Macri, satisfecho por la interpelación a Ibarra
Dijo que era necesaria la continuación del interrogatorio
Mauricio Macri, el líder de la oposición porteña no ocultaba anoche su satisfacción por mostrar que no estaban agotadas ni las preguntas ni las respuestas para dilucidar las eventuales responsabilidades políticas del jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, frente al incendio en República Cromagnon, que costó la vida a 192 personas.
"Era un disparate esa teoría de que un cuarto intermedio en la sesión del viernes pasado era un golpe institucional", le comentó Macri anoche a un íntimo grupo de asesores que lo acompañó a ver por televisión la larga sesión legislativa.
Aunque perdió legisladores en su pelea política, el líder de Compromiso por el Cambio sigue siendo por estas horas el más fuerte opositor de Ibarra, al menos en los números de la Legislatura.
Sucede que, además de haberle disputado la Jefatura de Gobierno en 2003, donde perdió la segunda vuelta electoral por apenas el siete por ciento de los votos, Macri pilotea el núcleo más amplio de legisladores opositores a Ibarra, compuesto por dos bancadas.
En total, entre los bloques Juntos por Buenos Aires y Frente Compromiso para el Cambio, Macri cuenta con 18 legisladores que le responden, lo que le permite mostrarse como el dirigente que maneja el mayor número de opositores a Ibarra.
Pero si el escenario político porteño es volátil –en algo más de un año, más de un legislador que ingresó como opositor se pasó a las filas del oficialismo, quizá desencantado de sus partidos de origen o seducido por el kirchnerismo–, la crisis que desató la tragedia de Once anticipa nuevos reacomodamientos.
Para no perder el foco de cómo ha empezado a cambiar el escenario político legislativo, cabe señalar que el macrismo se ha visto perjudicado en las últimas semanas con la pérdida de cuatro dirigentes.
Reacomodamientos
Del Frente Compromiso para el Cambio, presidido por Gabriela Michetti, se alejó Helio Dante Rebot, que en las últimas horas mantuvo conversaciones con el albertismo –el grupo del jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández–, aunque tampoco descartaría armar un frente peronista con Diego Santilli.
De Juntos por Buenos Aires, la otra bancada que llegó a la Legislatura de la mano de Macri, decidieron retirarse Jorge Mercado (presidente) y Sandra Bergenfeld, en disidencia con la estrategia política marcada por el presidente de Compromiso para el Cambio, en relación con la tragedia de República Cromagnon.
Una mención especial merece Ricardo Busacca, también de Juntos por Buenos Aires, que aunque formalmente sigue perteneciendo al macrismo ya ha deslizado que no continuará en ese ámbito, sino que construirá un espacio porteño con el dirigente bonaerense Luis Patti.
Analistas de la realidad política porteña admiten que por estas horas el escenario es muy volátil y no se descartan más acomodamientos vinculados con la aceptación o el rechazo de que Ibarra haya convocado a una consulta vinculante para que los vecinos definan si quieren verlo en su cargo hasta el final de su mandato o si creen que debe renunciar.
Pero más allá del panorama general, la extensa sesión legislativa de ayer donde hubo críticas de familiares de las víctimas de República Cromagnon y hasta una votación inesperada para que Ibarra conteste las preguntas que le formulaban los diputados, retempló el ánimo en Compromiso para el Cambio.
"Ibarra viene corriendo de atrás", se le escuchó decir anoche a Macri, según comentaron sus colaboradores a LA NACION, al destacar que el jefe de Gobierno "lleva muchas horas de explicaciones, pero no contesta lo que se le pregunta ni llevó la documentación que había prometido el viernes último que iba a mostrar".
Sin necesidad de morderse el bigote, uno de sus gestos de incomodidad, Macri felicitó a Marcos Peña y a María Soledad Acuña por sus intervenciones, sus preguntas y sus críticas a la falta de respuestas de Ibarra. "Han mostrado que están a la altura de las circunstancias y que con dirigentes como ellos hay futuro en el país", resumió.
Lo que resta por verse es si en esta nueva pelea política que gira en torno de la tragedia de República Cromagnon, Ibarra podrá reiterar que "aquí ganó el modelo de una ciudad solidaria que mira al futuro", como dijo al festejar el 14 de septiembre de 2003 la segunda vuelta electoral, o si volverá a sonar la frase de Macri, que, al explicar su derrota aquella misma noche, se limitó a graficar que "enfrentamos a un aparato político inmenso". .
Por María Elena PolackDe la Redacción de LA NACION
