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Planean convertir el velódromo en un paseo de usos múltiples

Tendrá un playón para espectáculos y recitales, áreas verdes y un gimnasio

Lunes 15 de noviembre de 2004
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LA NACION

Después de años y años de indecisión, parece que el predio donde está el velódromo de la ciudad de Buenos Aires, en el parque Tres de Febrero (Palermo), finalmente tendrá un destino mejor que el abandono. Un proyecto del gobierno porteño intenta convertirlo en un espacio público de usos múltiples.

La iniciativa busca que el complejo –de siete hectáreas– pueda ser usado para hacer recitales y espectáculos culturales, como paseo y hasta para escalar.

El proyecto, que requiere de una inversión de 17 millones de pesos, será enviado esta semana al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para que evalúe la propuesta y defina su financiación.

Las actuales instalaciones –irrecuperables, según un estudio del Centro Argentino de Ingenieros– serán demolidas y se hará un trabajo en los suelos con el fin de que los vecinos puedan disfrutar de un nuevo espacio verde.

Así lo explicó a LA NACION el arquitecto Mederico Faivre, coordinador proyectista de la obra. “Es una iniciativa que intenta recuperar el carácter de espacio verde que este predio tenía e incluirlo, de esta manera, en un corredor verde con los espacios que lo circundan”. Una vez demolida la infraestructura actual, ni uno solo de esos escombros saldrá del predio, situado en la avenida Figueroa Alcorta y Belisario Roldán.

"Servirán de base para la construcción de los edificios y las terrazas que tendrá el nuevo parque", continuó Faivre.

Los edificios de los que habla el especialista son un gimnasio con seis aulas para ser utilizado por los colegios primarios y secundarios de la Capital, tres módulos de baños públicos y vestuarios para los vecinos que corren y circulan en bicicleta por la zona, un restaurante, y una tribuna con un playón multipropósito con capacidad para 9000 espectadores.

"Lo más importante para destacar es que este espacio verde que será recuperado está totalmente diseñado y pensado tanto en el aspecto urbanístico como en el ambiental", dijo Eduardo Epzsteyn, secretario de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, encargado de monitorear el proyecto.

Del ciclismo al tango

En sus orígenes, el velódromo cobijó pruebas ciclísticas y deportivas por la tarde y fue lugar de cita tanguera por la noche.

Las estructuras de hormigón serán transformadas en terrazas jardín que harán las veces de paseo y de lugares de observación del paisaje; estarán unidas por una pasarela con una glorieta que los vinculará, similar a las que hay en El Rosedal, de Palermo.

"El parque está diseñado para permitir la entrada del público durante todo el día. Incluye un corredor y bicisendas que se conectan con el sistema que allí existe".

"Se pretende que el parque sea protagonista", agregó Faivre, que diseñó el proyecto junto con los arquitectos Mónica Roman y Marcelo Izraelewich, y con un equipo multidisciplinario, integrado por 20 personas.

"Las terrazas actuarán como áreas tranquilas y quedarán como incrustadas en el paisaje. Tendrán un corte escalonado que acompañará la pendiente del suelo y las ramblas-jardines se suman a la configuración del parque metropolitano", completó el arquitecto.

Acceso público y gratuito

El predio será de uso gratuito y de acceso público durante toda la semana.

Estará enrejado para evitar el vandalismo y sólo permanecerá cerrado, con vigilancia, durante la noche.

Para recuperar los suelos, se plantarán árboles y se diseñará un sistema para aprovechar el agua de lluvia.

Según establece el proyecto, los vehículos no podrán ingresar en el predio; habrá un área perimetral reservada que se complementará con el estacionamiento del Hipódromo de Palermo.

"Su diseño será moderno y funcional, y tendrá en cuenta los niveles de ruido para evitar perjudicar el medio ambiente y al resto de los visitantes del parque.

"Esta iniciativa, que será enviada esta semana al BID para su evaluación y financiamiento, ampliará las posibilidades de miles de familias de disfrutar de su tiempo libre en una ciudad más humana y preparada para pasear y disfrutar", opinó ante la consulta de LA NACION el jefe de gobierno, Aníbal Ibarra.

El parque también contará con una palestra para quienes quieran escalar.

Lo único que se conservará del actual velódromo son los dos arcos de acceso, que serán revalorizados por un equipo especializado en patrimonio.

Siete años cerrado y abandonado

El velódromo, que funciona en el parque Tres de Febrero, fue inaugurado por el presidente Juan Domingo Perón, en ocasión de los Juegos Panamericanos de 1951.

En 1991, durante la intendencia de Carlos Grosso, se otorgó en concesión el complejo, que incluye al Campo de Golf y al velódromo, a la firma Asesores Empresarios SA.

Pero, en 1997, el gobierno porteño anuló dicha concesión porque se comprobó que había existido un proceso de selección irregular y porque la concesionaria no había cumplido con las obras pactadas.

El Campo de Golf volvió a funcionar, pero el velódromo continuó abandonado.

En 1998, la Asociación Argentina de Tenis (AAT) presentó ante el gobierno porteño un proyecto para convertir el lugar en un centro nacional de tenis.

En un principio, las autoridades mostraron interés en la propuesta. Pero, después de varias idas y venidas, el proyecto quedó en la nada. Hasta hoy, sigue cerrado.

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