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Agroemprendedores

Ranas toro, una alternativa exótica

Economía

Se estima que la inversión necesaria para la cría de estos animales es de $ 150.000

Por   | LA NACION

 
 

Francisco Arenaz se dedica a la que, tal vez, sea la más exótica de las producciones no tradicionales: la ranicultura, una actividad que se introdujo en la Argentina a mediados de los 80, decayó en los 90 y hoy, tras la devaluación, se presenta como una opción rentable.

En el país de la carne de vaca, el trigo y, desde hace unos años, la soja, no deja de ser raro que alguien se dedique a la cría de ranas. Más precisamente, ranas toro (Rana catesbeiana), que son las que más rápido crecen en cautiverio. "Mi padre empezó con esto hace diez años, pero lo tomaba más como un hobby. Cuando falleció, hace cuatro años, yo me puse al frente del emprendimiento, cambié la orientación y lo hice más productivo", cuenta Arenaz, que tiene su criadero a 10 kilómetros de Bahía Blanca.

Según este veterinario de 38 años, lo primero que se debe tener en cuenta es la comercialización. "Empecé a buscar compradores en Internet y descubrí que el mercado interno estaba desabastecido", dice Arenaz, que coloca 1000 kilos de carne por año en restaurantes y pescaderías locales.

Solucionado ese punto, es posible organizar los demás aspectos, como el método de cría y la extensión del criadero. Existen dos formas de producción: ciclo completo, en el que hay que contar con reproductores, piletas para renacuajos y sector de engorde (que puede ser en piletas o en bandejas), o directamente engorde, en el que se compran ranas chicas y se las engorda seis meses, hasta llegar a los 200 gramos (peso ideal para la faena).

Para las instalaciones "se necesita un terreno no inundable, de una extensión aproximada de media hectárea y con disponibilidad de agua dulce y potable". La temperatura del agua es clave, ya que por tratarse de animales de sangre fría, necesitan un clima cálido, "por eso, cuanto más al norte se está, mejor". Aquí, Arenaz tuvo un punto a favor: a pesar de su ubicación, Bahía Blanca posee surgentes naturales de agua caliente "que permiten ahorrar costos en calefacción".

Inversión y cuidados

La inversión necesaria para el sistema de ciclo completo es de aproximadamente $ 150.000, que incluye la compra de reproductores y todas las instalaciones. En el caso de engorde, se necesitan unos $ 100.000 para comprar las bandejas y 60.000 ranas, cantidad mínima para obtener un retorno en el corto plazo (de 18 a 24 meses).

La alimentación es simple, puesto que sólo se utiliza alimento balanceado especial para este tipo de animales. El mayor obstáculo de esta actividad es la mortandad que se produce en la etapa de cría, en la que se pierde el 50% de los ejemplares. Además, se requiere mucho cuidado en su higiene y en su clasificación por tamaño, "porque son carnívoros y si se junta a los grandes con los chicos, se comen entre ellos". Entre las enfermedades que padecen, se destaca la comúnmente llamada "pata roja", una infección que se produce cuando la rana se lastima al golpearse en el borde de cemento o al ser mordida por otra.

Al margen de estos inconvenientes, la rana toro presenta dos ventajas fundamentales: no es atacada por pestes devastadoras y no transmite sus enfermedades al hombre. "Esto es muy beneficioso para su comercialización", destaca el emprendedor.

A pesar de la gran demanda mundial, esta carne todavía no se exporta por falta del volumen requerido. "Para eso, sería necesario que se unieran varios criaderos", concluye Arenaz.

Carne sana y bien cotizada

  • La carne de rana, de color blanco, baja en calorías y en sodio, con muy poca grasa y un 0,03% de colesterol, ha sido siempre un plato destinado a paladares exigentes y bolsillos abultados. En el mercado interno, el kilo oscila entre los 30 y 35 pesos (su precio internacional es de US$ 15) y para obtenerlo "se necesita faenar 10 animales, ya que de los 200 gramos con los que llegan a la faena, sólo se aprovecha la mitad". En la Argentina, donde más se demanda es en Capital Federal, Mar del Plata, Rosario, Córdoba y la zona turística de la Cordillera. Los mayores importadores mundiales son EE.UU., Francia, Bélgica y Holanda.
Para mayor información: 0291-155021193; página web: www.casaderanas.com.ar .
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