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Rosca de Reyes

Domingo 02 de enero de 2005

(Ingredientes para 2 roscas grandes o 3 medianas)

Esponja Harina 250 g Leche 140 cc Miel 30 g Levadura 25 g

Masa Harina 000 750 g Levadura 40 g Leche 150 cc Huevos 3 Esencia de vainilla 1 cucharadita Ralladura de 1 limón Azúcar 200 g Manteca 200 g Mermelada de damasco

Foto: Alfredo Willimburgh

Esponja: disuelva la levadura en la leche junto con la miel e incorpore la harina. Forme una pasta, tape el recipiente con un lienzo y deje descansar el fermento durante 2 horas. Masa: tamice la harina en forma de corona sobre la mesada. Disuelva los 40 g de levadura en los 150 cc de leche. Coloque en el centro los huevos, la vainilla, la ralladura de limón, el azúcar, la manteca y la esponja. Agregue de a poco la leche con la levadura y tome la masa desde el centro hacia afuera hasta formar un bollo. Sobe la masa hasta que quede suave y elástica. Divida en 2 o 3 bollos y déjelos descansar hasta que doblen su volumen. Desgasifique la masa y dele forma de corona. Coloque las roscas sobre una placa enmantecada y déjelas levar nuevamente durante 40-60 minutos. Cúbralas con crema pastelera (ver receta) colocada en una manga con pico rizado, pinte con huevo y espolvoree con azúcar. Hornee a 170°C durante 35 minutos. Luego, píntela con mermelada de damasco y, si lo desea, decore con higos o frutas confitadas.

Crema pastelera Leche 1 l Yemas 6 Huevos 2 Azúcar 200 g Harina 120 g Esencia de vainilla a gusto

Hierva la leche en una cacerola. En un bol coloque los huevos junto con las yemas, el azúcar y la harina. Mezcle con un batidor de alambre. Incorpore la leche hirviendo y lleve al fuego nuevamente hasta que rompa el hervor. Enfríe en un baño de María inverso (agua con hielo) y agregue la esencia de vainilla.

Extras Tips

Esta rosca debe ser levada dos veces: la primera, cuando se realiza la esponja. La segunda, al hacer la masa. De esta forma se logra una mejor fermentación y calidad de miga

Recuerdo que de niña amasábamos con mi mamá una rosca. La noche previa a Reyes la dejábamos en un lugar de la casa junto con agua y pasto para los camellos. Al otro día, además de sorprenderme con los juguetes, a la rosca le faltaba una porción que se habían comido los Reyes, y los camellos habían hecho lo propio con el pasto y el agua

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