La protesta callejera: tras la agresión a una familia, la Justicia limita por primera vez la acción de los manifestantes
Prohíben a los piqueteros portar palos
Dos fiscales de faltas porteños instruyeron a la policía que les impida marchar sin aviso previo o con objetos contundentes
Por Gabriel Sued | LA NACION
Si la Policía Federal cumple la orden que ayer le dio una fiscalía contravencional de la Capital, los piqueteros que porten palos en un sector de la ciudad y que no acepten deshacerse de ellos serán detenidos inmediatamente y llevados ante la Justicia.
Lo mismo ocurrirá si, pese a las órdenes policiales, los manifestantes cortan una calle sin haber avisado previamente a las autoridades, si ocupan un edificio público o privado, si afectan el funcionamiento de los medios de transporte o si intimidan a los peatones, entre otras faltas.
En la práctica, la decisión de los fiscales Sergio Lapadú y Gabriel Unrein equivale a prohibir las protestas piqueteras tal como se conocen hasta ahora. Si bien había habido órdenes judiciales para impedir protestas puntuales (en la provincia de Buenos Aires), es la primera vez que la policía recibe una instrucción para aplicar en todas las manifestaciones piqueteras.
El oficio de la fiscalía fue dirigido a las comisarías bajo su órbita: la 46a., la 24a., la 22a. y la 14a., que tienen jurisdicción en sectores de La Boca, San Telmo, Retiro y microcentro, así como a la Prefectura Nacional, que tiene el control de Puerto Madero. Pero se funda en disposiciones del Código Contravencional porteño, que rige toda la ciudad.
En atención a la política del gobierno de Néstor Kirchner de no impedir la realización de protestas piqueteras, los fiscales instruyeron a la policía que informara por escrito a la fiscalía si reciben una directiva contraria de sus superiores, es decir, de la Secretaría de Seguridad Interior o del Ministerio del Interior.
"Desde las fuerzas de seguridad, se alegaba que tenían órdenes de no intervenir, por eso exhortamos a las comisarías a actuar", dijo a LA NACION el fiscal Unrein. "La policía debe actuar de oficio y cualquier orden contraria constituiría un delito por parte de quien da esa orden", agregó.
La orden de los fiscales se produjo al día siguiente de que piqueteros de la Corriente de Trabajadores Desocupados (CTD) Aníbal Verón –integrado por la agrupación Quebracho– atacaran a palazos un auto en el que viajaban un hombre, su mujer y sus tres pequeñas hijas. El hecho terminó en una trifulca entre los manifestantes y motoqueros y automovilistas que intervinieron para defender a la familia agredida. Por ese hecho, fue detenido el joven German Lovari Marx, que ayer fue procesado.
La orden de los fiscales se puso en práctica por primera vez justamente ayer, cuando piqueteros cortaron la avenida de los Inmigrantes, en los tribunales federales de Retiro, para reclamar la liberación de su compañero. Luego de un llamado de los fiscales a la comisaría, los 80 manifestantes de la CTD Aníbal Verón y de Quebracho que se encontraban protestando frente al Juzgado Correccional N° 12 fueron desalojados por un centenar de agentes policiales, carros hidrantes y autobombas. La policía informó a los piqueteros que podían seguir con la protesta si dejaban los palos, se sacaban las capuchas y liberaban una vía de tránsito, pero los manifestantes decidieron retirarse.
Reforma al Código
El oficio de los fiscales se funda en el Código Contravencional porteño, que, a partir de su última reforma (de julio pasado), condicionó las protestas piqueteras.
"En caso de producirse manifestaciones en su jurisdicción que impidan u obstaculicen la circulación de vehículos por la vía pública o espacios públicos –dice la nota dirigida a los comisarios– se les deberá requerir a los manifestantes la constancia que acredite haber efectuado con suficiente anticipación el aviso previo a la autoridad competente."
Y agrega: "En caso de encontrarse manifestantes portando cualquier tipo de arma no convencional, arma blanca u objetos contundentes inequívocamente destinados a ejercer violencia o agredir (palos y bastones), deberá proceder a identificarlos, advertirlos para que cesen en su actitud y, en caso de persistir en ella, hacer uso de la coacción directa (...); y deberá proceder a la aprehensión del contraventor".
La decisión de los fiscales Lapadú y Unrein de instruir a la policía que impida los piquetes no tiene antecedentes en la Capital, pero sí en la provincia de Buenos Aires. En febrero de 2004, el juez federal platense Adolfo Gabino Ziulu ordenó a los gobiernos nacional y bonaerense la adopción de "medidas preventivas" para garantizar la libre circulación en la autopista La Plata-Buenos Aires al día siguiente, para cuando estaban anunciados más de 100 cortes de ruta.
En junio último, además, el fiscal de La Plata Marcelo Romero ordenó a la policía bonaerense filmar y fotografiar a los piqueteros que portaran armas "impropias", como palos, caños y escopetas de fabricación casera, en los cortes de calles que se registraran entre el 1° y el 15 de ese mes, cuando su fiscalía estaba de turno. .
