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Increíbles 8

Tras el Mundial realizado en la Argentina, estos atletas demostraron que se puede llegar bien alto con esmero y con un trabajo a conciencia; son los integrantes de Corredor Andino Neuquentur Argentina y AXN Nike

Viernes 31 de diciembre de 2004

Para quien aún no entiende cómo dos equipos argentinos se metieron sin pedir permiso entre los mejores del mundo después del extenuante Raid World Championship, vale un repaso que ayuda a saber que no había improvisados: se trató de seis hombres y dos mujeres que protagonizaron una excelente carrera. Pase y conózcalos...

Dueño de un excepcional sentido de la orientación que siempre le facilita las cosas a sus compañeros, Carlos Galosi (29 años) cerró un año descollante en el que no hizo más que confirmar todas sus cualidades. Elogiado siempre como el gran guía de trekking en cordillera que es, también se debería hacer inmediata justicia con otras de sus muchas cualidades: primero y principal, su fuerte compromiso con quienes corren a su lado. Da todo sin reclamar nada, total... ¿quién puede fallarle? Quizás, íntimamente, sabía que podía estar entre los diez de adelante, pero fiel a sus convicciones y a su respeto por el trabajo ajeno, no lo hizo público.

¿Qué se puede agregar de Gustavo Muñoz (27)? ¿Qué cosa no ganó aún? Cada vez que se lo llama para alguna consulta, su respuesta es sistemática: "Acá estamos, entrenándonos". Siempre tranquilo, poniéndole su mejor cara a las peores circunstancias. Desatendiéndose de los castigos climáticos, sin renegar si hace frío o si un diluvio azotó su San Martín de los Andes querido antes de salir a gastar zapatillas. Con el profesionalismo tallado en la piel, ese que lo hace más fuerte en los momentos más duros. Así es Muñoz, inagotable, pura entereza, atendiendo a su interlocutor tras una carrera como si recién se levantara, aunque su cuerpo embarrado y golpeado denunciara lo contrario. Fue a quien le cupo la tarea de ir inflando el bote pinchado que les tocó en medio de un huracán. Lástima ese final reglamentario que tiró por la borda tanta dedicación...

Mercedes Sahores (30) tiene un temple especial que parece multiplicarse cuando actúa para "su" Corredor Andino, como si sacara de sus entrañas un plus para empujar más arriba a los suyos. Lo demostró en la zona de Laguna Verde, cuando se vio aquejada por retortijones en el estómago y siguió porque su dignidad y la de su equipo -en pleno ascenso a los puestos de adelante-, así lo reclamaba. Siempre avanzando, peleándole a la deshidratación, a la hipotermia, a lo que se presente... No era ilógico, entonces, un puesto de adelante. Y cumplió el objetivo.

Llegamos al Gurí Jorge Aznarez (38). Uno no puede arriesgarse a decir con que matemática exactitud conoce las montañas, volcanes, ríos y lagos de nuestra Patagonia. Siempre orientado por naturaleza, es guía y punta de lanza por convicción, conocedor de los más ignotos detalles de la geografía y un abrecaminos al que siempre se verá reconcentrado en competencia. Por eso resultó un poco irónico que un corredor de sus características tuviese que estar dando explicaciones a un jurado sobre el plug-in y el plug-out de un puesto de control. La medida que se tomó sobre su team podrá discutirse de aquí a la eternidad, pero tenga quien tenga razón, se puede aseverar que (más allá del resultado) este luchador de la naturaleza brilló otra vez en su casa.

Por allí anda el Mono Fernando Soria (32), otro insobornable gladiador de montañas y ríos, al que uno recuerda emerger triunfante del Lácar cuando con convicción su team ganó el Desafío de los Volcanes 2004, dejando a muchos extranjeros de gran nivel fuera de combate. La tan conversada confusión del PC 41, torpemente, intentó restarle protagonismo a un deportista que no hizo más que refirmar sus virtudes y su fuego sagrado presto a emerger en cualquier circunstancia. Otra vez, a fuerza de ser reiterativos, caemos en ese polémico final.

Ignacio Di Lorenzo (27) sabe lo que es la fuerza de voluntad y conoce muy íntimamente la receta para aguantar los golpes, vengan como vengan. Por momentos, al verlo en carrera, daría la impresión de que si un camino se corta con una muralla, él es capaz de derribarla y seguir. A sus compañeros de ruta los apoyó con lo de siempre, lo que mejor le sale: la inconmensurable entrega. El Rata es un monstruo en el mountain bike, pero también se adapta sin protestar a las demás disciplinas porque en su diccionario no figura la palabra imposible y porque jamás conjugaría el verbo abandonar. ¿Puede sorprenderse alguien, entonces, si su equipo está entre los primeros seis de una competencia, por más alto nivel que ésta tenga? Definitivamente no.

Nadia Michel (24) anticipó que el AXN Nike iba a estar entre los cinco primeros. Y lo que sonaba a utopía más que a objetivo se cumplió en la práctica, al menos hasta el veredicto final de los jurados. Hoy, a la distancia temporal que impone el calendario entre el día que terminó la carrera y estas horas, no debe entender cómo lo hizo. Pero, "detonada" (como la calificó Aznarez) y todo, siguió siempre. A fondo o con lentitud, pero siempre empujada por ese corazón que tiene y que figurativamente es bastante más grande que la geografía que intenta conquistar. Su amor incondicional por lo que hace la llevó al final y le alcanzó para demostrar que está para más.

Germán Roberts (29) fue el octavo héroe. Ausente la cuarta pata de Corredor Andino, Martín Paredes (lesión en una rodilla), a Loly no le tembló el pulso cuando tuvo que calzarse la camiseta de la Locomotora Patagónica y aceptó el desafío, que completó a tono con la exigencia y con el doble mérito de lograr una integración sobre la marcha de un team cuyos integrantes se conocen de memoria. ¿Qué hizo en la prueba? Refirmar el bien ganado prestigio de su apellido en carreras de expedición y tirar a la par con amigos con los que había compartido equipo en lugares tan exóticos como China o Borneo.

Ahí los tiene. Ocho atletas argentinos del más alto nivel que se enfrentaron a su mayor desafío. Y lo mejor es que a ninguno lo tapó el miedo escénico. Los ocho pusieron hasta lo que no tenían. Quiso el destino que unos celebraran y que otros aún mastiquen bronca por un desajuste reglamentario. Pero todos dejaron más que bien sentada la calidad de nuestro deporte aventura. De eso sí que no quedaron dudas.

DANIEL MEISSNER

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