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"El expreso polar": un cuento que se mueve

Espectáculos

El film navideño que protagoniza Tom Hanks y que se estrenará el jueves, aparece dibujado como un antiguo libro de relatos para niños

Por   | LA NACION

LOS ANGELES.- Cada escena y cada plano de "El expreso polar" parecen ilustraciones realizadas para atrapar al espectador sensible a las imágenes bellas y a las historias plenas de mensajes positivos que, en este caso, giran en torno al cuento que creó el ilustrador y escritor Chris van Allsburg sobre un chico que emprende la aventura de su vida viajando a bordo de un tren que lo llevará al Polo Norte para disipar sus dudas sobre la existencia de Papá Noel.

Aunque la película, que se estrenará el jueves en la Argentina, no consiga hacer cambiar de idea a quienes no crean en Santa Claus, lo que seguro logrará es convencer a todos sus espectadores de que en el cine todo es posible, hasta que Tom Hanks pueda interpretar a un chico de menos de 8 años subido al tren del título. Y no sólo eso.

El actor de "Filadelfia" interpreta a cinco personajes centrales para la historia: al chico, su padre, al conductor del expreso, a un vagabundo y a Papá Noel. Claro que, en realidad, lo que se ve en pantalla son los movimientos de Hanks y, en algunos casos, su cara o una versión dibujada de ella. Pero "El expreso polar" no es una película animada y tampoco un film tradicional realizado en escenarios naturales. Es otra cosa, algo que el propio Hanks y el director Robert Zemeckis (de "Volver al futuro") se propusieron explicar a un grupo de periodistas sentados en el Steven J. Ross Theater ubicado en el corazón de los estudios de Warner Brothers, en Hollywood.

"Hace tres años, Tom (Hanks) me envió este libro, «El Expreso Polar» con una nota pegada que decía: «¿Qué te parece esto, Bob?» Y yo miré estas pinturas y pensé: «Son geniales pero ¿ cómo haces una película con ellas?»", cuenta Zemeckis junto a Hanks, estrella y productor del film. Las dudas del director, experimentado en la tarea de contar historias con efectos especiales ("Forrest Gump", "La muerte le sienta bien" y la trilogía de "Volver al futuro", entre otras), tenían que ver con la esencia del libro, que, más allá de las palabras, reside en las ilustraciones de una Navidad blanca anclada en los años 50.

Desde un comienzo actor y director acordaron que esas bellas pinturas que Van Allsburg había creado para convertirlas en un clásico de las Navidades norteamericanas no se trasladaban al lenguaje de los dibujos animados. "La animación estaba descartada y hacer una película a la manera tradicional, con actores y escenarios reales, tampoco era fiel al espíritu del libro. Además nos hubiera costado mil millones de dólares hacerla. Así que se nos ocurrió usar este proceso que se llama «captura de la actuación»", detalla el director de "¿Quién engañó a Roger Rabbit?"

Actuar con sarampión

Las luces del cine se apagan. Hanks y Zemeckis se retiran un momento del escenario y en la pantalla aparece la imagen del actor con lo que parece ser un severo caso de sarampión. Cientos de puntitos, 152 para ser exactos, tapizan la cara de Hanks, que está vestido con un traje de neoprene como el de los surfistas. Con ese extraño aspecto, en un estudio pelado, actúa la primera escena de la película: el momento en que el niño se levanta de la cama para comprobar si Papá Noel ya pasó por su casa. Las luces se encienden y Hanks bromea: "Y ese fue «El Expreso Polar». Bueno, no. Les voy a explicar a lo que Bob [Zemeckis] se refiere con «captura de la actuación». Esta técnica empieza con el escaneo del cuerpo del actor; esos datos se ingresan en computadoras que ponen las imágenes en movimiento. Después el actor, en este caso yo, se pone un traje apretadísimo, lleno de sensores que parecen pequeñas perlitas o lunares. Con ese traje puesto actúa su papel en un escenario gris, vacío. No hay puesta de luces ni cámaras moviéndose por el set. La actuación es captada por varias docenas de cámaras infrarrojas suspendidas de una parrilla que rodea los cuatro lados del estudio. Las cámaras toman la luz reflejada por los sensores y envían esa información a las computadoras, donde es integrada con la información anterior para construir digitalmente sets tridimensionales. Una vez que eso está listo el director de fotografía puede manipular digitalmente una cámara virtual por ese set como si se tratara de un escenario real", explica Hanks como si fuera un verdadero experto en el tema.

Si con el personaje de Gollum en "El señor de los anillos" se había utilizado la captura del movimiento para prestarle al personaje los movimientos del cuerpo de un actor, en este caso a esa posibilidad se le agregan las expresiones faciales y eso marca la diferencia con todo lo que se hizo antes en el cine. Si Hanks levanta una ceja, el Papá Noel, encerrado en la computadora del diseñador de producción, también lo hará. Si el actor sonríe, el chico también mostrará los dientes.

