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Investigación económica

Las cuatro clases de capitalismo

Economía

Por Martín Krause
Para LA NACION

En estos tiempos, el término "capitalismo" es utilizado por doquier, y es cierto que si se refiere a lo que en economía se llama "economía de mercado libre". Teóricamente sólo hay una forma en la que los mercados funcionan, si se los deja funcionar.

Ese ideal del mercado irrestricto se encuentra teñido de todo tipo de intervenciones y restricciones, lo que da como resultado una diversidad de sistemas, por lo que no hay un solo "capitalismo", sino varios. Es lo que muestra el análisis de Randall K. Morck y Lloyd Steier de la Universidad de Alberta, Canadá, en un estudio sobre las estructuras corporativas de varios países.

Según los autores, el capitalismo recibe ese nombre por ser un sistema organizado alrededor de la producción y la asignación de capital. Pero la forma en que se asigna varía en distintos países. Eso parece estar relacionado con la forma en que se organiza la propiedad y el control de las compañías.

Existe el capitalismo "de accionistas", donde los individuos invierten en acciones y bonos y evalúan el potencial de las empresas comprando las de aquellas que más prometen. Google pudo recaudar en 2004 US$ 1670 millones vendiendo sus acciones al público. Deja.com tuvo que cancelar su oferta en el 2000 porque los inversores no estaban dispuestos a pagar el precio que se esperaba. Las acciones están dispersas entre muchas personas y las empresas son administradas por ejecutivos profesionales. El sistema no está exento de problemas. La separación entre la propiedad y el control puede permitir que los ejecutivos desvíen su atención hacia sus propios intereses. Es un sistema excepcional. El más común en el mundo es el que los autores llaman "capitalismo familiar", donde el manejo de las principales empresas recae en las familias más ricas de un país.

En general, esto predomina en países donde los inversores individuales tienen menos derechos legales y, así, ciertas familias aportan su reputación generando confianza en el inversor. Esto tiene sus problemas porque no hay ninguna seguridad de que la capacidad para los negocios se herede.

El tercer sistema es el del "capitalismo bancario", donde los inversores depositan sus ahorros en los bancos que invierten comprando acciones de empresas. Los bancos reemplazan la supervisión de los accionistas en el primero, y de la familia en el segundo.

Un cuarto sistema sería el del "capitalismo de Estado", donde los ciudadanos pagan impuestos y el Estado guía la asignación de capital por medio de empresas propias o de políticas industriales, protecciones arancelarias y beneficios fiscales.

Ningún país es un modelo puro, pero según los criterios de los autores, Estados Unidos e Inglaterra serían modelos del primero, México sería el máximo ejemplo del segundo, Alemania del tercero y Austria o Italia del cuarto.

¿Dónde se encuentra la Argentina? Claramente en el de "capitalismo familiar", aunque asociado con el Estado. Y fluctuando hacia una mayor participación de uno o de otro según sus vaivenes políticos.

Nunca ha habido un intento de ir hacia un "capitalismo de accionistas", salvo por el pequeño porcentaje que pueden tener en acciones los fondos de pensión. Los argentinos serán ciudadanos, pero no son accionistas. .

El autor es rector de la Escuela Superior de Administración de Empresa (Eseade)
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