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TORRES: casi con el cielo entre las manos

Urbanos, pero de cara al verde y con servicios impensados hasta hace poco, este año los rascacielos serán estrellas de la construcción

Miércoles 05 de enero de 2005

Con la reactivación de la construcción en los últimos dos años, los rascacielos recuperaron el protagonismo que en los años noventa tenían los countries. Si bien los desarrolladores no consideran que ambos sean competencia directa, es cierto que tuvieron que modificar algunas pautas para que vivir en las alturas de la ciudad sea nuevamente atractivo.

Así es que, actualmente, no alcanza con ofrecer el piso más alto. Las nuevas torres privilegian la rápida conexión con la vida urbana y al mismo tiempo, concentran una innumerable lista de servicios para garantizar la comodidad de sus habitantes de alto nivel adquisitivo: desde bodegas en los departamentos hasta microcines, desde minihoteles para servicio doméstico hasta talleres de mecánica ligera.

Insertadas en plena ciudad, la tercera prioridad de las torres resulta, paradójicamente, una manera de acercarse al verde: de cara al río o rodeadas de jardines, eligen congregar los servicios en los primeros pisos para privilegiar la vista de las unidades (que comienzan por encima del tercer nivel, con visuales amplias que evitan las columnas y destacan los cristales), o bien aprovechan su máxima altura para situar piscinas o amplios cuerpos vidriados a modo de miradores comunes, alivianando el esqueleto en el remate.

Perfil de Aqualina y sus estacionamientos automatizados internos, proyecto del estudio Mario Roberto Alvarez para la torre más alta de Rosario
Perfil de Aqualina y sus estacionamientos automatizados internos, proyecto del estudio Mario Roberto Alvarez para la torre más alta de Rosario. Foto: Gentileza Estudio Mario Roberto Alvarez

Aunque la zona con más rascacielos es Buenos Aires, la ciudad de Rosario no quiere quedar fuera del fenómeno. Así, en medio del boom del crecimiento económico, con 200 edificios en construcción, la empresa Oneto-Piedrabuena Developers SA lanzó la construcción de la torre más alta de Rosario, Aqualina, con 39 pisos y 120 metros. Para eso se contrató al estudio de Mario Roberto Alvarez y Asociados, que construirá la torre entre las calles San Juan, Alem y Avda. Libertad, con vista al río Paraná. "El edificio, de hormigón armado, mantendrá una volumetría racionalista sobria, característica del estudio", según la descripción del arquitecto Miguel Angel Rivanera.

Entre los pisos 1º y 7º, las plantas compartirán unidades de 3 y 4 ambientes de 310 m2, con 72 estacionamientos automatizados (que nacen desde la planta baja), que sólo necesitan una tarjeta de identificación, y posteriormente el

sistema acomoda el auto en la cochera correspondiente sin intervención humana. En los pisos superiores se proyectó un departamento por piso, de 4 y 5 ambientes, con family room, bodega, jacuzzi y vestidor. El piso 38 reúne la piscina cubierta con techo vidriado, el quincho-comedor y el spa. Desde esa planta se accede al solárium en la azotea, con jacuzzi colectivo.

Como countries

El barrio de Belgrano es uno de los que atrae mayor cantidad de torres. La bautizada Barrancas (11 de Septiembre y José Hernández), que desarrolla y proyecta Town House, se destacará con sus 28 niveles y 22 pisos, en un terreno de 4500 m2.

"La edificación se concibió con una visión estética que conjuga el mejor aprovechamiento de los espacios con la belleza de las formas, con un basamento en tres niveles con vista a los jardines", explica el arquitecto Sergio Waisman, director de la firma. En la parte alta del basamento se destaca el Puente, volumen prismático vidriado que lo atraviesa diagonalmente, soportado por dos muros revestidos de piedra, que hará las veces de galería de arte.

Cada planta tendrá tres unidades, flexibles en la distribución de ambientes. Pero lo que marca la tendencia es el espacio verde y los servicios: al aire libre habrá un jardín zen, canchas de tenis y basquet, quincho, y en el interior, habitación para invitados, piscina in-out y un health club. En el subsuelo, sala de ensayo y grabación, microcine y sala de juegos, mientras que el remate tendrá un prisma con 25 lámparas por lado y una terraza-pileta-mirador con vista al río.

Auge frente al río

Puerto Madero está en plena expansión y aprovecha los cristales en el cuerpo de los edificios, resaltando la vista al río.

Uno de los nuevos proyectos con piel de vidrio es Renoir Residencias de Altura: dos torres de 38 pisos cada una, en uno de los últimos terrenos de la zona frente al parque Mujeres Argentinas, con forma de abanico y orientación noroeste de 180º.

Este proyecto del estudio Robirosa-Beccar Varela-Pasinato Arquitectos, que comercializa Gloria Costantini, tiene como característica la flexibilidad de planta. "Son unidades de entre 140 y 220 metros que se pueden sumar y así formar pisos completos", cuenta Pasinato, dado que la estructura toma la espalda del edificio como perímetro, más un núcleo central donde se concentran los servicios y ascensores (seis preparados para carga de obra, con la excusa de posibles ampliaciones). Los departamentos no están atravesados por columnas, lo que permite reunificar el metraje de los tres volúmenes de la torre.

Como contrapropuesta de los que colocan sus servicios en la zona superior del bloque, Renoir tendrá el primer piso de vivienda en el tercer piso, o sea, a la altura de los árboles.

En el subsuelo, el hall de ascensores tendrá el mismo tratamiento de pisos, revestimientos e iluminación que la planta baja, pensando que los habitantes clásicos de estos edificios llegan en auto. Mientras tanto, el primer piso se aprovechará con una central de escaneo y distribución de correo; un gimnasio con pilates, una peluquería y un minihotel para el personal de servicio.

Por su parte ya asoma la silueta de una de las tres torres Le Parc, que desarrolla Raghsa con proyecto del estudio Aisenson, sobre el bulevar Azucena Villaflor al 500, con unidades de 2, 3 y 4 ambientes, al nivel de los grandes pisos de su homónima.

Con un fuerte acento en el paisaje circundante, las torres se apoyan en torno de una gran plaza y se comunican en el terreno a través de sus áreas de servicios: la piscina y su deck, la sala de rélax y un bar. El conjunto se estructura sobre tres áreas longitudinales y aterrazadas donde el pórfido patagónico conforma las entradas y los bloques de verde arman franjas escalonadas pensadas a escala urbana.

Ventanas de privilegio

Las vistas francas hacia el río y la ciudad son algunas de las características que comparten estos emprendimientos en altura. Desde el nombre mismo, Caputo SA desarrolló con esa intención El Mirador del Puerto, conjunto de tres torres unidas entre Juana Manso y Azucena Villaflor, en Puerto Madero. Este emprendimiento, de 32.000 m2, con proyecto del estudio Urgell-Penedo-Urgell, constará de tres torres de hormigón armado: Mirador del Río, del Puerto y del Sol (esta última, en el centro). Las dos primeras tendrán 26 niveles y 24 plantas con unidades de 3 y 4 ambientes, con dependencia; también habrá penthouses vidriados en los últimos pisos y un mirador vidriado en cada cuerpo. En tanto, la última tendrá 20 plantas con semipisos de 3 y 4 ambientes. Si bien la vista al verde fue su leit motiv, los servicios no se quedan atrás: spa, piscina climatizada, gimnasio, jaula de golf, sauna, dos SUM y Home Theater.

Soledad Aguado Fernando G. Caniza

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