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Seguridad: rigen nuevas normas para la habilitación de locales

Con el énfasis puesto en la prevención, se promueve el cumplimiento y control de las exigencias de diseño y construcción especificadas en el Código de Edificación; opinan profesionales y especialistas en el tema

Miércoles 19 de enero de 2005

Entró en vigor la nueva reglamentación para la habilitación de los locales de baile en la ciudad de Buenos Aires y, aunque estaba previsto el reinicio de las actividades ayer, continuarán cerrados porque la propia Cámara Empresarial de Discotecas reconoce que estarían en condiciones no más de diez locales. En rigor, se trata de reforzar los mecanismos de prevención, promoviendo el cumplimiento y posterior control de las normas de seguridad en el diseño y la construcción establecidas en el Código de Edificación, que a entender de las autoridades y los profesionales consultados, son claras, estrictas y están en el nivel de los países desarrollados.

Sin embargo, en el decreto N° 6 del Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad Autónoma, publicado en el Boletín Oficial el 7 de este mes, se reconoce que "resulta necesaria la adecuación razonable de las normas a las prácticas vigentes", y se explicita que en los locales de baile de clase C (discotecas) "no se permite la realización de espectáculos musicales en vivo", cosa que antes no se especificaba en el Código de Habilitaciones y Verificaciones.

Nuevas normas

Ahora, la revalidación de la certificación de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal será cada tres meses (era anual); se exige indicar la capacidad máxima de asistentes autorizada en su habilitación, en el frente del local y en cada uno de sus accesos (en carteles de no menos de 60 x 40 cm), y en toda publicidad (incluidas las entradas e invitaciones, que deberán estar numeradas de manera correlativa). Y ante un eventual siniestro debe existir un plan de evacuación suscripto por un profesional matriculado, con incumbencias en Higiene y Seguridad.

El Código de Edificación es una herramienta que debe ser utilizada siempre por los profesionales a la hora de proyectar, y está disponible para su consulta en las bibliotecas de entidades profesionales (SCA y CPAU) y de las universidades públicas y privadas. En el capítulo 4.7 están los requerimientos exigidos para los medios de salida en locales de distintos destinos; el capítulo 4.12, en cambio, se dedica a la prevención contra incendios según el tipo de uso, y se detallan los sistemas de extinción del fuego correspondientes. En locales de baile, cines y auditorios, se tienen en cuenta la resistencia de materiales estructurales y de cerramiento (disponiéndose valores de resistencia a la rotura por compresión, al impacto, a la tracción, y un valor máximo de conductibilidad térmica); los materiales y espesores de puertas; y la existencia de indicaciones de salida y luces de emergencia. Los medios de extinción (matafuegos, tanque de reserva para incendio con su sistema de bocas y mangueras, y rociadores) serán elegidos, en cantidad y tipo, en función de las dimensiones y características de los espacios.

Por su parte, el Código de Habilitaciones y Verificaciones indica en el artículo 10.2 las condiciones por cumplir por los locales con público, y específicamente los gastronómicos y de baile. Contempla medios de salida; alturas de mamparas; prohíbe la existencia de elementos que obstruyan la visibilidad de la salida desde cualquier punto del local, así como telones o bambalinas en casos en que se realicen representaciones, y hasta el ancho mínimo libre de pasillos entre hileras de mesas con sillas. Por cierto, los códigos no especifican qué materiales no se debe usar, pero indican las condiciones que deben cumplir los que se utilizan.

Peligro en el ambiente

Son los profesionales de la construcción, responsables del proyecto, la dirección de la obra y su habilitación, los que se hacen cargo de las fallas que ellas presenten. Entre ellos, no hay dudas acerca de lo que esta responsabilidad implica en la matrícula para con la sociedad en general.

Consultado por LA NACION, el arquitecto Ernesto Landi, asesor en habilitaciones del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), se remite a las normas vigentes. "Además de cumplir con los requisitos de materiales incombustibles o ignífugos -dice-, hay que ser estricto con las medidas para combatir el fuego. Hay locales donde la presencia de elementos combustibles es inevitable, como una mercería o los manteles de un restaurante. En estos casos, otro tema para destacar es la relación entre la ubicación de las instalaciones (eléctrica, de calefacción) y los elementos por exhibir o almacenar: una localización riesgosa puede favorecer un incendio."

