La integración regional
No se esperan avances en la cumbre del Mercosur
Está pendiente la discusión sobre comercio e inversiones
Por Alejandro Rebossio | LA NACION
Los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, deberán afrontar una vez más la discusión política sobre los conflictos comerciales entre ambos países en la cumbre del Mercosur, que comenzará pasado mañana en Belo Horizonte y finalizará en la vecina ciudad de Ouro Preto.
Sin embargo, quedará para el mes próximo el debate técnico sobre las reformas del bloque que propone la Argentina: la creación de la figura de salvaguardias para limitar importaciones que dañen la industria local, la equiparación de las ayudas públicas a la producción y una política común para atraer inversiones multinacionales.
Brasil pretendía que, a 10 años del tratado de Ouro Preto, que hizo pasar al Mercosur de una zona de libre comercio a una unión aduanera, se firmara un Ouro Preto II basado en la creación de instituciones del bloque, una de las carencias para su consolidación. Pero el nuevo pacto se pospondrá porque la Argentina instaló el debate respecto de las reformas que hacen al comercio y la inversión.
En la colonial Ouro Preto sólo se tomará la llamada "foto de familia" de los presidentes y la cumbre en sí se celebrará en Belo Horizonte, con más capacidad hotelera para albergar una reunión con representantes de 11 países. Estarán los presidentes de los otros dos socios plenos, el paraguayo Nicanor Duarte y el uruguayo Jorge Batlle, en su despedida, dado que en marzo próximo deja el poder. También asistirá el vicepresidente electo de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, y los jefes del Estado de los tres países asociados (que no integran la unión aduanera): Bolivia, Chile y Perú.
Interesados en asociarse
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, asistirá a la cumbre para formalizar su incorporación como asociado al bloque, según el subsecretario brasileño de América del Sur, Luiz Filipe de Macedo Soares. La asociación de Venezuela depende de la protocolización del tratado de libre comercio (TLC) entre Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN, que agrupa a Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela), proceso que comenzó hace dos meses, pero aún no finalizó.
Otro país pedirá sumarse al bloque como socio: Ecuador. Por eso asistirá su presidente, Lucio Gutiérrez. Por lo tanto, Colombia será el único país sin intención de integrarse en el Mercosur, la estructura concreta sobre la que podría desarrollarse el nuevo proyecto de Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN).
El presidente de Panamá, Martín Torrijos, también viajará a Brasil para expresar su intención de sumarse al Mercosur. En junio pasado lo hizo México, que es candidato a asociarse, pero primero debe negociar un TLC con el bloque.
Macedo Soares dijo que el Mercosur y el país de América del Norte podrían comenzar a conversar el año próximo sobre ese pacto. A la cumbre de esta semana comparecerá el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, que compite con el ministro del Interior chileno, Miguel Insulza, por la conducción de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En la cumbre, el Mercosur concluirá la negociación del acuerdo con India y la unión aduanera de Africa del Sur (Sudáfrica, Botsuana, Lesoto, Namibia y Suazilandia), según Macedo Soares. Sin embargo, el subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, admitió en las últimas horas que el pacto con India podría volver a posponerse, después del primer fallido intento de junio pasado.
Sigal confió, en cambio, en que se firme un acuerdo para eliminar progresivamente la doble cobranza del arancel externo común (AEC) a productos que entren en el bloque por un país socio y después pasen a otro. Esta es una condición indispensable para que exista una verdadera unión aduanera y además constituye una de las exigencias de la Unión Europea (UE) para establecer una zona libre comercio con el Mercosur.
En la cumbre se analizarán las perspectivas de la reunión ministerial birregional de marzo próximo para reanudar la negociación de un acuerdo que debía haberse cerrado este año. Kirchner, Lula, Duarte y Batlle, sus cancilleres y ministros de Economía, discutirán la conformación de un fondo de US$ 80 millones anuales para financiar, a partir de 2006, las instituciones del bloque y el desarrollo de las zonas deprimidas, entre otras cuestiones. .
