue demasiado afecto a la sutileza, ahora directamente cae en la confusión absoluta con su parábola política, donde mezcla elementos de la comunidad menonita o de los ludditas con ciertos miedos inherentes a la manipulación y la paranoia que abundan en la sociedad contemporánea. Así planteadas las cosas, ni siquiera la sorpresa del final (que apenas sirve para justificar una corta charla de café posterior a la proyección) alcanza a contrarrestar la morosidad y la obviedad de los 100 minutos anteriores. .

Diego Batlle
TEMAS DE HOYLa muerte de SpinettaMalvinasMoyano vs. GobiernoInseguridadQuita de subsidios
 
 
 
Límite de caracteres:1000

Avisarme por e-mail cada vez que contesten mi mensaje

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento sera eliminado e inhabilitado para volver a comentar.Enviar un comentario implica la aceptacion del Reglamento

  • Comentarios recientes

0 comentarios Recientes y respuestas