"Lo que logra esta técnica es utilizar eso que se le ocurre al actor cuando interpreta que al animador nunca se le habría pasado por la cabeza. Lo que sucede detrás de sus ojos. Todo lo que Tom [Hanks] hace es único y le aporta a esta entidad virtual creada por computadora emociones humanas", se entusiasma Zemeckis.

Más allá de que la tecnología haya permitido que un actor pueda interpretar a cinco personajes tan diferentes en aspecto y edad, lo cierto es que para Hanks el desafío estuvo en hacer creíble que su cuerpo de 48 años es tan flexible como el de un chico de 8 años.

"Los actores pocas veces tenemos la posibilidad de aceptar un papel y decir: «Estoy interpretando a un niño de 8 años que viaja en un tren hacia el Polo Norte». La idea era intentar mantener cierto grado de inocencia, pero sobre todo la curiosidad y el miedo que se siente en la infancia. Fue el trabajo más divertido que hice en mucho tiempo. Interpretar, con los otros actores adultos (Nona Gaye, Peter Scolari y Eddie Deezen), a estos chicos implicó para nosotros olvidarnos de un montón de cosas que sabemos como adultos y meternos en el ambiente de recreo que armó Bob [Zemeckis] en el set", cuenta Hanks.

Claro que ésta no es la primera vez que el actor más querido de Hollywood interpreta a un chico encerrado en el cuerpo de un adulto. Ya lo hizo hace 16 años en "Quisiera ser grande". Aunque aquella vez el chico en cuestión estaba más cerca de la rebeldía adolescente que de creer en Papá Noel.

"En «Quisiera ser grande», el personaje tenía 13 años y le pasaban cosas distintas de las que le suceden a un chico de 8. Mis hijos ya pasaron por esas dos edades y puedo decir que son muy diferentes. El de 8 años tiene mucha menos astucia que el de 13 años y eso marca una diferencia en la interpretación", aclara el actor de "La terminal".

Como en el teatro

Hanks está acostado en una cama que sería la envidia del más ascético faquir, hecha con lo que parecen los enrejados metálicos de un balcón. La acción comienza: el actor se levanta, corre hacia el medio del estudio, oye un sonido que no suena para nadie más que para su imaginación y se dirige hacia unos escalones, también metálicos, que conducen a ninguna parte. Si no se tratara de la filmación de una película hecha gracias a tecnología informática de última generación, bien se podría pensar que el actor está ensayando para una obra de teatro vanguardista.

"Hacer este film fue muy parecido al tiempo que pasé actuando en teatro en la universidad. Todo el asunto fue como un largo proceso de ensayos. Actuamos en una atmósfera de improvisación muy intensa. La diferencia con el teatro fueron las computadoras y las cámaras conectadas a ellas que estaban funcionando todo el tiempo. Podíamos repetir la escena cuantas veces necesitáramos hacerlo hasta estar contentos con el resultado, como en los ensayos teatrales", cuenta Hanks.

Cada escena de "El Expreso Polar" parece una versión de un cuadro navideño de Norman Rockwell. Una imagen que rememora un pasado más ideal que real, gracias a una tecnología llegada desde el futuro posible de la industria del cine. Al menos de una parte de ella.

"Siempre habrá películas cuyas historias deban ser animadas, otras que deban contarse a la manera tradicional y otras que no se harán en ninguna de las dos maneras. Ahora tenemos una nueva forma de hacerlas, si es que la historia lo requiere. No hay ninguna razón para hacer un film como "Río Místico" con esta nueva técnica. En Hollywood, hay pilas de guiones cajoneados que leés y te preguntás cómo se verán en pantalla. Ahora, con esta técnica podés dejar andar tu imaginación tan rápido y lejos como quieras", dice Zemeckis, que junto a Tom Hanks hizo exactamente eso y el viaje los llevó hasta la puerta de Papá Noel en las heladas tierras del Polo Norte.

Hollywood en castellano

  • Además de interpretar a cinco personajes, Tom Hanks también es el narrador de la historia. Claro que su voz sólo podrá escucharse en algunas funciones. "El Expreso Polar" se estrena con 77 copias dobladas al castellano y sólo seis subtituladas. Los que vean la película en su versión subtitulada reconocerán otra voz además de la de Hanks. Steven Tyler, el cantante de Aerosmith, prestó su cuerpo y su voz al líder de una banda de elfos que interpreta una canción en una escena clave de la película.

En cifras

  • 1985: año de publicación del libro.
  • 2: son los films que Zemeckis y Hanks compartieron ("Forrest Gump"y "Náufrago").
  • 93 millones costó la película.
    • 152 sensores tuvo Hanks en su cara durante la filmación.
    • 18 son las páginas que tiene el libro original.
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