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Las chicas más difíciles

A pesar del fuerte proceso de reconversión que viven las pymes, la falta de financiación les hace muy complicado acceder a nuevas tecnologías. Cuánto invierten en IT. Cuáles son sus necesidades

Jueves 09 de septiembre de 2004

Para las pequeñas y medianas empresas acceder a la tecnología es una tarea difícil. Los vendedores y proveedores intentan hablar su mismo lenguaje y tratan de entender sus requerimientos, en muchos casos, sin éxito, debido a que las pymes tienen demandas específicas, muy difíciles de estandarizar, y a la vez escaso acceso a la financiación.

Según el estudio "Dinámica del empleo y rotación de empresas", del Ministerio de Trabajo, los microemprendimientos y las pequeñas y medianas empresas concentran el 57% de los asalariados registrados en el sector privado, es decir, 3.746.000 personas. Incluso, devaluación mediante, este segmento continuó su crecimiento y participa de forma activa del auge exportador que vive el país.

Según el monitoreo que elabora el Centro de Estudios para la Producción, de la Secretaría de Industria, Comercio y Pyme del Ministerio de Economía y Producción, en febrero de 2004, de las 13.686 empresas exportadoras, el 68% corresponde a pymes.

A pesar de estos tentadores números, el grado de uso de la tecnología en este segmento es escaso. Una encuesta realizada por el Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS), sobre un total de 246 empresas industriales ubicadas en el Polo Metropolitano, Córdoba y Rafaela, revela que "la difusión de las tecnologías de la información y sus aplicaciones muestra debilidades; la incorporación es mayor en las áreas administrativas que en las de producción y predominan herramientas relativamente poco sofisticadas aplicadas a usos poco complejos".

El 69% de la muestra estaba constituido por pymes y un 18% por micropymes.

La primera de estas muestras se realizó entre julio y octubre de 2002, y Gabriel Yoguel, investigador docente del Instituto de Industria de la UNGS y autor del estudio, especifica que los datos no perdieron vigencia, ya que las inversiones en tecnología no se incrementaron porque la mayoría de las firmas de la muestra realizó inversiones en equipamiento y sistemas informáticos y de comunicación entre 1999 y 2001, que todavía no renovaron.

Con inversiones que alcanzaron en promedio al 1,2% de las ventas anuales, el 78% del presupuesto estuvo destinado a equipamiento y sistemas para el área de gestión. "Sin embargo, la mayor parte se destinó a herramientas de gestión y administración, en su mayoría de escasa complejidad, que tuvieron un limitado impacto en las formas vigentes de gestionar, producir e intercambiar", agrega el estudio.

Soluciones hechas en casa

A modo de ejemplo, la empresa Moño Azul, dedicada al negocio frutícola, con ventas anuales por $ 100 millones, de las cuales el 75% viene del exterior, por la salida de la convertibilidad debió modificar parte de sus sistemas centrales.

José Luis Millán, gerente de Sistemas, dijo que "la imposibilidad para soportar los costos del sistema de planificación de recursos empresarios (ERP, según sus siglas en inglés) SAP hizo que lo reemplazáramos hace un año por la solución nacional GACI".

Con un parque de 120 PC, 10 servidores que corren el sistema operativo windows Server 2003 y tres servidores AS/400, de IBM, manejan un presupuesto de IT que equivale al 1,5% de la facturación de la empresa. Con aproximadamente 100 empleados en el área administrativa, y 800 personas que realizan tareas de empaque, chacras y aserraderos, entre otras, la empresa tiene una sede en Buenos Aires. Pero desde Villa Regina (Río Negro) manejan la administración central y los sistemas.

Las prioridades tecnológicas para este año pasan por completar la migración de los sistemas estratégicos de las viejas pantallas verdes de IBM al sistema JAVA Win.

Al tratarse de un nicho tan específico, las soluciones existentes en el mercado son escasas; hace 20 años que Moño Azul desarrolla y actualiza sus sistemas estratégicos, como son producción de chacras, plantas de empaques, distribución y facturación. "El resto no es estratégico para nuestra actividad y existen buenas soluciones en el mercado", precisó Millán.

La expansión que vivió el rubro textil obligó al fabricante de ropa para bebes y niños, Mimo & Co, a implementar hace unos años el software Lince Indumentaria –del proveedor local Zoologic– orientado exclusivamente a ese mercado y que permite seguir toda la operatoria del negocio, desde la producción, hasta la comercialización, gestión de puntos de ventas y depósitos para hacer frente a este crecimiento.

La empresa tiene 26 locales propios y más de 100 franquiciados, y cuenta con cuatro personas que dan soporte interno, mientras que la gerencia de sistemas la tercerizaron.

Martín Guido, gerente de sistemas externo, dijo que "para la administración y cobranza tenemos la última versión de Buenos Aires Software, que corre sobre la base de datos SQL, de Microsoft, en un servidor HP con Windows 2000 Advance Server, como sistema operativo".

En la fábrica del barrio de Paternal cuentan con aproximadamente 100 PC, y una como mínimo en cada local.

"El esquema es muy sencillo y por eso no contamos con un presupuesto de tecnología fijo, sino que se pauta según las necesidades del momento", especificó Guido. Si bien la cantidad de pymes constituye un atractivo universo para cualquier proveedor de tecnología, su diversidad y las diferentes prioridades a la hora de invertir en sistemas pone una barrera para que fabricantes y proveedores puedan ofrecer sus soluciones.

La falta de crédito y otras herramientas financieras son unos obstáculos que deben superar para continuar en carrera.

