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Horror en Rusia: más de 200 muertos

Sábado 04 de septiembre de 2004

BESLAN, Rusia.- Un trágico final tuvo ayer la toma de rehenes en una escuela de la localidad rusa de Beslan, con más de 200 muertos y 700 heridos, en una sucesión de explosiones, tiroteos y gritos de terror de niños llorosos -algunos de ellos desnudos y cubiertos de sangre-, que huían del lugar mientras comandos rusos asaltaban las instalaciones donde se habían atrincherado terroristas que mantuvieron como rehenes durante 51 horas a unos 1200 alumnos, padres y profesores.

Las autoridades dijeron que se vieron obligadas a realizar la operación de asalto a la escuela debido a que los secuestradores, vinculados con el separatismo checheno, dispararon por la espalda a niños que escapaban del lugar. Decenas de mujeres y pequeños, en ropa interior y a los gritos, salieron corriendo en busca de un sitio seguro en medio de explosiones y del fuego de ametralladoras, mientras helicópteros de ataque sobrevolaban la zona.

La toma de la escuela y su sangriento desenlace causaron conmoción en todo el mundo. Jefes de Estado y representantes de la comunidad internacional condenaron la acción terrorista y lamentaron la muerte de cientos de inocentes. Lo ocurrido en Rusia es un "macabro recordatorio" de la amenaza terrorista mundial, dijo el presidente norteamericano, George W. Bush.

Tras la intervención de las tropas rusas se sucedieron escenas de caos. La gente corría por las calles, se veían columnas de humo surgir de edificios, al tiempo que numerosos heridos eran transportados en camillas. Equipos de rescate se encargaron, en un primer momento, de dar agua y comida a los rehenes que lograban huir. No habían recibido alimentos desde el comienzo del secuestro. Un niño narró que ante la desesperante sed hubo pequeños que habían bebido su propia orina. Fuentes policiales dijeron que el asalto de las fuerzas de seguridad no había sido planeado. "La toma no estaba prevista", dijo Aslambek Aslajanov, asesor del presidente Putin.

Unidades especiales rusas irrumpieron ayer tras el mediodía (local) en la escuela de Beslan, en Osetia del Norte, dos días después del inicio del secuestro de unos 1200 rehenes, más del triple de los 350 que se había calculado al principio.

La operación comenzó a las 13.05 (hora local), poco después de que miembros de Protección Civil llegaran al patio de la escuela tras haber acordado con los terroristas el retiro de los cadáveres de personas que murieron el miércoles, durante el ataque terrorista a la escuela.

Según la versión oficial, el comando insurgente activó explosivos colocados en el colegio, lo que hizo que se derrumbara parte del techo y matara a varios rehenes. Sin embargo, una mujer secuestrada que se encontraba en el gimnasio de la escuela declaró que las bombas habían estallado accidentalmente.

La confusión provocada por el estallido fue aprovechada por un grupo de niños, que consiguió salir al patio a través de un agujero que se hizo en la pared. Los terroristas dispararon contra los pequeños y dieron muerte a por lo menos cinco de ellos. En ese momento, el gabinete de crisis ordenó el ataque. "Dispararon por la espalda contra los niños; por eso se dio la señal de intervención para su protección", explicó Aslajanov.

Tropas especiales, denominadas Alfa, irrumpieron en el edificio. Algunos terroristas aprovecharon el caos para romper el cordón policial y huir, y fueron localizados posteriormente en la ciudad, lo que dio origen a fuertes enfrentamientos entre ellos y las fuerzas de seguridad. Según testigos, varios tanques dispararon contra un edificio en el que se habían atrincherado los terroristas. Junto a las tropas también patrullaban las calles de Beslan grupos de civiles dispuestos a linchar a los secuestradores que se dieron a la fuga.

Unos 100 cadáveres yacían en el piso del gimnasio de la escuela donde los rehenes estuvieron cautivos durante 51 horas. Algunos habrían muerto cuando el techo se derrumbó. Más tarde, las explosiones desataron un incendio en el edificio.

El baño de sangre con el que concluyó la toma de rehenes tuvo un saldo abrumador. "Más de 200 personas murieron como resultado del tiroteo de los hombres armados o de las heridas recibidas, como producto de las explosiones detonadas por ellos", dijo la agencia de noticias rusa Interfax, citando a una fuente del Ministerio de Salud en la república de Osetia del Norte de la Federación Rusa.

Los balances estimaban que había entre 556 y 704 heridos, y que aproximadamente la mitad eran niños. Hasta anoche habían sido identificados 79 cuerpos. El Ministerio de Salud indicó que entre los muertos había 12 niños. Otras fuentes dijeron que había por lo menos 20 niños en la morgue.

La televisión rusa mostró imágenes dramáticas de los lugares de primeros auxilios. Allí se congregaron personas que lloraban en busca de sus familiares. La mayoría de los rehenes vestía sólo ropa interior, después de haberse desvestido al parecer por el calor que había dentro de la escuela. Entre los heridos había niños y adultos, así como policías y soldados.

Secuestradores muertos

Las autoridades informaron que 27 de los 35 a 40 secuestradores fueron liquidados, mientras tres fueron detenidos y cuatro todavía eran buscados en Beslan. De los terroristas que fallecieron, diez eran de procedencia árabe, según el servicio secreto del interior ruso FSB. La presencia de árabes entre los atacantes respaldaría la afirmación del presidente ruso Vladimir Putin de que miembros de la red terrorista Al-Qaeda participan en el conflicto en Chechenia.

Otros secuestradores habrían podido escapar. Entre los terroristas había, según la versión oficial, nativos de Osetia, ingusetios, chechenos y rusos. Ayer confirmaron que exigían la retirada de las tropas rusas de Chechenia.

Los fuertes combates entre terroristas y fuerzas del orden continuaron durante varias horas, después del asalto de las fuerzas de seguridad, que declararon el fin de las operaciones de rescate alrededor de la medianoche (local), a diez horas de su inicio.

Los terroristas, armados con lanzagranadas y cinturones explosivos, habían irrumpido el miércoles en la escuela durante la celebración del primer día del ciclo escolar, que tenía lugar en el patio. Después se atrincheraron con los rehenes en el edificio.

Anteayer hubo un tenue destello de esperanza de solución pacífica, cuando los terroristas dejaron salir a 26 mujeres y algunos bebes. El presidente Putin había declarado ese día que la protección de la vida de los rehenes como el mayor objetivo.

Anoche, Putin se dirigió a Beslan, donde visitó el hospital donde se hallan internados los sobrevivientes.

Agen­cias DPA, AFP, Reuters y AP

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