La experiencia de profesionales que habitualmente presentan habilitaciones indica que, en los locales de baile, suelen aparecer materiales de ambientación altamente peligrosos no sólo por su naturaleza, sino porque cuelgan de los cielos rasos cerca de las instalaciones. Coincide en este aspecto el maestro mayor de obras Diego Kodner, consejero del Consejo Profesional de Ingeniería Civil (CPIC) e integrante de su Comisión de Habilitaciones, que comenta haber rechazado trabajos de habilitaciones por renuencia del cliente a remover elementos de decoración combustibles.

Es ésta una cuestión de ética profesional que enfatiza la arquitecta Liliana Girola, ex presidenta de la Comisión de Habilitaciones del CPAU, al comentar que "las reglamentaciones existen, sólo es una cuestión de cumplir con la higiene y salubridad: la falta de ventilación en un lugar de afluencia masiva también es grave; se debe respetar los coeficientes de ocupación tanto con respecto a los medios de salida como a la superficie interna para contener al público y al personal."

Dichos aspectos también son recordados por Kodner, que destaca la evacuación y, a esos efectos, el cumplimiento estricto de la ley de accesibilidad (962), tanto como de las de edificación y salubridad. "Al correcto dimensionamiento de puertas, pasillos rampa y escaleras se debe sumar el funcionamiento de generadores de energía, que permitan visualizar las señalizaciones para la evacuación", agrega Landi.

Nacional versus importado

Si bien la presencia de materiales que desprenden humo tóxico es relativamente nueva en la Argentina, dada la preeminencia de construcción tradicional y con materiales aprobados por el IRAM, como apunta Girola, cabe la acotación de Kodner de que "un material que no se inflama es siempre de baja toxicidad", y nuevamente hay que ajustarse a las normas.

No puede decirse que las normas no existan: sólo es preciso para los profesionales ceñirse a ellas e instar a los clientes a cumplirlas.

El arquitecto Jorge Labonia, especialista en instalaciones de seguridad contra incendios, opina que "las norma del gobierno de la ciudad están acordes con las internacionales y se actualizan permanentemente, pero la tecnología avanza más rápido que los reglamentos. Los medios para hacer un espacio seguro contra incendios están disponibles. Se puede resolver un local comercial, oficinas o un cine con elementos existentes en el mercado. Hay materiales locales para la construcción, pero para la decoración hay que importarlos y cuestan un poco más caros. Lo fundamental para tener en cuenta en un edificio comercial es disponer de suficientes salidas, señalización, sistemas de detección previa de humo y extinción de incendios (acá se exigen mangueras). Pero lo más importante es tomar conciencia de que la prevención y la seguridad deben formar parte de la inversión".

Marta García Falcó Con la colaboración de Fernando G. Caniza

Adaptarse, un desafío a conciencia

En la ciudad de Buenos Aires, la mayoría de los edificios de propiedad horizontal no tiene las escaleras en caja cerrada y con ventilación propia, como exige el actual Código de Edificación. Quiere decir que, si se produce un incendio en un piso bajo, las personas de más arriba tendrían que atravesar una gran humareda durante la evacuación, ya que el conducto actúa como una chimenea, literalmente. En muchos casos, como las reformas son imposibles o excesivamente costosas, se conceden modificaciones parciales sin sentido práctico (se agregan puertas que deberían estar cerradas, pero permanecen abiertas, o mangueras que no funcionan en paliers de dimensiones mínimas). Resultaría más lógico tratar de prevenir las consecuencias con sistemas de detección de incendios o conductos de extracción de humo efectivos, que ayuden a ganar tiempo. Y, por ejemplo, debería estar prohibida la venta de productos de electricidad no certificados -léase inseguros-, ya que tientan al que busca gastar menos. La seguridad no debe ser opcional.

Ignacio Aguirre

Pensar siempre en el usuario

"Algunas veces por ignorancia y otras por facilismo, lo cierto es que hay empresarios que gastan más en un mármol que en seguridad de sus locales", afirma el arquitecto Darío López, del estudio Arquitectónika. Pero agrega: "No obstante, en los dos últimos años creció la conciencia del emprendedor y del profesional acerca de los riesgos que implica no cumplir con el reglamento contra incendios. En realidad, la cuestión es simple: hay que pensar siempre en el usuario, pero además los costos de instalación de sistemas de seguridad contra incendios son ínfimos en la inversión total".

"Las empresas extranjeras son las más exigentes y hasta tienen un reglamento y un plan de evacuación propios; pero muchos pequeños empresarios no saben que deben respetar las salidas de emergencia, tener detectores de humo, pinturas ignífugas, cortinados contrafuego, escaleras, conductos de humo, tanques de agua, señalización de salidas y manuales de seguridad", concluye el arquitecto López.

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