La imagen de ayer: empleados impiden la salida de una formación
Foto: Alfredo Sánchez
Cerca de la medianoche, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Juan Manuel Palacios, anunció sorpresivamente la intención del gremio de levantar el paro de subterráneos, pero delegados de las cinco líneas aún desconocían tal medida.
Palacios, en una improvisada conferencia de prensa, anunció que la empresa Metrovías, con cuyos directivos se reunieron anoche, les ofreció un aumento del 19%. "La propuesta satisface los reclamos de los asalariados y ahora las trasladaremos a los delegados (del subte)", dijo el dirigente sindical.
Pasada la medianoche, Néstor Segovia, uno de los delegados de la Línea C, confirmó a LA NACION que no se aseguraba el levamiento de la medida de fuerza. "Nosotros nos enteramos por TV del supuesto acuerdo de la UTA. Hasta ahora no nos llegó ningún acta sobre ello. Nos extraña que hayan pactado a nuestras espaldas. Por ello, hasta ahora, el paro por 48 horas continúa."
Por la tarde había fracasado la reunión en el Ministerio de Trabajo entre los empleados de las cinco líneas de subterráneos y el Premetro y la empresa concesionaria Metrovías, los gremialistra decidieron prolongar por 48 horas la medida de fuerza que, otra vez, dejará cerca de 800.000 usuarios sin servicio.
A las 22, el plenario de delegados reunido en el hotel Bauen decidió continuar con la medida de fuerza luego de haber realizado asambleas en las cabeceras de las líneas.
También se sumaron partidos de izquierda y organizaciones de desocupados. Por la tarde la CTA había manifestado por medio de un comunicado su apoyo a los empleados de subterráneos en "su lucha por la recuperación salarial".
El cosecretario de la CGT, Hugo Moyano, pidió a las partes, en declaraciones a Radio 10, que recurran a la flexibilidad.
Ayer las partes se reunieron en la dirección de Relaciones del Trabajo, donde la empresa mantuvo su propuesta de mejorar el sueldo básico de los empleados en un 8%, por encima de los 100 pesos del decreto, y retiró la condición de colocar las máquinas expendedoras de boletos, mientras que mantuvo la condición de paz social por dos años. En tanto, los trabajadores continuaron con su reclamo del 53% de recomposición salarial.
En el acta, a la que tuvo acceso LA NACION, el ministerio "solicita al sector sindical rever las medidas adoptadas y redoblar esfuerzos incorporando propuestas a la mesa de negociación". El ministerio llamó a las partes a un estado de sesión permanente, donde podrán ser convocadas a reunirse en cualquier momento.
"Fuimos al ministerio con la propuesta que está en la mesa, no escuchamos una contrapropuesta. Ofrecimos sacar el tema de las máquinas, para no restar, cuando lo que queríamos era sumar", sostuvo el vocero de Metrovías Juan Bautista Ordóñez.
Agregó que una formación intentó salir de Primera Junta a las 11.30, y no pudo hacerlo, porque "alguien activó el freno de emergencia".
Los delegados gremiales sostienen que fue un falla por falta de mantenimiento. "No podemos permitir que salgan las formaciones con personal que no está capacitado para conducirlas", sostuvo el delegado Claudio Dellecarbonara.
Ordóñez aseguró que el personal jerárquico tiene su credencial de conductor y son supervisores. Además, sostuvo que el personal de boletería se presento, fichó y tomó sus puestos de trabajo.
Los trabajadores que realizaron retención de tareas en su lugar de trabajo, en principio, por 48 horas más, se quedarán a dormir con sus familias en las cabeceras. "Nuestras familias nos están acompañando en esta lucha", sostuvo el delegado Andrés Fontes.
"La gente está literalmente atrincherada en las cabeceras de los subtes; han venido compañeros con sus familias para quedarse. Y, conociendo cómo está el ambiente, creo que se van a profundizar las medidas", dijo el delegado Carlos Pérez, a la salida de la reunión en la cartera laboral.
Los trabajadores sostienen que el que propone la empresa es de un 6,6%, porque toman distintos salarios como básicos. "Metrovías no dio ninguna propuesta nueva. Si se hacen los números, se ve que sobre un salario del boletero, de 681 pesos al mes, el boletero va a cobrar 46 pesos más. Ese aumento representa un aumento real del 6,6 por ciento, frente al 53 por ciento que pedimos. Nos parece que se nos sigue tomando el pelo y que la empresa no quiere resolver el conflicto. Lo único que le interesa es presionar al Gobierno para conseguir más subsidios o un aumento en la tarifa del boleto", agregó Perez.
En tanto, desde la empresa volvieron a sostener que el aumento del 8% es el que pueden otorgar y aseguraron que no pedirán un aumento de tarifas.
El gremio
Metrovías
Ministerio de Trabajo