"Con IBM pasamos del leasing a comprar directamente los equipos por la falta de financiación. En el caso de Siemens, teníamos alquiladas las tres centrales telefónicas y las compramos por el valor residual. La financiación existe, pero es cara y escasa", comentó Millán, de Moño Azul.

"Los proveedores tienen buenas intenciones, pero no se traducen en soluciones concretas. Deberían dar financiación para poder incorporar tecnología en tiempo sin tener que hacer un gran desembolso inicial. Cuando se piensa en implementar un software hay que pensar en modificar el hardware, porque no tenemos montado un gran centro de cómputos", se queja Guido. En Mimo optaron por adquirir equipos IBM o HP, por varios motivos: incluyen el software, están probados y tienen garantía on site, pero deben aprovechar las ofertas del momento, ya que la compra es muy acotada. "Desde hace dos años no incorporamos clones y nos dio buenos resultados", agrega.

Obviamente, el recambio tecnológico y el volumen que manejan les impiden pelear sus precios con los vendedores, conseguir descuentos por cantidades o llamar a una licitación para escuchar las propuestas de varios oferentes.

Néstor Stuchi, encargado de sistemas de Ruibal Juegos, la empresa que hace 35 años se dedica a la comercialización de juegos de mesa –entre ellos Trivial, Pictionary, Ludo y Batalla Naval–, no pensó en llamar a un fabricante a la hora de cambiar sus equipos. Actualmente cuentan con una red formada por 15 PC conectadas a un servidor, todos clones.

A principios de 2004 se renovó el sistema operativo sobre el que corren los equipos, se pasó de NetWare 5.0, de Novell, a Windows 2000 Server, ya que migraron hacia la última versión del sistema de recursos empresarios Tango, la 7.5 que no soporta Novell. Para ello cambiaron un servidor HP que les quedó chico y optaron por un clon.

"No contamos con un presupuesto para el área sino que se asignan recursos económicos según las necesidades que surjan", afirma Stuchi.

La conexión importa

El auge de Internet y la conectividad también fue ganando terreno. Las soluciones adaptadas para este mercado les permiten ahora contar con conexiones permanentes a precios accesibles.

La encuesta de la UNGS revela que "se hallan ampliamente difundidas las nuevas herramientas de comunicación, aunque su uso real e incluso los objetivos que llevaron a incorporarlas limitan en muchos casos su impacto potencial".

El 96% de las pymes encuestadas cuenta con acceso a Internet y más del 75% de los empleados del área de gestión y administración posee cuentas personales.

En Mimo dieron de baja una conexión con enlaces punto a punto entre la fábrica y cada uno de los locales y se adhirieron al servicio de cable módem de FiberTel de 512kbps.

En Rubial Juegos cuentan con conexión inalámbrica provista con Millicom de 512kb. Por su parte, Moño Azul negoció recientemente de forma exitosa el abono de mantenimiento con Telefónica, ya que tenían un contrato de transmisión de datos entre Buenos Aires, Villa Regina (Río Negro) y Vista Alegre (Neuquén), con un servicio Frame Relay.

Si el viento económico sopla a favor y las exportaciones continúan su ritmo creciente, el tiempo de nuevas inversiones tecnológicas se aproxima. El momento del recambio está cerca y las oportunidades de incorporar nuevas herramientas también. Sólo habrá que ponerse de acuerdo con el idioma para que haya coincidencia de criterios y posibilidades financieras para dar el salto.

Por Ricardo Sarmiento Para LA NACION

En números

Las pymes invierten cerca del 1,2 por ciento de su facturación en tecnología.

La mayor parte, el 78%, está destinada a equipamiento y sistemas para el área de gestión, con un impacto limitado en la producción.

La demanda de soluciones a medida y el escaso acceso al financiamiento son las claves que dificultan la modernización de las pymes.

Crece el grado de innovación

Según el indicador de innovación tecnológica (Inist), del centro de Estudios Avanzados de la UADE, la innovación tecnológica en la Argentina creció un 12,7% en el último año. El índice, hecho por primera vez, muestra el grado de flexibilidad de la Argentina para adaptarse a los cambios tecnológicos. Tomando como referencia el primer trimestre de 2003 en relación con 2004, el Inist muestra una tendencia creciente, con una suba del 12,7 por ciento. Este índice, que elabora el área de Ingeniería y Ciencias Exactas que coordina Enrique Sicre, se realiza tomando en cuenta cuatro indicadores parciales: el comercio exterior y la inversión en producción (que representa el 30% dentro de la medición), la infraestructura de pymes y grandes empresas (otro 30%); la conectividad tecnológica, es decir, el acceso a telefonía móvil y fija, el uso de Internet y los servicios de banda ancha (20%), y la actividad en ciencia y tecnología, es decir, el presupuesto general de investigación científica, la productividad y las patentes que se registran en el país (20%). Sicre señala que entre los factores que más incidieron en este crecimiento está el incremento de las exportaciones de las pymes con mayor valor agregado, una ligera recomposición de las exportaciones orientadas a dar prioridad a manufacturas en lugar de productos primarios, la puesta en marcha de programas de calidad en las empresas, la sustitución de importaciones y una mayor actividad en ciencia y técnica.

Martín Guido, de Mimo & CO. “Los proveedores tienen buenas intenciones, pero no se traducen en soluciones concretas www.mimo.com.ar

José Luis Millán, de Moño Azul: “La financiación existe,pero es cara y escasa”. www.mercadocentral.com.ar

Néstor Stuchi, de Ruibal Juegos “No contamos con un presupuesto para el área” www.ruibalgames.com.ar

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