Personal no médico del hospital de niños Garrahan de esta capital cumplía esta mañana un paro de actividades por 72 horas, en demanda de un aumento salarial del 70 por ciento, aunque los médicos desarrollaban normalmente su actividad.
Los empleados en huelga, adheridos a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) habían embanderado esta mañana todo el frente del nosocomio con grandes pancartas en las que precisaban sus reclamos.
La medida era cumplida por enfermeros y administrativos.
En tanto, el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, calficó de salvaje la medida de fuerza."Pretenden [los trabajadores] un aumento del 70 por ciento, cuando los sueldos del Garrahan son los más altos en la Argentina dentro del sistema público de salud”, dijo.
Además, Ibarra señaló que ayer, el paro provocó que se rechazaran ocho derivaciones de distintas provincias, todos niños de 2 a 14 años, con diagnósticos graves
"Están jugando con la vida de cientos de chicos pretendiendo sueldos que no se ganan en ningún lugar de América latina”, consideró el mandatario.
Preocupación de TrabajoAyer, el ministerio de Trabajo emitió un comunicado para destacar su "preocupación por las consecuencias del conflicto" dispuesto y expresar que más allá de lo atendible de los pedidos de mejoras de los trabajadores, "existe un bien superior que debe ser preservado y que es la salud de los chicos".
La cartera afirmó que pese a que el jueves de la semana última se dictó la conciliación obligatoria en el conflicto, "la conducción gremial no aceptó un diagrama de servicios mínimos ni la apertura de una comisión negociadora".
Por su parte, ATE informó que el consejo de administración del hospital "ha decidido negarle el acceso a la atención en nuestro hospital a la población con el pretexto del paro, pese a que el sector médico y profesional no se encuentra adherido a las medidas, ni las jefaturas ni los supervisores".
"Los que trabajamos -asegura el gremio- garantizamos la atención de urgencias y la guardia mínima, y que la medida no afecte las posibilidades de internación urgente".
La semana última, los trabajadores no médicos también cumplieron un paro de 48 horas en el transcurso del cual se desarrolló normalmente la actividad médica, e incluso se efectuó un trasplante de corazón a un niño llamado Franco.