Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Otro fondo de inversión está a punto de dejar de operar

Sabores Argentinos negocia la venta de su último activo, la empresa Poo

Jueves 09 de septiembre de 2004
SEGUIR
LA NACION

Sabores Argentinos está a punto de sumarse a la lista de fondos de inversión que en los años 90 parecían que iban a quedarse con medio país y finalmente terminaron en el medio del camino. La sociedad, fundada a mediados de los 90, en los próximos días concretará un aumento de capital que sería el paso previo a la venta de su último activo, la empresa Poo.

El principal candidato a comprarla, como se conoció hace un par de semana, es el grupo Molinos Río de la Plata, que desembolsaría cerca de 2 millones de dólares por el 66,6% de la fabricante de especias y vinagres. La intención del grupo Perez Companc sería quedarse únicamente con las marcas de vinagre Huser y Omega, mientras que le dejaría el resto de las marcas, básicamente Poo y Layco, a la familia Poo (fundadora de la compañía), que controla el 33,3% restante de la empresa.

El acuerdo que se está cerrando también incluye un punto por el cual quedaría desactivado el juicio que le inició Sabores Argentinos a la familia Poo por no respetar la cláusula de no competencia y lanzar su propia empresa de especias, La Parmesana, sin que hubieran pasado los cinco años de rigor desde la venta de Poo.

Historia repetida

Más allá del desenlace de las negociaciones con Molinos, está claro que la venta de Poo representa la última operación que realizará Sabores Argentinos antes de su disolución, ya que la intención de sus socios es no seguir invirtiendo.

Sabores Argentinos nació a mediados de los años 90 como un fondo de inversión volcado al sector de consumo masivo.

Detrás de la sociedad se encontraban verdaderos peso pesados de la economía argentina, como Santiago Soldati -principal accionista del holding Sociedad Comercial del Plata-, Luis María Otero Monsegur (ex presidente del Banco Francés), Adolfo Sánchez Zinny (ex presidente de la petrolera Interpetrol) y Horacio Picado (socio del estudio contable Picado, Levy, De Angelis & Asociados y ex tesorero del club Boca Juniors).

Para completar el "dream team" de los negocios, entre los iniciadores de Sabores Argentinos hay que incluir a Mario Quintana -actual número uno del fondo de inversión Pegasus, el dueño de Freddo y Musimundo- que participó de las primeras operaciones del fondo desde Innova, la sociedad administradora de los primeros activos del grupo.

El balance para Sabores Argentinos indudablemente está muy lejos de ser positivo. El fondo adquirió la bodega mendocina Tittarelli, a fines de los años 90, a cambio de US$ 5,2 millones y hace un año se desprendió de ella por US$ 3 a manos de la desarrolladora inmobiliaria Ecipsa.

Por su parte, incluyendo todas las compras que concretó en el negocio de las especies y los vinagres, la inversión consolidada en Poo rondó los US$ 18 millones, y ahora estaría recibiendo un poco más del 10% de los fondos desembolsados.

La historia de Sabores Argentinos tiene varios puntos de contacto con la de otros fondos de inversión que surgieron en los 90. El caso paradigmático quizá sea el del The Exxel Group, que a mediados de la década pasada se había convertido en uno de los principales grupos económicos en la Argentina y que hoy sólo conserva el control de cuatro empresas, después de haber tenido que desprenderse de sus principales activos, como Freddo, OCA y Musimundo, a manos de los acreedores.

Otro fondo que pasó con más penas que gloria fue Argentine Venture Partners (AVP), encabezado por un grupo de empresarios locales y Santiago Soldati, que también tuvo que vender o entregar todas sus compañías, como la láctea La Paulina y las textiles John L. Cook y Vitamina.

Te puede interesar